SELECCIÓN ESPAÑOLA

La última vez que la Real mandó en la Selección: "En el Mundial 82 nos echaron la culpa y desaparecimos"

Roberto López Ufarte (Fez, Marruecos, 1958), leyenda de la Real Sociedad, recuerda para Relevo su experiencia en la Selección y disfruta del gran momento que está viviendo la entidad blanquiazul

Roberto López Ufarte posa para Relevo con uno de sus mejores amigos, el balón. /Relevo
Roberto López Ufarte posa para Relevo con uno de sus mejores amigos, el balón. Relevo
José Luis Lorenzo

José Luis Lorenzo

Muchos piensan de él que es el mejor futbolista que ha vestido la zamarra blanquiazul en los 114 años de historia de la Real Sociedad. Hasta el príncipe Rainiero de Mónaco quedó prendado de su calidad y se refirió a él como 'Le petit diable' tras verle en acción en un torneo jugado en Mónaco. Varios grandes llamaron a su puerta, pero sólo salió de la Real cuando John Toshack le enseñó la puerta de salida tras la final de Copa de 1987. Luego llegaron el Atlético de Madrid de Jesús Gil y Gil y el Betis de Gerardo Martínez Retamero. El mítico '11' txuri-urdin repasa para Relevo su trayectoria deportiva y su paso por la Selección, ahora que el conjunto blanquiazul vuelve a estar de moda con la convocatoria de cinco futbolistas.

¿Qué opinión te merece que cinco jugadores de la Real hayan sido llamados por la Selección?

La Real lleva tiempo siendo uno de los mejores equipos de esta Liga, por lo menos el equipo que mejor juega bajo mi punto de vista. Yo estoy sorprendido de lo bien que juega, de lo bien que lo intenta siempre. Todo eso lleva a que en la clasificación siempre esté en los puestos punteros y por ende, aparecen jugadores que van a la Selección. Son cinco pero podían ir más. La ventaja que tiene la Real es que la mayoría son de casa y otros españoles y sí pueden jugar. El Real Madrid, por ejemplo, hay veces que no tiene ningún español en la alineación. Creo incluso que podían haber ido más jugadores. Quizá hubiese sido demasiado y como dijo Imanol, igual le dio algo de vergüenza al seleccionador. Barrenetxea, si sigue a este nivel, acabará yendo y Brais, que lo está haciendo muy bien, también.

Te has referido a Ander Barrenetxea, un futbolista muy parecido a ti en lo que al descaro y al uno contra uno se refiere. ¿Cómo lo ves?

Ha sufrido mucho con las lesiones, pero no se ha rendido. Se lo ha trabajado y ha luchado. Es un gran jugador. Me gusta cómo desborda, el estado de forma en el que está, pero yo soy muy de Kubo. Hay mucha gente que dice que él se parece a mí o yo a él. Es un jugador que marca la diferencia. Los dos futbolistas de banda lo están haciendo y eso hace que Oyarzabal haya encontrado su sitio natural jugando de nueve porque puede ayudar al centro del campo y, a la vez, estar en punta y marcar goles, que es lo suyo.

¿Eras de los que dudaba de que Oyarzabal iba a volver?

Después de una temporada casi entera sin jugar, cuesta mucho ponerse en marcha y a él le ha costado, como le está pasando a Sadiq con una lesión similar. Hay que ser justos también. No estaba en forma, pero sabíamos que, tarde o temprano, iba a volver. Creo que es el mejor Oyarzabal que estamos viendo. Antes de la lesión estaba pletórico, pero ahora está en todos los sitios. Cuando se necesita marcar un gol, aparece él. El primer gol lo hace siempre él.

Al ver tantos jugadores de la Real en la Selección, ¿te acuerdas de tu época?

Nosotros fuimos seis jugadores al Mundial, pero en esa temporada, Celayeta, que no fue al Mundial, iba convocado. Kortabarria también lo estuvo y Górriz apareció mucho más tarde. Teníamos muy buen equipo, equilibrado, con un gran portero, una defensa de verdad, con un centro del campo en el que había de todo, técnica y fuerza, y arriba, dos torres y yo por la izquierda. Cualquiera podía ir a la Selección. Podíamos haber ido los once, pero había otros jugadores importantes. La Real, en estos momentos, está pletórica y es una alegría para el club y, sobre todo, para los jugadores. El sueño de todos, además, de jugar en su club, es llegar a la Selección y luego, si puede ser, jugar el Mundial, que sería el sumun.

