Deschamps se toma a risa el 'tostón' de Francia: "No estoy decepcionado"
La selección gala solamente gana un partido en la primera fase y con un gol en propia puerta y se mete en el lado duro del cuadro.

Dortmund (Alemania).- Didier Deschamps salió del banquillo irritado a falta de diez minutos y ya con 1-1 en el marcador para exigirle más movimientos a sus delanteros, especialmente a Giroud, que acababa de salir antes de que Lewandowski transforma el penalti polaco. Francia estaba perpetrando un partido gris ante un rival que solo tenía en juego el honor, ya eliminado tras caer ante Países Bajos y Austria, que merodeaba el área francesa y contenía la suya, mientras Mbappé sufría un golpe en esa nariz rota y se pasó un minuto caminando, tocándose la parte afectada y señalando al polonés que le había dado un golpe. Se le pasó el enfado, pues no se llegó a detectar ninguna recriminación en los abrazos finales.
La primera frase francesa ha sido un tostón. Un partido inaugural ante Austria resuelto por un desequilibrio del atacante del Real Madrid que se introdujo un rival en la meta (1-0), un empate sin goles y sufrido ante Países Bajos (0-0) y otro ante la eliminada Polonia (1-1), seguramente el peor de todos. "Hicimos lo correcto al crear oportunidades para ganar. Podríamos haberlo hecho mejor en términos de eficiencia, incluso el portero hizo muy buenas paradas y fue MVP. Nos hubiera gustado ponernos a cubierto con una ventaja de dos goles pero no pudimos", dijo Deschamps, que pone el ojo en las áreas y no en la puesta en escena de un equipo que no logró controlar el encuentro y dejó transiciones a Polonia: 18 tiros franceses por diez polacos.
Uno de los primeros síntomas se visualizó en la grada desde Dortmund. Aplastada estuvo la afición gala por la polaca, activa y motivada principalmente en los instantes finales, arengada por los gestos de un Lewandowski que les pedía más esfuerzo. Hubo instantes de silencio, de pasividad, rubricados por el saludo frío final comparado con el que recibió Polonia. Desde fuera no se sabría por la alegría de sus hinchas quien había pasado de ronda. Tampoco se libró el seleccionador de la crítica en las preguntas en la sala de prensa, especialmente aquellas que hacían referencia al juego y la capacidad ofensiva en esta primera fase. "La estéril selección francesa avanza por un camino peligroso en la Eurocopa 2024", titula L'Équipe.
"No estoy decepcionado", se arrancó Deschamps. "Era un grupo difícil. Os reíais de Austria y ha acabado primero... Ahora empieza otra competición. Las sensaciones de la primera fase no tienen que ver muchas veces con las de la segunda", reconoció, en una conferencia de prensa entre risas, porque el técnico tiró de ironía para hablar del rendimiento de los suplentes o de la no titularidad de Griezmann. Hubo dudas de si las bromas de Deschamps, que incluso vaciló a un periodista que le preguntaba en inglés, eran fruto de su carácter campechano o de la distancia que se quiere tomar sobre una sensación incómoda, la de su Francia que no convence.
🏆 Fuera caretas: Kanté está mejor que nadie en Francia y lleva dos MVP.
— Relevo (@relevo) June 21, 2024
A sus 33 años y sigue estando en todas partes, la afición francesa le adora y para Deschamps el equipo es "él y 10 más".
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"Si marcamos más goles, tenemos más posibilidades de ganar partidos. Estaría mucho más preocupado si no tuviéramos oportunidades", explicó insistentemente. Esos goles hasta la fecha los ha generado solamente Mbappé. Ante Austria, él fabricó el 1-0 mientras que frente a Polonia transformó el penalti. Un delantero que se desesperaba una y otra vez, y no solo con esa máscara que le impide visibilidad: en la pausa de hidratación necesitó quitársela y secarse el sudor que le iba para los ojos y le restaba la visibilidad.
Más allá del artilugio protector, Mbappé apenas conectó con el juego francés pese a intentarlo hasta en seis ocasiones. Cuatro lanzamientos a portería, dos de ellos bastante claros pero que detuvo Łukasz Skorupski, el penalti y otro que se marchó desviado. El delantero estuvo nervioso en algunas acciones en las que sus compañeros no le daban el balón, arrinconado en el lado izquierdo pese a jugar de nueve o saliendo de zona para participar en el juego. Pese a ello, Mbappé fue el mejor de una Francia que no le acompaña y que genera dudas para los cruces mientras Deschamps, más viejo que el hilo negro en el banquillo galo, se lo toma a risa. Es campeón y subcampeón del mundial con la mayoría de estos jugadores.