La familia Mbappé ya negoció con el Real Madrid hace 11 años... ¡y pidió una casa en La Moraleja!
Kylian tenía 14 años, ya había visitado al Chelsea y manejaba media docena de ofertas. Seis meses después fichó por el Mónaco. "Se notaba que la madre sabía lo que quería", dice un empleado del Madrid.

Ningún club del mundo sabe lo que es negociar con la familia Mbappé como el Real Madrid. Antes y ahora. De hecho, lleva más de una década intentando formalizar un contrato con el jugador que nunca termina por hacerse realidad. Jamás en su historia un futbolista se le ha resistido tanto al club blanco, sobre todo teniendo en cuenta que desde siempre el chaval identificaba el Santiago Bernabéu como el escenario de sus mejores sueños.
Todo comenzó en diciembre de 2012 cuando Kylian, invitado por el club blanco, celebró su decimocuarto cumpleaños (20 de diciembre) entre la Ciudad Deportiva de Valdebebas y el Santiago Bernabéu. El culpable de aquella visita con sus padres, Wilfrid y Faiza, y con su tío Pierre, no fue otro que Zinedine Zidane, entonces asesor del presidente Florentino Pérez y gran valedor de aquel embrión de gran futbolista en el que ya se intuía que se iba a convertir su joven compatriota.
Aquel fue un primer intento. Después, llegó un segundo. Cuando Kylian ya era Mbappé y con 18 años explotó como futbolista en el Mónaco. Allí había recalado solo seis meses después, julio de 2013, de haber estado en Madrid celebrando su onomástica y mostrando su talentos en los campos de Valdebebas. Era el verano de 2017 y el jugador, a pesar de volver a declarar públicamente que le gustaría jugar en el Real Madrid, terminó aceptando la escandalosa oferta del PSG.
El tercer intento, oficializado con una propuesta sin respuesta, llegó el verano de 2022, hace un año. Tampoco. Terminó renovando con el club parisino y volvió a dejar tirado al Real Madrid, que estaba convencido de que a la tercera sería la vencida porque tenía la palabra de aquel niño de 2012 hecho ya hombre.
En el coche de Zidane
El Real Madrid siempre ha preferido tirar de discreción en todo lo relacionado con la visita del chaval y su familia a la capital a mediados del mes de diciembre de 2012. Siempre se intentó identificar su presencia como una invitación a una promesa futbolística codiciada por los mejores clubes franceses y europeos, más que como un intento de fichaje. Con Zidane como jefe de protocolo, ofreciéndose a llevar al jugador en su propio coche por los campos de la Ciudad Deportiva, siempre estuvo cerca de la familia, el exfutbolista Isidro Díaz, que trabaja en el club en el departamento de atención al jugador. Nadie tiene más fotos de Kylian en su móvil. Posó uno por uno con todos los jugadores que entonces formaban la primera plantilla blanca. Florentino Pérez y entrenador (Mourinho), incluido. También inmortalizó su visita al palco del Santiago Bernabéu para presenciar el partido de liga entre el Real Madrid y el Espanyol (2-2). Cristiano Ronaldo y Coentrao marcaron los tantos blancos.
Además de los momentos de ocio y los puros de entrenamiento, club y familia hablaron de la situación deportiva del jugador. La reglamentación francesa en cuanto a los primeros contratos se refiere era bastante distinta a la española. Los ejecutivos blancos estaban al tanto de todas las andanzas realizadas por el entorno del jugador en los últimos meses. Zidane tenía una información privilegiada de todas y cada una de las entrevistas con otros clubes. Incluida la de la primavera de 2011 a Londres, invitado por el Chelsea. Kylian visitó la ciudad deportiva de Cobham y Stamford Bridge y disputó un partido de entrenamiento con el equipo Sub-12 de los blues contra el Charlton que acabó en un rotundo 7-0. Algún tanto fue suyo. Saludó a Carlo Ancelotti, entonces entrenador del Chelsea, y se hizo una foto con Drogba, uno de sus grandes ídolos de la infancia. Esa foto nunca vio la luz. Ni siquiera Kylian pudo comentar a sus compañeros de colegio y de equipo que había estado en las instalaciones del Chelsea. La familia quiso que ese viaje tuviera la menor repercusión posible. El niño solo tenía 11 años.
En Madrid, ya con 14 recién cumplidos, hubo menos secretismo. Su foto con Cristiano Ronaldo comenzó a rodar con las redes meses después y el propio Kylian hablaba con admiración y orgullo de todo lo que había vivido en Madrid durante esos días previos a la Navidad. Su Navidad más blanca. Mientras él se ejercitaba en Valdebebas, sus padres y los dirigentes blancos hablaban sobre su futuro deportivo. El Real Madrid sondeó la posibilidad de incorporarle lo antes posible, a la temporada siguiente, 2013-14, aunque no fuera costumbre en el club fichar jugadores que no hubieran llegado a la edad de cadete.