López Ufarte, con Gordillo de fondo, en un partido de la Selección contra Alemania.  Efe
López Ufarte, con Gordillo de fondo, en un partido de la Selección contra Alemania. Efe

¿Por qué no salieron las cosas en el Mundial 82?

Seguramente nosotros no estuvimos a la altura de las circunstancias. Teníamos un gran equipo. Antes del Mundial ganábamos todos los partidos, pero no sé si fue la presión que sufrimos todos, que también incidió, o simplemente que no salieron las cosas. El primer partido se torció un poco. Le dimos un baño a Honduras, pero no fuimos capaces de ganarles. Metí yo el gol de penalti con mucha presión porque íbamos perdiendo 1-0. A partir de ahí fue todo a peor. Le ganamos a Yugoslavia, pero acabamos perdiendo contra Eire, que nos llevó al grupo de la muerte. Igual también hubo una mala planificación porque nos llevaron a La Molina, en los Pirineos, a bajo cero y cuando llegamos a Valencia, nos encontramos con 40 grados. Ese cambio igual también incidió para que no rindiéramos como se esperaba. Pero bueno, jugamos un Mundial, estábamos entre los mejores jugadores del mundo y eso no se olvida.

Es verdad que el recuerdo no es bueno, pero jugamos un Mundial y eso va a quedar siempre. Está claro que no nos queda el mejor recuerdo, no hay que echar balones fuera. No rendimos ninguno a la altura de lo que nos pedían. Nosotros, además, veníamos de haber ganado una Liga. Éramos los mejores. Y luego estaban los jugadores del Real Madrid, que eran muy importantes como Santillana, Juanito, Camacho o Gordillo, futbolistas que marcaban la diferencia, pero no fuimos capaces de funcionar.

Se le echó la culpa a los jugadores de la Real…

A partir de ahí desaparecimos. Después del Mundial solo quedó Arconada y, en cuanto pudieron, también se lo cargaron. Fue injusto. Creo que podíamos haber seguido, pero nos echaron la culpa a nosotros por haber sido los campeones de la Liga y no haber rendido, como otros muchos, en el Mundial. Lo vivimos con rabia. Queríamos tener esa posibilidad de revancha que consistía en poder volver a jugar con la Selección, poder reivindicarte, pero no pudo ser.

Roberto López Ufarte habla del Mundial 82. Relevo

¿Ves alguna similitud entre la Real actual y la de tu época?

La diferencia estriba en que nosotros éramos todos de casa y esta Real, aunque también tiene una filosofía de cantera, que a mí me encanta, tiene extranjeros, que son muy buenos. No quiero quitarle ningún mérito a esta Real. Este equipo está muy equilibrado, con jugadores que están marcando la diferencia, con dos extremos incisivos como Barrenetxea y Kubo, y con un delantero centro, ahora Oyarzabal, que está viendo portería, sin olvidar tampoco a Carlos Fernández, Sadiq y André Silva, aunque esté lesionado. Y luego un centro del campo, que lo he dicho más de una vez, que es el mejor que hay en España. No hay un mejor centro del campo que el formado por Zubimendi, Merino y Brais. Y lo digo de corazón. En defensa se ha mejorado mucho respecto a otros años y Remiro está haciendo una gran temporada. Siempre hay que tener un gran portero para tener un gran equipo. Nosotros teníamos a Arconada que, para mí, ha sido el mejor. No he visto un portero a su nivel. Pero Remiro, este año, se ha ganado ir a la Selección por méritos propios, aunque a veces te llevas un susto porque quiere jugar todos los balones.

¿Hasta dónde puede llegar este equipo?

De momento, vamos a conformarnos con intentar jugar la Champions siempre. Es verdad que cuando juegas tres competiciones, la exigencia es mayor y es más complicado porque aparecen lesiones. No es lo mismo jugar la Champions que la Europa League. Jugar la Liga de Campeones es de una exigencia tal que a veces no puedes repetir equipo. Para ganar títulos y para estar lo más arriba posible tienes que tener una gran plantilla, que creo que la Real la tiene, pero no al nivel del Real Madrid o el Barcelona. Los 25 tienen que ser de un nivel alto y en un equipo de cantera hay que pensar que los jugadores de abajo necesitan tiempo, algo que en Primera no existe. Todo es inmediatez. Si no, te hundes en la miseria.

