CELTA DE VIGO

Giovanella se confiesa: "Me dolió mucho más lo de Manuel Pablo que el tema de mi dopaje"

El brasileño repasa en Relevo su etapa futbolística y no esquiva los dos sucesos que más le marcaron durante su carrera.

Everton Giovanella, en un partido con el Celta. /Getty
Everton Giovanella, en un partido con el Celta. Getty
Óscar Méndez

Óscar Méndez

Hay jugadores que una vez que se han retirado reciben críticas y elogios a partes iguales y otros, unos pocos, para los que solo hay buenas palabras, tanto por su calidad futbolística como humana. Entre estos últimos está Everton Giovanella (Brasil, 1970), que desarrolló buena parte de su carrera deportiva entre la UD Salamanca y el RC Celta, club en el que pensaba retirarse hasta que una sanción por dopaje le obligó a replanteárselo todo.

Años antes, su nombre había ocupado todas las portadas del país por otro desgraciado accidente como fue la gravísima lesión de Manuel Pablo tras un choque fortuito entre ambos. Dos sucesos que sin duda marcaron una carrera deportiva ejemplar de un futbolista que, a diferencia de otros, ha sabido labrarse un futuro más allá de los terrenos de juego. Empresario en Brasil, Giovanella atiende la llamada de Relevo para sincerarse sobre ambos hechos y todo lo que dio de sí su extensa carrera deportiva abarcando sus inicios, su llegada a Portugal, su paso por Salamanca y Vigo, cómo conoció su positivo y sus días más oscuros.

¿Qué es de Everton Giovanella en 2023?

Hoy por hoy estoy ejerciendo funciones en el equipo de mi ciudad, el Lajeadense, donde soy presidente hasta el próximo mes. Además, tengo una empresa de eficiencia energética, un restaurante y algunos negocios inmobiliarios. En eso ando ocupado principalmente, poquito a poco.

¿Siempre tuvo claro que había que invertir para tener un futuro estable cuando se acabase su carrera?

Sí, la verdad es que siempre quisimos buscar cosas al margen del fútbol. De momento estoy muy contento.

¿Qué le recomendaría a los futbolistas jóvenes que ganan dinero fácil con el fútbol?

Les puedo decir que el dinero no es juguete, que lo cuiden. Puedes ganar mucho pero también es sencillo gastarlo. Se van a acercar muchas personas a tu alrededor y tienes que saber elegir a quiénes ayudas y donde pones tus ahorros. Es importante rodearse de personas que conozcan el mercado financiero, porque a la larga sale más barato que hacerlo tú mismo. Hoy puedes ganar 10 millones pero si quieres hay coches que valen un millón. No hay que jugar con el dinero porque se acaba, y a veces muy rápido. Como se dice en gallego, sentidiño.

¿Cómo han sido estos últimos 15 años de Giovanella en Brasil?

La verdad es que es mi tierra, mi casa, donde estoy cerca de mi familia, aunque mi padre infelizmente falleció en 2005. Estoy contento por ese punto. Aquí se lo pasa uno muy bien, es un país con una estabilidad muy grande a nivel económico y hay zonas en las que se vive de manera muy cómoda.

¿Cómo se llega a ser presidente de un club de fútbol?

Es un equipo pequeño, aunque la responsabilidad es muy grande porque aunque es voluntario, hacemos un trabajo para toda la comunidad. Se lleva bien y yo, que vengo del fútbol, ya conocía muchos de los entresijos de este deporte. Me he adaptado fácil a esta labor.

Giovanella disputó la Champions League con el Celta.  EFE
Giovanella disputó la Champions League con el Celta. EFE

Con 23 años dio el paso a Europa. ¿Cómo fue aquella primera etapa en Portugal?

No tuve muchas dificultades en la adaptación porque el idioma era el mismo que yo hablaba y eso me ayudó mucho. Pero yo siempre digo lo mismo, los que tienen que adaptarse y buscar un hueco en la sociedad somos nosotros, los que somos inmigrantes, y no esperar que un país se adapte a ti. Siempre tuve la voluntad de adaptarme y darme a conocer en los sitios en los que he residido.

