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Mendilibar fue la estrella de la fiesta del Sevilla: "¡Estos cabrones quieren que hable!"

"Creer que se puede. Y poder", reza el lema de la celebración de la séptima. Miles de aficionados reciben al equipo y piden la renovación de Mendilibar.

Miles de sevillistas reciben al autobús del Sevilla en el Pizjuán./AFP
Miles de sevillistas reciben al autobús del Sevilla en el Pizjuán. AFP
Samuel Silva
Alonso Rivero

Samuel Silva y Alonso Rivero

De Budapest a Sevilla. De una fiesta hasta que ya era bien de día en la capital de Hungría al baño de masas por las calles de la capital hispalense. La parte rojiblanca de la ciudad disfrutó a lo grande. Con ese autobús que lucía esas siete estrellas por lo siete títulos de Europa League y que portaba a todos los miembros de este Sevilla de la resurrección. Con recuerdo a José Antonio Reyes y Antonio Puerta, con esa bandera colgada en la parte posterior. "Campeones, campeones", fue lo primero que se escuchó cuando el equipo aún se encontraba en la escalera del avión. Sí, los campeones recibieron ese cariño de todo el sevillismo en una fiesta que fue dejando momentos para el recuerdo.

El recibimiento al autobús en la Puerta de Jerez.ATLAS

Uno de los más aclamados fue el entrenador. "A ver, estos cabrones quieren que hable yo", comenzó diciendo el de Zaldibar, que acabó a hombros de sus jugadores y al grito de "¡Aúpa Sevilla!". "Mendilibar, me lleva a Budapest", entonó el sevillismo, un mensaje para un técnico emocionado. "No he vivido las seis anteriores, pero viviendo ésta no me extraña que queráis más. Cuando llegas al Sevilla te das cuenta de que no piensa en perder, sólo en ganar, ganar y ganar. Eso hace al Sevilla un club campeón. Me alegro por todos vosotros y por Sevilla en general. Aúpa Sevilla", señaló el técnico durante su discurso en el Ayuntamiento, donde también escuchó ese clamor del sevillismo. "¡Mendilibar, renovación!", cantaron los miles de sevillistas y también los dirigentes, incluido un Monchi exultante, que luego lideraría los cánticos desde el balcón de la casa consistorial.

Era la Europa League de la ilusión, como así la definió el presidente. "Creer que se puede. Y poder", rezaba el lema de la celebración. Tras una temporada con mucho sufrimiento, la victoria ante la Roma fue una liberación. Fue un triunfo de la fe y así lo sintió el sevillismo que explotó de júbilo con los suyos. "El siete es un número mágico", señaló Antonio Muñoz, alcalde en funciones, que recibió a la delegación sevillista en el Salón Colón del Ayuntamiento de Sevilla. "Sevilla también tiene siete letras", le respondió el presidente, José Castro, jugando con esa cifra que ya es historia del Sevilla.

Mendilibar, con la Copa, Rakitic, Navas, Del Nido Carrasco, Castro y Monchi. A.R.
Mendilibar, con la Copa, Rakitic, Navas, Del Nido Carrasco, Castro y Monchi. A.R.

La primera parada de la marcha ya había sido especial. Las Hermanitas de los Pobres recibieron esa visita del campeón. Era un compromiso del Sevilla desde 2020, cuando no pudo celebrar la sexta Europa League debido a la pandemia. El presidente, José Castro, acompañado del entrenador, José Luis Mendilibar, y los capitanes, Jesús Navas e Ivan Rakitic, se detuvieron para llevar la alegría a todo el personal. "Vamos, mi Sevilla, vamos campeón", se escuchó para recibir al autobús en una esquina que ya sí estaba atestada de sevillistas.

La fiesta fue elevando el tono en cuando el autobús se acercó a la Puerta de Jerez. Ahí se habían agolpado miles de aficionados desde horas antes. Con el himno de El Arrebato por la calle San Fernando, con el autobús botando al son del sevillismo. Las caras de los jugadores, con los argentinos llevando la voz cantante, reflejaban esa felicidad de todos los que sienten en rojiblanco tras un nuevo éxito. Con gritos para el héroe Bono, que debió saludar desde el autobús descapotable; o con ese cántico que ya se ha convertido en un himno de esta temporada. "Mendilibar, nos lleva a Budapest", para alentar al entrenador, que subió a la Fuente de Híspalis junto al Castro, Del Nido Carrasco, Monchi y los capitanes.

Miles de sevillistas toman el centro de la ciudad para honrar a los 'héroes' de Budapest.EFE

De la Puerta de Jerez, ese lugar de celebración del sevillismo, a la Catedral de Sevilla. Con el autobús avanzando lentamente ante ese fervor de los hinchas que llenaban la Avenida de la Constitución, una de las arterias principales del casco histórico sevillano. Ofrenda floral a la Virgen de los Reyes, la patrona de la ciudad y a la que también acude el Sevilla en cada inicio de temporada. Fue una visita más acelerada que en otras ocasiones, que el protocolo obligaba -las hermandades sevillanas de El Rocío también regresaban a la capital-.

La marcha por el casco histórico finalizó en el Ayuntamiento. Con el recibimiento del alcalde en funciones y también con los primeros discursos. El emocionado de Mendilibar y el de agradecimiento de los capitanes. "Nadie puede con nosotros, otra vez la hemos levantado. Somos los más grandes", dijo Jesús Navas, que quizá ha vivido con más emoción que nunca este nuevo título de su carrera. "Sevillistas, en diciembre de 2019 en una junta de accionistas dije que el Sevilla iba a ser el equipo más grande de Andalucía en los próximos 200 años. Y todavía hay gente que lo duda. No se puede ser más grande que ser sevillista", señaló Monchi a los miles de sevillistas que se agolpaban en la Plaza Nueva. "Estos cabrones quieren que hable... Gracias por estar aquí. Aúpa Sevilla. Sevilla hasta la muerte", señaló emocionado el técnico desde el balcón.

El remate final en el estadio

El Ramón Sánchez-Pizjuán acogió el final de fiesta. Engalanado desde hace días, que el club llevaba desde el lunes preparando el acto, más de 30.000 sevillistas se dieron cita en Nervión para, en primer lugar, un recibimiento espectacular al autobús. Bengalas y ambiente de partido grande para empezar el remate de un día de felicidad para todo el sevillismo.

También había alguna sorpresa preparada, como esa celebración de la Europa League de 2020 que no se pudo efectuar en su día por la pandemia. Diego Carlos, Luuk de Jong y Éver Banega, tres protagonistas principales de aquella gesta en Colonia, regresaron al estadio sevillista para llevarse ese baño de masas del sevillismo. "Nos lo merecíamos", señaló el central brasileño, quien anoche ya había avisado en las redes sociales de su intención de estar este jueves en Sevilla.

Para terminar llegó el turno para los campeones. De Dmitrovic a Manu Bueno pasando por Monchi, Del Nido Carrasco o Bono. Pero, sobre todo, Mendilibar, el hombre más aclamado y que, como informó Relevo y confirmó Castro, ya tiene sobre su mesa una propuesta de renovación de la entidad. "Espero que podamos vernos mucho tiempo", había indicado el propio técnico momentos antes de que el presidente anunciase oficialmente esa noticia. "¡Mendi, quédate!", le cantó el sevillismo, que ha encontrado en el entrenador a su gran referente de esta séptima Europa League.