ESPAÑA - ESCOCIA

Cuando el 'showman' De la Fuente catapultó a Ramos y Puerta, taconeaba en la Feria y maldijo a Messi

Jugó en el Sevilla (87-91) y dirigió al Sub-18 (01-05). Azkargorta, Jiménez, Pablo Blanco, amigos y periodistas recuerdan su paso por la ciudad.

Luis de la Fuente, jugando un partido con el Sevilla. /ABC
Luis de la Fuente, jugando un partido con el Sevilla. ABC
Alfredo Matilla

Alfredo Matilla

Sevilla.- "Estoy encantadísimo de estar en Sevilla y muchos lo entenderán". Así comenzó ayer Luis de la Fuente su rueda de prensa previa al encuentro ante Escocia. Razón no le falta. Dicen los que mejor conocen al seleccionador (Haro, La Rioja, 1961) que ha estado especialmente contento durante toda esta semana. Jugar aquí para él es volver a casa, donde pasa cada vez que se lo permiten sus obligaciones, donde tiene una vivienda en propiedad en la zona exclusiva de Viapol -a orillas del Sánchez Pizjuán donde el mismísimo Luis Aragonés también se instaló en 1993- y donde le encanta tomarse con los suyos la cervecita de rigor que nunca perdona. En la ciudad que estas horas acoge a la Selección tiene amigos que son como de la familia, con los que ya ha estado charlando en estas horas previas a una cita decisiva para su futuro y el de La Roja, y a los que recibirá incluso en el hotel de concentración. Incluso le dio tiempo para visitar a El Cachorro...

Aunque su pasado siempre estará más ligado al Athletic, club al que llegó con 15 años y con el que ganó dos Ligas, una Copa y una Supercopa en los tiempos de mayor esplendor de la Gabarra, esta tierra de azahar le ha dado también muchas alegrías. En el Sevilla jugó cuatro temporadas, de 1987 a 1991, y en el Sevilla dirigió además a su juvenil División de Honor (Sub-18 en aquellos momentos) durante otros cuatro años en los que dio salida a una de las mejores camadas, desde Sergio Ramos a su admirado Antonio Puerta. En la capital de Andalucía vibra como en pocos otros lugares: es un hermano más de El Cachorro, en la Maestranza siempre soñó con las mejores faenas de su amigo Emilio de Justo y en la Feria, pese a ser riojano de cuna y vizcaíno de adopción, se ha atrevido incluso a bailar sevillanas como si hubiera nacido en Triana.

Su llegada a la ciudad fue por obra y gracia del presidente Luis Cuervas. Después de haber sido indiscutible en el Athletic de Javier Clemente, éste le fichó como un fino refuerzo para la banda izquierda. Allí, Xabier Azkargorta le sacó el máximo partido. "Tengo un recuerdo agradabilísimo de él", recuerda telefónicamente el técnico desde su retiro boliviano.

De la Fuente, en su etapa como jugador del Sevilla.
De la Fuente, en su etapa como jugador del Sevilla.

"Yo jugaba con tres centrales y él iba a reforzar al equipo como lateral o carrilero. En nuestra plantilla también estaba Manolo Jiménez, que había salido de la cantera y ya apuntaba a lo más alto. Decidí ponerlos juntos en muchos partidos. Manolo en defensa y Luis de interior. Me hace gracia recordarle porque tenía bastante más pelo que ahora y un bigote... No como el mío, pero bastante frondoso. Me sorprendió que fuera entrenador porque, en aquel momento, no mostraba mucha curiosidad por lo táctico. Y eso que yo les daba muchas charlas. Al único que veía futuro como técnico era a Jiménez. Y mira. Al final él es otro que triunfó. Me alegro mucho porque es muy bueno. No he vuelto a tener contacto, pero le deseo lo mejor".

"Tengo un recuerdo amabilísimo de él. Tenía bastante más pelo que ahora y un bigote... Me sorprendió que fuera entrenador..."

