CASO NEGREIRA

La Guardia Civil registró durante 12 horas el CTA por el caso Negreira: entraron y levantaron a los empleados de las mesas

Los agentes cumplieron la orden del juez que lleva el caso y aparecieron en Las Rozas con cajas para llevarse todos los documentos que puedan ser útiles en la investigación.

La Guardia Civil durante un registro./Efe
La Guardia Civil durante un registro. Efe
Sergio Fernández

Sergio Fernández

El Caso Negreira, difuminado en los últimos meses por todo lo sucedido con Luis Rubiales, volvió a irrumpir con fuerza en la sede de la RFEF. Lo hizo en la sede del Comité Técnico Arbitral con la irrupción esta mañana de la Guardia Civil, que apareció en la sede de los árbitros en busca de documentación sobre el Caso Negreira, tal y como ha adelantado El Debate.

La Guardia Civil registra las oficinas del Comité Técnico de Árbitros de la Federación de Fútbol.EFE

Los efectivos de la Guardia Civil permanecieron en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas para cumplir el auto de registro ordenado por el juez del caso Negreira, Joaquín Aguirre. Duró 12 horas. El registro pilló por sorpresa a los trabajadores, que tuvieron que levantarse de sus mesas para facilitar la labor de los agentes, que entraron con numerosas cajas para llevarse la documentación pertinente.

"Han entrado y han levantado a los empleados de las mesas y ordenadores", aseguraron a Relevo personas presentes durante la entrada de la Guardia Civil. Los agentes estuvieron en las instalaciones de Las Rozas buscando pruebas para continuar con la investigación de un caso que sacudió los cimientos del fútbol español, poniendo en duda la limpieza de la competición y del estamento arbitral.

La Guardia Civil acordonó la zona de búsqueda dentro de las oficinas y pidieron a los trabajadores que dejasen libre ese espacio. Alfredo Olivares, secretario general en funciones de la RFEF, estuvo escoltando en todo momento a los empleados de la Federación afectados.

En concreto, se buscaba documentación sobre la causa en la que figuran como imputados los expresidentes del FC Barcelona Josep Maria Bartomeu y Sandro Rosell. No hubo detencioness. La investigación gira sobre si el que fuera vicepresidente del organismo arbitral, José María Enriquez Negreira, favoreció al club azulgrana a la hora de designar los colegiados para sus partidos.

El Barça, imputado por cohecho

Por otro lado, según ha adelantado El Confidencial, el juez Joaquín Aguirre ha dictado un auto en el que sostiene que los pagos que el Barcelona realizó a Enríquez Negreira como vicepresidente del CTA constituirían indiciariamente un presunto delito de cohecho, lo que podría llevar penas más graves que el delito de corrupción entre particulares. El club azulgrana ha quedado, por tanto, imputado.

El cohecho únicamente exige que se demuestre que un funcionario o autoridad pública ha solicitado dinero o alguna compensación para tomar una decisión injusta en el ámbito de sus competencias. En el caso Negreira, no sólo existe una solicitud o promesa de pago, sino que ya está acreditado que el Barça transfirió a las cuentas del dirigente arbitral y a las de su hijo, Javier Enríquez Romero, más de 7 millones de euros, como reconoció la entidad azulgrana a la Agencia Tributaria.

El auto precisa, además, que "se desprende con toda claridad que los pagos realizados a la familia Enríquez Negreira fueron para que ejecutara actos relativos a su cargo, ya fuera por su influencia con otros miembros del CTA encargados de la designación de los árbitros, ya fuera porque puntuara a los árbitros condicionando su ascenso o descenso, ya fuera por su influencia general como vicepresidente y la ascendencia sobre otros miembros del CTA, que con toda seguridad debía tener si fue mantenido en el cargo durante 25 años".