La Selección se conjuró para una tregua de seis días
Los diferentes departamentos calman el ambiente durante la concentración en busca del bien deportivo.

Los primeros días de convivencia en Las Rozas en esta concentración fueron muy tensos. No tanto por el ruido externo sino por el interno, con un clima de tirantez entre departamentos e incluso entre personas que comparten funciones. De ahí que los responsables deportivos, con Luque y De la Fuente a la cabeza, hicieran un propósito al viajar a Georgia: que todos, dentro de su radio de acción, se comprometieran a enterrar las espadas de guerra durante seis días. Remar en una misma dirección en dos encuentros fundamentales para conseguir el billete para la próxima Eurocopa.
Con esa mentalidad se aterrizó en Tiflis. Una normalidad que los futbolistas agradecieron, porque son los primeros que notan las rencillas entre trabajadores, aunque en este caso les ha servido para cerrar filas alrededor de Luis de la Fuente, un entrenador en el que todos tienen plena confianza. Esas ganas de apartar la polémica se evidenciaron en la conferencia de prensa previa al duelo contra Georgia, donde decidieron no responder a preguntas que no fuesen deportivas para no desviar la atención del encuentro.
Mala gestión del problema de las botas
Ese propósito se rompió por el problema de las botas, un error humano que el departamento de comunicación enturbió al querer ocultar que los baúles que las contenían volaron en un jet privado, algo que destapó Relevo y que la propia RFEF terminaría por reconocer horas después.
Sin embargo, hasta ese episodio unió más al grupo a posteriori, porque los futbolistas después del partido salieron en apoyo del equipo de utilleros para pasar página definitiva. "Es un error humano, le puede pasar a cualquiera, nosotros también nos equivocamos", decía Fabián. Nico Williams, incluso, hacía autocrítica sobre el hecho de que los jugadores no lleven sus propias botas con ellos: "Estaría bien implementar lo de que cada uno lleve sus botas, le dimos un fuerte abrazo al utillero".
Pleno de puntos
La parte más complicada del trabajo está hecha y con matrícula de honor. El contundente 1-7 a Georgia supone una bombona de oxígeno para un cuerpo técnico que ha vivido días complicados por aquel error de la Asamblea que les llevó a disculparse sin excusas. Ahora, el partido contra Chipre debe servir para enderezar la clasificación a la Eurocopa y consolidar un proyecto cuyos cimientos se construyeron con la brillante victoria en la Nations League.
Después del parón, será hora de hacer análisis y resolver muchos asuntos que quedan pendientes, especialmente en lo extradeportivo. Vienen semanas movidas en Las Rozas. Pero hasta el miércoles, la conjura dentro de la expedición española es unir esfuerzos para salir con pleno de puntos de este parón.