Xabier Arkargorta Entrenador de De la Fuente en el Sevilla en 1987

Hay quien dice que en esa rivalidad por el mismo puesto saltaron chispas, pero Manolo Jiménez le quita hierro desde Paraguay, donde ahora es asesor de Cerro Porteño. Se queda con la sana competencia entre ellos: "Teníamos un equipazo y todos éramos muy competitivos. Yo, el que más. Era un fatigas. Y Luis me hizo mejorar en mi rendimiento. El primer día que Azkargorta tuvo que elegir, jugó Luis. Lo mejor que me pudo pasar es que viniera. Le tengo un gran cariño porque era muy solidario. Acabamos jugando juntos mucho en sus dos primeras temporadas. Luego, con Vicente Cantatore, yo era lateral,y por delante el míster prefería poner a otro tipo de jugador menos extremo, de los que se metían para dentro como Ramón o Bengoechea. Luis y yo nos complementábamos muy bien. Él me ayudó a dar estabilidad. Y cuando no jugaba se comportaba igual en los entrenamientos. Muy respetuoso. Un gran compañero. También cuando él entrenó al juvenil y yo al filial. La compenetración era perfecta porque teníamos la misma filosofía. Y fuera del campo era...".

Cromo de Luis de la Fuente en su etapa en el Sevilla.
Cromo de Luis de la Fuente en su etapa en el Sevilla.

Las mata callando

El De la Fuente que ahora conocemos, más serio y recto que nunca tras haber estado en el centro de la polémica por el Caso Rubiales, por el que deberá declarar próximamente como testigo en la Audiencia Nacional, no tiene nada que ver con el que ven sus colegas en la intimidad. Jiménez, sin querer excederse para no contar secretos pese a haber prescrito ya, da alguna pista: "Luis es un fenómeno. Siempre llama, siempre avisa cuando baja al sur. Es entrañable, le gusta mucho bromear, sabe divertirse, tiene mucho sentido del humor... Te lo pasas muy bien con él. En el vestuario ya era así. Era un showman. Muy cachondo. Sigue teniendo mucho arte. Parece que era de Nervión. Lo mejor que tiene para mí es que es leal y muy buena persona. Nunca falla a los suyos. Lo que ha pasado ahora con el tema de Rubiales se ha distorsionado bastante en su caso. Aplaudió como un gesto instintivo, porque si algo le sobra es la educación. Lo hizo nada más que por eso. Su comportamiento es intachable. Él siempre, pero siempre, siempre, se ha rebelado con las injusticias".

"Nos jugábamos el puesto y me vino bien que viniera. Muy solidario. En el vestuario era un cachondo. Tenía mucho arte y parecía que era de Nervión"

Manolo Jiménez Fue compañero y 'rival' de Luis en el Sevilla

Pablo Blanco, uno de los históricos estandartes del Sevilla, fue quien apostó por él cuando De la Fuente colgó las botas y se decidió a seguir su carrera en los banquillos: "Encajó la perfección en Sevilla. No parecía del norte. Había entrenado ya al Portugalete y al Aurrerá de Vitoria. Lo conocía muy bien y siempre me gustó su forma de pensar. Era muy serio. Le dimos el juvenil en 2001 y lo bordó. Él es de los que más culpa tuvo en que Antonio Puerta fuera lo que fue como jugador. Me decía a menudo que le recordaba en algunas cosas a él: por la posición, por su zancada, por su facilidad para ser lateral o interior, por su pegada y su instinto ofensivo... Luis veía el fútbol como nadie. Era muy responsable, habla de maravilla, ¡menuda verborrea tiene! Es ejemplar para la formación porque es muy educativo. Hizo grandes temporadas en la base. Si no logró títulos en esos años fue porque, entre otras cosas, se cruzó dos veces en semifinales con el Barça de un tal Messi... Sufrió a la Pulga en sus carnes porque resolvió dos eliminatorias de un plumazo con sólo 16 añitos".

Pablo Blanco (derecha) junto a Sergio Ramos y Jesús Navas.
Pablo Blanco (derecha) junto a Sergio Ramos y Jesús Navas.