En tu época no existían las rotaciones…

Y jugábamos muchos partidos. No existía la liguilla de Champions, pero en una temporada llegamos a las semifinales de la Copa de Europa contra el Hamburgo. Nosotros no nos lesionábamos. Y ahora además hay cinco cambios, que antes había dos. Los cinco cambios de ahora te dan mucha libertad para oxigenar al equipo. Por eso creo que a veces hay que apurar esos cinco cambios para dar descanso y desahogo a los jugadores porque las lesiones aparecen en los últimos minutos de juego. Creo que es importante dar soluciones y descanso para evitarlas.

Personalmente hablando, ¿cómo se lleva eso de ser considerado como uno de los jugadores más talentosos en la historia del fútbol español?

Con normalidad. Es verdad que la gente todavía me recuerda. A veces estoy fuera de San Sebastián y me doy cuenta que hay mucha gente que se acuerda de aquella Real y de mí en particular. Ahora los jugadores tienen muchos parapetos, no son tan accesibles. Nosotros tratamos de ser normales, nuestra etapa ya pasó. Intentamos ver el fútbol de la mejor manera posible y no criticar por criticar, siendo conscientes de que hay muy buenos jugadores en esta Liga y que es muy difícil jugar a fútbol porque hay mucha igualdad. Cuando uno sale y destaca hay que darle mucho mérito, que es lo que está pasando con jugadores de la Real como Kubo, Barrenetxea, Merino, Brais, Zubimendi, Oyarzabal… Hay que tener mucho nivel para jugar en Primera División y no cualquiera puede hacerlo, sobre todo con la igualdad que hay.

López Ufarte conduce el balón en un partido en Atotxa contra el Real Madrid de Vicente Del Bosque.  Diario Vasco
López Ufarte conduce el balón en un partido en Atotxa contra el Real Madrid de Vicente Del Bosque. Diario Vasco

¿Era más difícil jugar antes que ahora con los defensas que había?

(Risas) Antes para que le sacaran una tarjeta amarilla al contrario te tenían que dar diez patadas. Así de claro. Tengo algunos vídeos grabados de las patadas que nos daban y da miedo. Te pegaban un codazo que te dejaban medio muerto y el árbitro dejaba seguir. Se hacían los 'locos', dejaban jugar, pero no nos quejábamos. Tenías que tirar hacia delante. Un conocido entrenador de aquí de Donostia siempre preguntaba que quién era el jugador más valiente de la Real. Y todo el mundo pensaba que se refería a Idígoras o Satrústegui, que eran grandes y fuertes. Pero no: 'El más valiente es López Ufarte porque iba, le daban, iba otra vez, le daban, iba hasta que aburría al contrario y sacaba la jugada'. Es verdad. Había que insistir y lo importante es ser competitivo.

Roberto López Ufarte habla del fútbol de antes. Relevo

¿Eso te salía, era algo que llevabas dentro?

Yo, lo que le pido a un jugador es que sea competitivo aparte de que tenga técnica, talento y condición física. En mi caso, el talento no venía de casualidad. Cuando acababa un partido ya estaba pensando en el siguiente. Necesitaba encontrarle las cosquillas al contrario y me lo tenía que llevar de un sitio a otro. Yo vivía durante toda la semana el partido. Ahora, con los vídeos, es todo mucho más fácil, pero antes tenías que buscarte la vida. Me acuerdo de Arconada que, cuando había un penalti, escribía en una cuartilla por dónde habían tirado los anteriores. Lo hacía él mismo. No le ayudaban.

¿Roberto López Ufarte tendría sitio en esta Real?

Hay mucha gente que dice que sí. Yo creo que los de ahora son mejores jugadores. No me cabe la menor duda. En su día, yo veía que había muy pocos jugadores que podían hacer un cambio de orientación. Ahora lo hace cualquiera. Los jugadores de ahora tienen una condición física envidiable. Nosotros también la teníamos. Yo creo que me parezco un poco a Kubo o Kubo se parece a mí en ese aspecto, busca el uno contra uno. Antes era un marcaje hombre a hombre. Yo creo que era más fácil, te lo quitabas de en medio y el camino estaba más despejado, pero ahora hay coberturas, hay marcajes en zona…

Kubo o Barrenetxea son futbolistas en vías de extinción. ¿Cuánto echas de menos el fútbol de la calle?

