La caída del Betis en la Europa League se inició con Luiz Felipe y una lista fallida
El traspaso del central con las inscripciones cerradas y tras las elecciones de Pellegrini acaba suponiendo un peaje para el equipo.

En la noche decisiva ante el Glasgow Rangers al Betis se le aparecieron todos sus fantasmas de la Europa League. Un empate le bastaba a los verdiblancos para clasificarse, pero el conjunto escocés asaltó el Benito Villamarín y dejó cariacontecido al beticismo. Una derrota que tardará en curarse, aun con ese premio menor de disputar la Conference, y que reflejó los errores en una planificación que se torció desde el primer momento.
Todo comenzó con la confección de la lista europea. Manuel Pellegrini, ya con el mercado estival cerrado y tras proclamar que no entendería un traspaso de Luiz Felipe, incluyó al brasileño entre los 21 elegidos -Rodri se añadió como canterano-, entre los que también introdujo a Fekir, lesionado entonces. Esa elección del entrenador, máximo responsable de esa decisión en la que ni el director deportivo, Ramón Planes, ni los dirigentes ejercieron su influencia, dejó fuera a otros jugadores como Sabaly, Juan Cruz, Altimira o Chadi Riad, lo que finalmente ha tenido consecuencias.
Apenas dos días después de cerrarse las inscripciones europeas, el Betis traspasó a Luiz Felipe, lo que dejó únicamente a Bartra y Pezzella como centrales para la fase de grupos de la Europa League. La posterior lesión del catalán agravó los problemas, ya que Chadi Riad ni Sokratis, que llegaría ya con la temporada avanzada, podían disputar competición continental lo que obligó a Pellegrini a reconvertir a Marc Roca como central de emergencia.
👋😢 El Betis dice adiós a la Europa League.
— Relevo (@relevo) December 14, 2023
Aunque... seguirá disputando la Conference League. pic.twitter.com/gpWVZUdNgJ
Con esas dificultades para establecer las rotaciones, tan necesarias y obligadas en los planteamientos del entrenador chileno, el Betis fue solventando la fase de grupos, pese a los traspiés en Glasgow o Praga, para llegar como primer clasificado a la última jornada. Pero entonces, como suele ocurrir en el fútbol, se agravaron los problemas con las consecuencias conocidas de ese varapalo ante el Rangers.
Para la cita decisiva, Pellegrini apenas contaba con Pezzella y Marc Roca como centrales y Guardado y William Carvalho como centrocampistas. "Esos cuatro no pueden fallar, tienen que jugar bien y sin cansarse", había dicho el entrenador en la previa para mostrar esa falta de efectivos. Guido Rodríguez, lesionado pero también sancionado tras recibir una amonestación en Praga, ya no podía ejercer de escudo en la medular, ni tampoco Roca, obligado a retrasar su posición, al igual que un Altimira que no estaba entre los inscritos. "A William no lo quisimos arriesgar ante el Madrid por la Europa League", indicó también Pellegrini, en otra muestra más de ese puzle en el que se habían convertido sus alineaciones, entre ausencias por lesión y esa fallida lista europea.

Si hasta el último día, el técnico fue capeando el temporal, ante el Rangers salió a relucir toda esa debilidad defensiva. "Han tenido cuatro o cinco llegadas y han marcado tres goles", dijo Isco. "Llegaron tres veces y nos metieron tres goles", apuntó Pellegrini. Un correcalles en el primer tiempo y una mala defensa en el segundo para fulminar las opciones en la Europa League. Una competición mal planteada desde el primer minuto y que supone un varapalo para la entidad heliopolitana. La primera derrota de la temporada en el Benito Villamarín para ahondar en esa herida que el Betis tiene con las competiciones continentales.