En 1996 llegó a Salamanca. ¿Qué supuso para usted?

Un cambio muy grande. España empezaba a tener un auge a nivel futbolístico y Salamanca, aunque estaba en Segunda, tenía un proyecto muy interesante. Llegamos varios jugadores desde Portugal y acabamos ascendiendo, lo que me permitió ser más conocido. En Primera nos fue bien y conseguimos grandes resultados, logrando también la permanencia. Ya después del tercer año pude fichar por el Celta.

Y de ahí al Celta. ¿Por qué eligió fichar por el equipo vigués?

La verdad es que fue el Celta el que me eligió a mí, gracias a Dios. El entrenador era Víctor Fernández y era un grandísimo club que ya había hecho partidazos en Europa y me dio la oportunidad. El equipo ya estaba prácticamente hecho y yo conseguí acoplarme a lo que quería el técnico. Disfruté de lo lindo en todos los sentidos, tanto a nivel profesional como personal.

UEFA, Champions, final de Copa… Aquel equipo casi tocó el cielo. ¿Qué le faltó para ese último paso?

Principalmente, un poquito de suerte. Éramos un gran equipo, pero a veces el fútbol trae algunas sorpresas. No creo que faltase nada por parte de la directiva, la plantilla o el cuerpo técnico. El fútbol son detalles, por ejemplo en la final de Copa empezamos ganando y dominábamos y en dos jugadas aisladas nos remontaron, o en UEFA, donde caímos varios años en cuartos de final por detalles. El fútbol no nos sonrió como el Celta merecía, pero se hicieron partidos históricos. Queda la pena de no haber ganado ningún título importante a mayores de la Intertoto porque creo que todos los futbolistas que estuvieron allí y la afición se lo merecían, se merecían ese broche. Pese a ello, no se puede olvidar lo que se hizo, eso es imborrable.

"A los jóvenes les diría que el dinero no es un juguete, que lo cuiden porque se acaba"

Everton Giovanella

Siempre se ha dicho que Mostovoi y Karpin eran especiales. ¿Cómo los recuerda?

Jugadores de una grandísima calidad con los que me llevaba muy bien. Todas las personas tienen su carácter, pero si las respetas y entiendes no vas a tener problemas. Mantengo muy buena amistad con muchos jugadores de aquella época como Karpin, Berizzo, Gustavo López, los brasileños… Son gente que llevo en el corazón.

Algunos jugadores de aquella época han señalado problemas con el club (impagos, instalaciones precarias)… ¿Qué hay de cierto?

Fue un año atípico (2004) y de repente pasó de ir todo muy fluido a tener muchos problemas. En realidad, cuando algo no va bien es más fácil encontrar problemas. Fue una temporada en la que todos fallamos un poco, no se puede poner la culpa solo en una parte. Tenemos que aceptar que ese año no estuvimos a la altura. Creo que el club siempre intentó cumplir con todos los trámites que tenía con cada uno y ahí ya aparece un tema personal porque cada jugador tenía sus contratos. A mí el Celta nunca quedó a deberme dinero, pero a los demás no lo sé. Las primas eran aparte, un plus que se tenía y que sí que alguna pudo quedar atrás, aunque no era algo tan relevante. Fue un momento más complicado para el club, pero es algo que pasa en todos lados. Hoy en día se habla de los problemas que tiene el Barça y mira su dimensión.

Giovanella jugó en el Celta de fútbol sala.  EFE
Giovanella jugó en el Celta de fútbol sala. EFE

 

Y en diciembre 2004 llegó su peor momento como jugador con el positivo. ¿Cómo recuerda el día y el momento en el que se lo comunicaron?

