FÚTBOL

Cuáles son las funciones reales de un capitán en un equipo de fútbol

El portador del brazalete no tiene ninguna responsabilidad a nivel de reglamento, aunque puede verse afectado por su papel.

Alexia Putellas, luciendo el brazalete de la capitana de la Selección. /EFE
Alexia Putellas, luciendo el brazalete de la capitana de la Selección. EFE
Jonás Pérez

Jonás Pérez

El respeto a la figura del capitán es sagrado, fuera y dentro del vestuario. El portador del brazalete representa los valores que un equipo debe llevar por bandera y acostumbra a ser el primero en levantar la mano cuando hay marea. La mayoría de grandes jugadores de la historia, por su liderazgo, carisma y entrega, han ejercido de ello en centenares de ocasiones.

¿Pero y a nivel reglamento?, ¿realmente es tan importante ser capitán de un equipo en el trascurso de un partido? Lo cierto es que no. Al menos, por ahora. Con las normas actuales, se trata prácticamente de una labor simbólica, un papel testimonial que apenas atañe a un par de momentos concretos...

El comportamiento ante los árbitros

Las Reglas del Fútbol, en su apartado inicial "filosofía y espíritu de las reglas", menciona por primera vez la figura del capitán y, como será habitual a lo largo de estas líneas, lo hace más desde una perspectiva simbólica. Esto es la primera referencia:

"Las Reglas del fútbol son relativamente sencillas en comparación a las de otros deportes de equipo, pero dado que muchas situaciones son subjetivas y que los árbitros son humanos, siempre habrá decisiones erróneas que den lugar al debate y la discusión. Hay para quien estos intercambios forman parte del encanto del juego, pero, sean las decisiones correctas o incorrectas, el "espíritu" de este deporte requiere que las decisiones arbitrales sean siempre respetadas. Los actores que ejercen cierta autoridad en el mundo del fútbol, especialmente los entrenadores y capitanes de los equipos, tienen una importante responsabilidad en lo que concierne al respeto a los árbitros y sus decisiones".

Por el momento, las Reglas solo hablan de una perspectiva de respeto en su toma de decisiones, pero no de una función real. En la misma línea, la siguiente referencia:

"Los jugadores tienen una responsabilidad crucial con respecto a la imagen del fútbol, y el capitán del equipo debe desempeñar un papel importante a la hora de velar por que se respeten las Reglas y las decisiones arbitrales".

Dentro de la Regla 3, "los jugadores", hay un apartado específico, el 10, que hace referencia a los capitanes. De nuevo, en la misma línea:

"El capitán del equipo no gozará de categoría especial o privilegio alguno, pero tendrá cierto grado de responsabilidad en lo concerniente al comportamiento de su equipo".

Brazalete, eslogan, sorteo, actas...

El capitán, más allá de las Reglas del Juego, sí debe cumplir con una serie de funciones y lucir un brazalete que le distinga de los compañeros. Ese puede lucir de diferentes formas e incluso llevar un eslogan, un mensaje o la imagen que el club o él consideren. Eso mismo lo recoge el documento en su última mención:

"En algunos casos, los eslóganes, los mensajes o las imágenes aparecerán únicamente en el brazalete del capitán".

El Reglamento General de la RFEF otorga más labores al capitán. En su artículo 118, le atribuye la obligación de firmar el acta arbitral:

"Antes de comenzar el encuentro se consignarán en el acta los extremos a que se refieren los apartados a) y b) del artículo anterior y, a continuación, será suscrita por los dos capitanes y entrenadores. Finalizado el partido, se harán constar en ella los pormenores que se especifican en los demás apartados del mismo precepto y será firmada por el árbitro y por los delegados de los clubes que contendieron".

También incluye otros detalles como que se les debe comunicar la ampliación del acta o que incluso se pueden negar a firmarla. El Reglamento General también reserva un apartado exclusivo (el 135) a las funciones de un capitán:

"Los capitanes constituyen la única representación autorizada de los equipos en el terreno de juego y a ellos corresponden los siguientes derechos y obligaciones:

a) Dar instrucciones a sus compañeros en el transcurso del juego.

b) Procurar que éstos observen en todo momento la corrección debida.

c) Hacer cumplir las instrucciones del árbitro, coadyuvando a la labor de éste, a su protección y a que el partido se desarrolle y finalice con normalidad.

d) Firmar la primera parte del acta del encuentro antes de su comienzo. Si alguno de los capitanes se negase a ello, el árbitro lo hará así constar por diligencia".

De nuevo, pocas labores concretas más allá del acta. Y otro último reclamo, en este caso de los árbitros hacia ellos: "Hacer las advertencias necesarias a los entrenadores y capitanes de ambos equipos para que los futbolistas de los mismos se comporten durante el partido con la corrección y deportividad debidas".

Aunque no venga recogido como tal en el reglamento, siempre son los capitanes los que participan en el sorteo inicial o en el de la tanda de penaltis.

Matices arbitrales: puede ver amarilla en representación

Un ejemplo práctico para entender los casos en los que el capitán puede ver una tarjeta amarilla. Últimos minutos de un partido, el balón sale por línea de banda y ningún jugador se acerca al costado para sacar. Al no haber ningún culpable, más allá del bloque, ¿cómo podría sancionar el árbitro el gesto antideportivo? En esos supuestos, nada habituales, es el que lleva el brazalete el que se lleva en castigo en forma de tarjeta amarilla.

¿Cómo se elige a un capitán?

Cada club puede tener sus propias normas. Algunos optan por una votación dentro del vestuario; otros, porque lo elija el entrenador y el cuerpo técnico; u otros apuestan por la veteranía como regla definitiva. El número de capitanes, además, es voluntad de cada equipo: pueden ser tres, cuatro, cinco... Ni siquiera es necesario comunicar a ninguna competición ni organismo el orden exacto de capitanes. Con informar de quién ejerce en el partido correspondiente es suficiente. Hasta tal punto que puede cambiar a lo largo de la campaña.

¿Se puede cambiar el brazalete en mitad del partido?

Sí. De hecho, es hasta habitual. Siempre tiene que haber un capitán sobre el campo, por lo que si el que lleva el brazalete es sustituido, debe delegar en otro compañero. También el que ejerza como tal puede decidir ascender a tal rango a otro de su equipo. Por ejemplo es habitual que si el primer capitán es suplente y entra al campo en la segunda parte, el que en ese momento portaba el brazalete se lo ceda.

Las nuevas normas del fútbol le pueden dar más importancia al capitán

La última propuesta de IFAB que se comenzará a probar próximamente es la expulsión temporal de diez minutos a aquel jugador que se exceda en las protestas. La primera base para ejecutarlo será la prohibición de los futbolistas de hablar con el árbitro, más allá de los capitanes. Esto mismo sucede, por ejemplo, en el rugby. En caso de que se acabe aplicando al fútbol profesional esta revolucionaria medida, el capitán adquiriría un nuevo rol, imprescindible. Y, sobre todo, convertiría a sus compañeros en meros figurantes a la hora de defender a los suyos frente a los colegiados.