FÚTBOL

La paradoja del hat-trick "inútil" en el fútbol: los casos en los que tres goles no fueron suficientes

La mayoría de futbolistas profesionales terminan sus carreras sin marcar tres goles en un mismo partido. Ellos lo lograron, pero no fue tan determinante como buscaban.

Álvaro Morata logró un hat-trick en Girona, pero su equipo perdió el partido por 4-3./EFE
Álvaro Morata logró un hat-trick en Girona, pero su equipo perdió el partido por 4-3. EFE
Javier Mercadal

Javier Mercadal

El gol es la salsa del fútbol. El objetivo por el que dos equipos, de once jugadores cada uno, se baten el cobre durante los 90 minutos que dura un partido. Por ello, existen pocas alegrías superiores a ser quien manda el balón al fondo de la red. En el momento en el que la pelota rebasa la línea de la portería, la euforia hasta entonces contenida se desata por completo. Tanto en el campo como en la grada. Propiciar toda esa alegría desenfrenada es la sensación que todos los futbolistas persiguen a lo largo de su carrera. Incluso aquellos cuya función primaria es defender. Quizá con excepción de los porteros, claro, que son una especie aparte.

Si marcar un gol es una sensación indescriptible, conseguir tres en un mismo partido es el apoteosis. Existen pocos hitos en un terreno de juego más especiales que un hat-trick. Tanto que es costumbre regalar el balón del partido a aquel que lo consigue. La mayoría de futbolistas profesionales terminan sus carreras sin conseguir el ansiado triplete. Sin embargo, existe algo peor: aquellos futbolistas que lo lograron y no su gesta no sirvió para nada. Así lo experimentó Álvaro Morata en el partido de Liga contra el Girona, que terminó 4-3 para el conjunto gerundense. Marcar tres goles fuera de casa no fue suficiente para el internacional español. Hay otros casos.

Kylian Mbappé: final del Mundial de Catar 2022

Sin duda alguna, el epítome del hat-trick menos "útil" es la actuación de Kylian Mbappé en la final del Mundial de Catar 2022. La Copa del Mundo es el trofeo que todo futbolista sueña con ganar cuando es un niño. Sin duda, el partido más importante del año. Dice el tópico futbolero que las finales se ganan, no se juegan. Algo así debió pensar el astro francés al ver que su partidazo contra Argentina en el Estado Icónico de Lusail se recordará siempre como la fecha en la que Leo Messi se consagró como el mejor de la historia.

Los tres goles conseguidos por Mbappé son una nota a pie de página en la historia. No en vano, el propio jugador galo terminó el partido entre lágrimas. Y eso que su actuación, si se pudiera descontextualizar, fue legendaria. El de Bondy marcó sus dos primeros goles en los minutos 80 y 81, lo que sirvió para remontar el 2-0 inicial de la albiceleste y enviar el partido a la prórroga. En el tiempo extra volvió a marcar en el minuto 118, empatando de nuevo el encuentro tras un gol de Messi en el 108. La final se fue a los penaltis, y Mbappé también anotó el primer intento francés. Sin embargo, su esfuerzo fue en vano y Argentina terminó ganando su tercera estrella desde los once metros. Nunca una exhibición individual semejante tuvo tan poco premio.

Ferenc Puskas: final de la Copa de Europa de 1962

Después de la final del Mundial, que solo se celebra cada cuatro años, la final de la Copa de Europa es el partido más importante del mundo. Una cita en la que nadie tiene más experiencia que el Real Madrid. Por norma general, para bien. No obstante, aunque ahora parezca imposible, los blancos también saben lo que es la derrota en el partido decisivo de su competición fetiche. Sucedió en 1962, frente al Benfica de Eusebio.

El Real Madrid comenzó el partido adelantados en el marcador por 0-2, los dos goles obra de Ferenc Puskas. El conjunto portugués logró empatar poco después de la media hora de juego, a lo que el Real Madrid volvió a responder con un nuevo tanto de Cañoncito Pum. En total, un hat-trick en 39 minutos de juego en la final de la Copa de Europa. Para muchos hubiese sido el mejor partido de sus vidas. Sin embargo, el Benfica reaccionó en la segunda mitad y, con tantos de Mario Coluna y un doblete de Eusebio, terminó llevándose el partido por 5-3.

Xabi Prieto: hat-trick en el Bernabéu y derrota de la Real

Xabi Prieto es uno de esos one club man que desarrollan toda su carrera en el club de su vida. En su caso, la Real Sociedad. Con los txuriurdines jugó tanto en Segunda División como en Champions League, siempre dando lecciones de clase cada vez que pisaba el terreno de juego. Sin duda, uno de esos jugadores que justifican el número 10 de su camiseta. Durante toda su trayectoria en el club realista, 15 temporadas en el primer equipo, Prieto logró un único hat-trick. Algo lógico, teniendo en cuenta de que no era un delantero centro. Lo consiguió, eso sí, allí donde luce más, en el Santiago Bernabéu contra el Real Madrid.