Es casi hasta anecdótico. Me llamó el director deportivo, Félix Carnero, porque quería hablar conmigo en la sede, y cuando llegué también estaban también el presidente y el médico. Cuando vi al doctor me puse nervioso porque esa semana habíamos hecho unos análisis internos que hacíamos periódicamente para ver nuestro estado de salud y lo primero que pensé fue que tenía alguna enfermedad, se me fueron las piernas. Cuando el doctor me dijo que había dado positivo la realidad es que sentí alivio al principio porque no estaba enfermo. Después del susto razoné y ya me pregunté cómo era posible y fue cuando me hablaron de la nandrolona, una sustancia que no conocía y no sé de dónde surge. Tenía 36 años y no había un porqué después de la carrera que había tenido. No había un porqué para tomar una sustancia que además supuestamente sirve para mejorar la masa muscular. Puedo decir con toda la honestidad del mundo que jamás he tomado nada como para que me saliera aquello, pero la realidad es que sí salió y está ahí la duda. Infelizmente, cuando pedí para hacer el contraanálisis la orina había desaparecido. El propio director del laboratorio dijo que la desechó y no tenía opción de contrarrestar nada. No me queda ira ninguna por nadie, lo digo de corazón, y si se hizo algo mal tengo claro que no fui yo. Yo no me he tomado nada, si el cuerpo lo genera de alguna forma no lo sé, pero la realidad es que pasó.

"No tengo relación con Manuel Pablo, pero cuando nos hemos encontrado ha ido todo perfecto"

Everton Giovanella

¿Qué hizo o qué le dijo el Celta en aquel momento? ¿Se sintió arropado?

En todo momento y en todos los aspectos. Nadie me ha dado la espalda, ni los medios de comunicación, que me han respetado siempre, ni el club, ni los compañeros. Yo siempre he mantenido mi inocencia y a partir de ahí cada uno tiene derecho a creerme o no y hay que ser consciente de que no todo el mundo va a creer en ti. Los que me conocían me demostraron que sí lo hicieron.

¿Qué cree que se hizo mal alrededor de este caso?

En aquella época había una campaña muy fuerte contra el doping y esta cuestión estaba en todos los medios, pero no puedo opinar sobre algo que no domino. Yo incluso tuve un 'problema' anterior con el médico del Salamanca porque me daba creatina y yo la tiraba, y eso que era algo permitido (lo dice en tono de humor). De aquella, se podía tomar pero yo iba al wáter y la tiraba. El médico me acusó de estar tirando dinero y yo le dije que entonces no me la diese porque yo no la iba a tomar. De mi caso, yo no culpo a nadie, sucedió y punto.

"Tuve un problema con el médico del Salamanca porque me daba creatina y yo la tiraba"

Everton Giovanella

¿Cómo vivió aquellos años y por qué decidió fichar por el Coruxo tras la sanción?

Como te he dicho antes, sucedió y lo viví lo mejor que pude, pero no era algo cómodo porque de repente podía jugar, luego no, el entrenador no sabía cuándo podía contar conmigo… El Celta fue muy respetuoso, me renovaron, me apoyaron… Sentí que el club estuvo de mi lado en todo momento. Yo pagué por algo que no cometí pero que no se pudo demostrar que no había cometido. Y luego en el Coruxo… fue un privilegio para mí jugar con ellos y solo tengo palabras de agradecimiento hacia ellos. Disfruté mucho de esa temporada.

Giovanella, desolado, tras la lesión de Manuel Pablo.  EFE
Giovanella, desolado, tras la lesión de Manuel Pablo. EFE

Y en 2021 Le tocó vivir otro momento complicado con la lesión de Manuel Pablo. ¿Cómo lo recuerda?

Lo viví como lo visteis. Me tomé mejor el tema de mi dopaje que la lesión de Manuel Pablo. Fue mucho peor ver a un compañero de profesión lesionado, porque el doping era un tema mío y su lesión afectaba a los dos. Él estaba en un momento de su carrera espectacular, estaba cerca de ir al Mundial y se cortó su trayectoria. Me supuso un dolor mucho más impactante que el asunto del dopaje.

¿Tiene relación con él?

En realidad, no. Cuando nos hemos encontrado siempre ha ido todo perfecto, él lo entendió desde el principio, incluso mejor que algunos de sus compañeros. Yo fui a verlo al hospital porque creía que era la manera que tenía de demostrarle mi apoyo. La gente en A Coruña me ha respetado, aunque en el partido fue todo más tenso y lo entiendo perfectamente.