Como entonces todavía no estaba construida la residencia de jugadores que hoy deslumbra en la Ciudad Deportiva de Valdebebas, se contempló la posibilidad de que la familia se trasladara con el chaval a vivir a Madrid y ahí es cuando llamó la atención de los interlocutores que la madre, que siempre llevaba la voz cantante (el padre apenas abrió la boca) comentó que "el club tendría que correr con los gastos de una casa en La Moraleja". Sorprendió que se citara hasta la zona que elegiría la familia Mbappé para vivir. También se habló de un colegio, el Liceo francés.
Exigencias «muy altas» y el recuerdo de Neymar
Los que vivieron de cerca la reunión porque paseaban por los pasillos, recuerdan tantos años después que, en general, las exigencias de la portavoz de la familia para que Mbappé pudiera llegar al Real Madrid eran altas. Muy altas, según comentó alguno de los responsables técnicos que ya había vivido en persona alguna negociación de ese tipo y no hacía tanto tiempo. Seis años antes, Neymar llegó a tener hasta formalizada una ficha federativa con el infantil del Real Madrid y, al final, la operación prácticamente cerrada en todos los aspectos, se rompió porque el representante del jugador y de la familia, Wagner Ribeiro, terminó pidiendo 50.000 dólares más de lo ya acordado para comprar una casa a los abuelos del chaval que se quedaban solos en Brasil. El responsable económico del club se negó en redondo a que esa última petición se hiciese realidad y Neymar volvió para Santos mientras el equipo infantil en el que iba a jugar le esperaba en el autobus.
"Se notaba que la madre sabía lo que quería y que estaba acostumbrada a negociar. Ya lo había hecho anteriormente con otros clubes", comentaba a Relevo un empleado del Real Madrid que conoció en su momento cómo se habían manejado los hilos. Quien mantuvo el pulso hasta el final para que el jugador no se escapase y al menos se firmara una opción, fue Zidane. Perdió la batalla. Curiosamente, hace unos meses, Fayza, convertida ya en manager oficial de su hijo, quiso aclarar que aquella visita a Madrid de 2012 no fue producto de ninguna prueba futbolística. "Quisimos hacer un regalo a nuestro hijo que siempre había mostrado su admiración por el Real Madrid. No fuimos allí a calibrar su talento futbolístico, eso ya lo conocíamos. Fuimos a sacarle una sonrisa y unos buenos ratos y lo conseguimos".
Ya era un jugador de elite
Para entender profundamente lo sucedido hace once años en aquella visita, es obligatorio conocer su infancia. Y nadie como Zidane sabía todo lo que se tenía que saber sobre aquel chaval delgadito físicamente, de cuerpo enjuto y piernas palillo, que desbordaba por velocidad y apuntaba a las estrellas. Nadie como él manejaba la información sobre Kylian y sus andanzas de club en club en busca de su primer gran salto. A Mbappé, su Bondy natal se le había quedado pronto muy pequeño. Ya en edad infantil. Antes de viajar para conocer las tripas del Chelsea en la primavera de 2011 y las del Real Madrid en diciembre de 2012, ya había probado con las interioridades de media docena de clubes franceses, amén de entrar a formar parte del Instituto Nacional de Fútbol de la Federación Francesa en Clairefontaine, donde se daban cita los mejores de los mejores de cada añada. Elite pura. Entrenamientos y formación de alto nivel. Dos mil candidatos y solo elegidos 20 chavales por año.
Allí fue donde Zidane terminó de cerrar el circulo. Fue en un partido en el mes de noviembre de 2012. A su vuelta a Madrid le dijo a Florentino Pérez que había que convencer cuanto antes y de la mejor manera posible a un chaval francés de 13 años que iba a marcar diferencias en las dos siguientes décadas. Para el presidente, los deseos de Zizou eran casi órdenes. Le traían recuerdos de aquella servilleta en blanco que, precisamente en Mónaco, había mandado al entonces jugador de la Juventus preguntándole si quería jugar en el Real Madrid.
En 2009, cundo Kylian tenía 11 años, comenzó su aventura logística en busca de un destino mejor. El Stade Rennes fue el primero en lanzarle sus tentáculos en un torneo amistoso Sub-12. "Es demasiado joven". Después llegó el Caen. Y el Lens. En 2011, el PSG le invitó a jugar con su camiseta un torneo en España, pero la familia prefirió que lo hiciera con el Caen. Fue elegido mejor jugador. Sochaux, Girondins y Mónaco entran en escena. Se decide que en mayo de 2011 se resolvería su futuro y el Lens y el Caen eran los mejor posicionados. Sus respectivos Centros de Formación eran considerados los más idóneos por los padres. Finalmente, fue el Mónaco el club elegido a pesar de que entonces estaba en Segunda. Es la temporada 2013-14 y con 14 años es inscrito en el Sub-17. Hasta marzo de 2016 no firmó su primer contrato profesional. Tenía ya 17 años...