Una fiesta de Champions, el discurso de Jan Vesely y un futuro estadio propio: el Inter Barcelona cumple su primer objetivo
En su primer año de existencia, los de Dong Ren ascienden a Tercera Catalana.

Un año atrás, el nombre Inter Barcelona comenzó a sobrevolar el fútbol catalán. Era un club que comenzaba desde cero y desde abajo, con la hoja de ruta que Dong Ren, quien fuera CEO del Birmingham de Bellingham, diseñó. La semana pasada, el club reservó un restaurante del puerto para celebrar los premios de final de temporada. Su objetivo es llegar a lo más alto. A Primera División, a jugar algún día la Champions. Puede llegar a sonar naíf, pero van sentando las bases y han cumplido el primer reto: han ascendido de cuarta a tercera catalana.
El Inter Barcelona es un club peculiar. Al sueño de llegar lo más arriba posible va ligado la idea, todavía intacta, de construir un estadio propio. El club se sigue moviendo. Este año han jugado en el del Júpiter y repetirán el próximo. El club cuenta con un cuerpo técnico -formado por David Karanka, Dani Tortolero y Diego La Loggia- con pasado en el fútbol profesional. Retransmite sus partidos en directo y en su página web se puede adquirir merchandising. Además, entrenan por la mañana. En la fiesta, de hecho, presentaron las equipaciones del próximo curso. Entre los más de 100 invitados estuvo Jan Vesely, el pivot del Barça de baloncesto, que durante la pretemporada dio una charla motivacional a la plantilla.
Los de Karanka han cerrado el curso invictos. Sólo se dejaron un empate, en campo de la Montañesa. El proyecto del Inter se ha ido haciendo eco en el fútbol catalán. Y la firmeza y la inversión del club ha levantado curiosidad y también cierta incomodidad. "Nos han llegado a decir barbaridades: te voy a pegar una patada de 1000 euros, estás cobrando 3000 euros y estás en cuarta catalana como yo…", cuenta Damián Fest, el capitán del equipo. Y es que en este tipo de categorías los jugadores suelen pagar para jugar. El presupuesto puede marcar la diferencia, aunque la realidad es que los jugadores solo cobran un bonus por victoria.
De tener a 2000 trabajadores a ser un 'pluriempleado'
"Soy el utilero, el cámara durante los partidos, el que limpia…", asegura Dong. "Trabajamos con lo que tenemos, tenemos que liderar desde el ejemplo. No tenemos muchos ingresos, seguimos siendo pequeños", añade. El propietario dice que en el Birmingham controlaba 1500 trabajadores, número que ascendía hasta los 2000 los días de partido. "Somos pocos, pero estamos unidos", dice. Durante su etapa en Inglaterra vio crecer a un adolescente Jude Bellingham.
Si bien todo lo que envuelve al Inter es una estructura que poco le falta para ser profesional, al final todo depende de lo que suceda sobre el terreno de juego. En el mes de junio del año pasado, Karanka y su cuerpo técnico comenzaron un periodo de pruebas por el que, según calcula el club, pasaron más de 400 jugadores. Además, han recibido currículums de más de mil. "El proceso de captación no fue fácil. Cada día venían 20-25 jugadores diferentes. Teníamos que filtrar diariamente, seguir contando con los que cumplían con los requisitos… Muchos venían de no competir, tenían carencias... Once meses después te das cuenta de que todo el trabajo ha tenido su recompensa", señala David.
"He vuelto a recuperar la ilusión por el fútbol", dijo Eric después de recibir uno de los premios que entregó el club en la ceremonia. "Yo también me siento muy identificado", se suma Damián, que lidera un vestuario con 23 jugadores, de once nacionalidades distintas y donde se hablan cinco idiomas. Para estar en el proyecto, algunos jugadores han bajado de categoría o han 'descolgado' las botas. Es el caso de Damián, que ya no estaba inactivo y sintió la del Inter como "la última bala".
El hecho de entrenar por las mañanas -cuatro veces por semana- ha llevado a algunos a cambiar de trabajo o cambiar de turno de estudios. Aunque sabían que podría limitarles a nivel de fichajes, lo tuvieron claro desde el principio. "No es fácil, pero es muy importante para crear un club lo más profesional posible", asegura Karanka. El 10 de junio iniciarán otro periodo de pruebas, "partiendo de una base sólida".
El espejo y el potencial del fútbol catalán
Ya durante el verano, Ren aseguraba a Relevo que Catalunya tiene potencial para tener varios equipos más en Primera División. Durante estos meses se ha estado empapando de fútbol local. "Fui a ver el Sant Andreu-Europa y la atmósfera fue espectacular", revela. A nivel profesional pone como ejemplo el Girona. Si bien Sant Andreu y Europa, dos equipos históricos y de barrio que luchan por el segundo ascenso consecutivo tienen atrás todo un barrio, Dong tiene como objetivo generar un sentido de pertenencia.
"La afición del Europa les lleva siguiendo desde hace más de un siglo. Creo que encontraremos gente con la que compartimos los mismos valores. Esta temporada en algunos partidos hemos tenido bastantes espectadores para lo que es la categoría. Contra el Canyelles tuvimos unos 400 espectadores en las gradas, entre familiares, amigos, otros jugadores de la categoría, vecinos de la zona…", comenta.
El Inter Barcelona cierra un curso impecable y dentro de un mes ya volverán al ruedo probando posibles fichajes. Desde la Federación Catalana dicen no recordar un proyecto de esta magnitud y, como ejemplo de su solidez, exponen que el club paga lineres cada partido para no jugar con un solo árbitro, algo inédito en la categoría.
La hoja de ruta inicial, apuntando a lo más alto, parecía incluso algo inocente. Su primer año de vida reafirman la hoja de ruta y también la voluntad de construir un estadio, posiblemente a las afueras de Barcelona. También dejan una fiesta de clausura que bien podría haber celebrado un campeón de la Champions. Mantienen puesta en ellos la curiosidad de cada vez más personas del fútbol catalán. "Todo el mundo quiere seguir escalando categorías. Queremos seguir creciendo con el club y si algún día nos tenemos que ir, nos quedaremos con haber aprendido y formado parte del club desde el principio", cierra Damián.