"Es de los que más culpa tuvo en la carrera de Antonio Puerta. Le recordaba mucho a él. Luis veía el fútbol como nadie. No ganó títulos por la Pulga"

Pablo Blanco Alma máter en la cantera del Sevilla

Antonio Valle, íntimo amigo de De la Fuente, hacía en esos años de escudero del ahora seleccionador. Fue algunos ratos delegado, casi siempre segundo entrenador, confidente o lo que su colega necesitara. "Hablamos todos los días. Todos. Luis es mi hermano y, si le dejan, va a hacer una España campeona para rato. Nadie le ha regalado absolutamente nada. Se le veía madera desde el inicio. Cuando él jugaba yo ya estaba en la base, y para mí fue un honor trabajar a su lado. Es un diez y siempre ha tenido las ideas muy claras. Es la persona que más partidos de fútbol ha visto en el mundo. Lo sabe todo de cada jugador. Se fue porque necesitaba dar otro paso más adelante y no terminaba de llegar la oportunidad de dirigir al Sevilla Atlético... Por eso, tras cuatro temporadas, en 2005 se fue al juvenil del Athletic. Luego pasó a su filial y más tarde hizo hasta de delegado del primer equipo con Caparrós".

De la Fuente, como entrenador en el juvenil del Sevilla.
De la Fuente, como entrenador en el juvenil del Sevilla.

Un bailarín de Nervión

Valle da fe de que, si De la Fuente ha tenido una carrera brillante como técnico, como persona es igual o más valorado: "Yo tengo 72 años y siete hermanas, siete, porque nosotros en casa éramos diez -uno de ellos futbolista-, y nunca he aprendido a bailar sevillanas. Nunca. Luis iba a la Feria, con esa planta que le gusta conservar, marcando dorsales y cuidando mucho el tipo, y el cabrón se ponía a bailarlas. Era uno más en Sevilla. Y lo sigue siendo. Siempre que acude de visita nos vemos, comemos y hablamos, de fútbol más que de ninguna otra cosa. Es nuestra vida. En aquel Sevilla al que entrenó estaban Sergio Ramos, Antonio Puerta, Navas, Kepa, Fernando Vega, Lolo, Prieto... Un equipazo. Sacamos a muchos jugadores del Sub-16 que luego fueron profesionales. Eso es la mayor alegría. Detectaba el talento como nadie. Y era cercano, dialogante, muy humano. Amigo de sus amigos".

"Tengo 72 años y siete hermanas y nunca he aprendido a bailar sevillanas. Él, riojano, lo hacía el cabrón. Era uno más en la ciudad. Mi hermano"

Antonio Valle Ayudante de De la Fuente en el Sevilla juvenil

Y tanto. Por eso, que nadie espere de entrada pitos contra el seleccionador en el partido de este jueves, piense lo que piense un buen sector de la afición por aquellos aplausos sonrojantes en la Asamblea de la Federación, y por mucho que Escocia vaya en cabeza del grupo y la clasificación para la próxima Eurocopa de Alemania pueda estar en sus manos y en las de Haaland el próximo domingo. No hay ni un alma en la ciudad que le ponga un sólo pero. Y eso que, en el ejercicio de buscar la excepción entre tanto amigo, hemos recurrido incluso a la prensa. Con la que, ya en las alturas en las que está y con tanto lío federativo, va teniendo de vez en cuando sus careos.

"Luis es un tío excepcional, educadísimo y detallista. Ojalá hubiera muchos más como él"

Florencio Ordoñez Periodista de la Cadena SER en Sevilla

Florencio Ordoñez, líder de la Cadena SER en Sevilla, es el portavoz de los pocos y veteranos compañeros de fatigas que, como el maestro Araujo y alguno más, recuerdan con detalles al 'pelón' por Sevilla, como algunos le llaman cariñosamente: "Cuando él jugaba yo empezaba en una profesión que no tiene nada que ver con la actual. Hablo de cuando esperabas a los jugadores a la salida de los entrenamientos y te atendían sin problemas para hacer declaraciones. Yo era un crío, y pocos me han tratado con tanto respeto y cariño. Un tío excepcional. Educadísimo y detallista. Recuerdo incluso haberle visto alguna vez llevar a algún periodista en su coche, como a Javier Mérida, si alguien necesitaba ayuda. Nunca fomentó la rivalidad, ni tuvo celos si Jiménez jugaba más. Cuando le hemos llamado para que entrara en la radio, lo hacía siempre encantado". Y remata: "Ojalá y hubiera muchos más como él".