Yo es que lo aprendí en la calle. Cuando era un crío jugábamos en el recreo, en recintos pequeños. Esa habilidad me viene de ahí. Ahora existen las escuelas, te enseñan desde el principio a jugar en espacios reducidos. En nuestro caso lo hacíamos casi sin querer. Yo sí que lo echo en falta. Cuando llegan los jugadores africanos, incluso los sudamericanos, se nota que sí han jugado en la calle y tienen esa alegría.

¿Cuántas veces llamaron a la puerta de Roberto López Ufarte?

Tengo el recuerdo de dos equipos, los dos más importantes de España, como son el Real Madrid y el Barça cuando estaban Menotti y Maradona. Querían que jugase allí. Por aquel entonces había un derecho de retención y ni nos lo planteábamos, porque no era posible. Cuando me invitaron a salir de la Real hubo una opción de irme a Milán, pero no cuajó porque tenía que darse una circunstancia, que no llegáramos a la final de Copa. Y lo hicimos. Eso se quedó en nada. Y luego apareció el Atlético de Madrid con Menotti a la cabeza, que me llevó a jugar en el primer proyecto de Gil y Gil.

Roberto López Ufarte habla de las ofertas que tuvo. Relevo

¿Se puede saber lo que le llegaron a ofrecer?

Es que no podías escuchar las ofertas. De una sí, pero no se puede decir porque son tiempos pasados. Tampoco se hablaba mucho por el citado derecho de retención. Solo el club tenía esa potestad de traspasarte si quería. No podías irte aunque acabaras contrato. Lo terminabas, pero te retenían con un aumento de ficha y tirabas hacia adelante. Lo que hacía la Real es que a los jugadores importantes nos aumentaban el salario año a año y nos mantenían contentos. No era sencillo mantener a futbolistas de la talla de Arconada, Satrústegui, Zamora o yo mismo. Orbegozo, nuestro presidente, tenía claro que no podía deshacerse de ninguno de nosotros. Sabía que tarde o temprano este equipo podía hacer grandes cosas y lo consiguió. Traspasaba de vez en cuando a un jugador pero porque había que cuadrar las cuentas. Lo hizo con Perico Alonso o con Xanti Idígoras. No había ninguna opción de que los demás nos pudiéramos ir.

Sigues siendo uno de los futbolistas más jóvenes en debutar con la camiseta de la Real con apenas 17 años… ¿Cómo recuerdas tu aparición?

Con mucha ilusión y con mucha alegría. Después de un torneo de Mónaco con España, donde apareció lo de 'Pequeño diablo', dicho por el Príncipe Rainiero que preguntó en francés: 'Qui est ce petit diable?', al volver, la Real ya me subió al primer equipo. Yo pertenecía a la Real, pero jugaba cedido en el Real Unión. Mi debut fue en San Mamés contra el Athletic, un partido que perdimos además. Fue un día de mucha lluvia. Parecía que no iba a debutar porque el campo estaba embarrado. De hecho, el derbi se suspendió cinco minutos por la granizada que cayó. Nos tuvimos que ir al vestuario y luego volvimos. No era un día especial para que debutara, pero me hizo mucha ilusión. Siempre lo recordaré. A partir de ahí ya se contó conmigo. Notaba que los jugadores estaban expectantes sobre mi persona porque ya se había hablado de mí. Se estaba empezando a formar el equipo campeón.

Para alguien como tú no sería muy fácil jugar en aquellos campos…

Había algunos que eran infames. Había campos muy duros en los que no podías jugar con los tacos de aluminio. Me gustaba jugar siempre con ese tipo de tacos a pesar de ser delantero. Otros preferían jugar con tacos de goma, pero no yo. A veces me los tenía que quitar aunque en Atotxa siempre intentaba jugar con aluminio. Era un campo complicado, había zonas que se embarraban siempre y eso era perjudicial para mí, aunque siempre digo que algunos de mis mejores partidos los he jugado en campos rápidos y alguno que otro, en campos embarrados.

¿Qué opinas de tu salida del club?

Ese año fue difícil aunque acabáramos ganando la Copa. No hicimos una gran temporada. Era el segundo año de Toshack y se había depositado mucha ilusión en él, pero no terminamos ni entre los seis primeros. Hubo críticas por el juego y Toshack me invitó a salir del club a final de temporada. A la vez que me invitó a marcharme, yo jugué todos los partidos. Jugué la final y tuve la suerte de meter un gol gracias a un gran pase de Bakero. Jugué a tope, deseando ganar un título y sin saber que iba a ir al Atlético de Madrid. Se hablaba, pero no sabía nada. Salí de la Real y tuvo que buscar nuevos horizontes.

Roberto López Ufarte habla de su salida de la Real Sociedad. Relevo

¿Lo entendiste?

Nos hemos reunido hace escasas fechas los jugadores de aquella Real y siempre se comenta que nunca me tenía que haber ido. Claro que no tenía que haber salido, pero son cosas que se dan y no tienes más remedio que aceptarlas. Mi etapa acabó tras doce años. Luego tuve la suerte de volver a estar doce años más en el cuerpo técnico, así que casi son 25 años en la Real. No puedo pedir más. No me puedo quejar.

¿Fue Toshack el único culpable?

No, seguramente no. Él pensaba que tenía otros jugadores que podían hacer lo mismo que yo o que se pareciese a mí, y me refiero a Txiki Begiristain, pero hubo directivos que se sumaron a la causa por no llevarle la contraria. En esos tiempos al entrenador siempre se le respetaba mucho, estuviera equivocado o no. Ahora ya no se le respeta tanto. Si un entrenador no funciona, se va a la calle rápido. Con Toshack se pretendía hacer lo mismo que con Ormaetxea, un entrenador para muchos años. Pero sí hubo directivos que se sumaron a la causa. Eso me pareció peor que Toshack me dijera que había acabado mi tránsito por Donostia.

Y llegaste al Atlético de Madrid de Jesús Gil y Gil…

(Risas) Hubo muchas anécdotas ahí porque se hizo una gran inversión. Fichó a Paulo Futre. Le dio muchos millones. Era un chaval joven que jugaba muy bien a fútbol, pero lo primero que le dijo fue: 'Tú estas por encima del entrenador' Eso en la Real no pasaba. Era un hombre peculiar que quería que ganásemos todos los partidos por goleada. Si ganabas 2-1, al día siguiente te llamaba al vestuario y nos decía: 'Os voy a echar a todos. He gastado mucho dinero y hay que ganar sí o sí, pero dando espectáculo' Mi trato con él fue fantástico, bueno, los primeros seis meses. Hizo todo lo posible para que volviera a la Selección, pero luego echó a Menotti. En esos seis meses metí ocho goles. Pero echó a Menotti y como él era el que había incidido en mi fichaje, ya no jugué más. Eso sí que no lo llegué a entender. Y, claro, los entrenadores posteriores, por no llevarle la contraria a Gil, no me pusieron.

Terminaste tu carrera en el Betis….

Sí. Había un presidente que estaba más en Madrid que en Sevilla, que era Retamero. Allí vi que ya estaba llegando mi final. Tuve una opción en vez de irme al Sevilla, que era fichar por el Logroñés, pero no cuajó. Me fui al Betis pensando que era un equipo acorde a mis cualidades, pero era un club muy informal.

¿Ha habido algún jugador más talentoso que Roberto López Ufarte en la historia de la Real?

Bufff. Me llevaba muy bien con Zamora. Nos entendíamos con la mirada. David Silva me ha llenado muchísimo, Nihat, el mismo Kovacevic… Ahora mismo estoy enamorado de Kubo y me encanta Barrenetxea.

López Ufarte habla sobre los jugadores de la Real Sociedad. Relevo

¿Quién es el futbolista que más se parece a López Ufarte?

No sé. Yo digo que me parezco a Kubo o que él se parece a mí y muchos dicen que no. Me hicieron una entrevista cuando salió Mikel Oyarzabal, como era zurdo, pero es más fuerte, es otro nivel. Siempre me ha gustado mucho Iniesta. No digo que se pareciera a mí, pero si encuentro algo de parecido por esa facilidad de sobrepasar líneas en el centro del campo y aparecer en el área para dar un pase de gol. No sabría decirte. Barrenetxea, que siempre busca el uno contra uno. También jugué de mediapunta como lo hacía Silva. Podría ser que nos pareciéramos, pero no lo sé.