El 6 de enero de 2013, la Real visitó el feudo madridista en jornada de Liga. Todo comenzó de cara para el conjunto vasco, que en el minuto 9 vio como Antonio Adán, portero blanco por la cruzada que mantenía Jose Mourinho con Iker Casillas, fue expulsado en el minuto 6 del partido por cometer un penalti sobre Carlos Vela. Prieto, desde los 11 metros, no perdonó al Santo, consiguiendo su primer tanto de la noche e igualando el gol inicial de Karim Benzema. El Madrid volvió a marcar en el 35 por medio de Sami Khedira, aunque Prieto volvió a igualar el encuentro en el 40 al aprovechar un rechace. Lamentablemente para los blanquiazules, la figura de Cristiano Ronaldo emergió en ese momento para, con un doblete en la segunda parte, decantar la balanza hacia el conjunto local. El 10 de la Real Sociedad volvió a marcar en el 76, cerrando así un hat-trick amargo.

Milinko Pantic: semifinales de Copa del Rey 1997 contra el Barça

Las semifinales de la Copa del Rey de la temporada 1996/97 emparejó a Atlético de Madrid y Barcelona, los dos grandes favoritos al triunfo final. El partido de ida, jugado en el Vicente Calderón, finalizó con un empate a dos en el marcador. Todo se decidiría, por lo tanto, en el feudo azulgrana. La vuelta no pudo comenzar mejor para los colchoneros, que se marcharon al descanso ganando por 0-3. Los tres tantos, obra de Milinko Pantic. Un hat-trick en 45 minutos y como visitante ya es una gesta impresionante, aunque el partido cambiaría completamente en su segunda mitad.

A la vuelta de vestuarios, el Barça regresó sorprendentemente crecido. Ronaldo Nazario, ídolo culé fugaz, lideró una remontada imposible, consiguiendo un doblete que ponía presión en el marcador. Pantic no había dicho su última palabra, consiguiendo su cuarto gol del partido para poner el 2-4 en el electrónico. Aunque eso no amedrentó a los locales. Luis Figo recortó distancias y Ronaldo empató el choque con su hat-trick particular. Juan Antonio Pizzi completaría la remontada culé en uno de los mejores partidos en la historia de la Copa del Rey. No para Pantic, claro, que se marchó a casa con cuatro goles marcados y la eliminación de su equipo. El Barça, por su parte, terminaría ganando la competición tras ganar por 3-1 al Betis en la final.

Christian Vieri: cuatro goles para perder contra el Salamanca

Christian Vieri solo estuvo una temporada en el Atlético de Madrid, aunque sin duda dejó huella entre la afición. Los 24 goles en 24 partidos de Liga (29 tantos en 32 encuentros en todas las competiciones) son motivo de sobras para recordarle. Sin embargo, con la casaca rojiblanca viviría una de sus tardes más surrealistas como futbolista. Ocurrió el 21 de marzo de 1998, en la jornada 30 de liga. El Atleti visitaba El Helmántico ya descolgado en la clasificación, prácticamente si objetivos.

El ambiente en el equipo era malo y los rumores de la mala relación de Vieri con Radomir Antic eran continuos en la prensa de la época. Aquello, sin embargo, nunca afectó al rendimiento del italiano sobre el terreno de juego. Así lo demuestra el póquer conseguido en Salamanca, que nunca sirvió para ganar el partido. Si parecía que podría al menos rescatar un punto, pero un tanto del unionista Edu Alonso en el minuto 89 dejó el triunfo en casa. "Es la primera vez que marco cuatro goles y no gano el partido", declaró el capocannoniere al término del choque. El relato dice que esa noche decidió que no seguiría en el Manzanares el siguiente curso.

Gareth Bale: hat-trick contra el Inter en el Giuseppe Meazza

Hubo una época en la que Gareth Bale portaba el dorsal número 3 del Tottenham Hotspur porque su demarcación era la de lateral izquierdo. De hecho, todavía llevaba ese número a la espalda cuando, con una actuaron individual prodigiosa, se dio a conocer en Europa. En un partido de la fase de grupos, el Inter estaba destrozando a los Spurs 4-0 antes del descanso. Entonces, sin nada que perder, emergió la figura del Expreso de Cardiff, que con la banda izquierda como territorio hizo suyo el partido.

En frente estaba Maicon, considerado uno de los mejores laterales del mundo. Sin embargo, el brasileño se vio impotente ante la exhuberancia del futbolista británico. Bale marcó un hat-trick mágico en la segunda parte, robándose los titulares pese a la derrota de su equipo. Ese día el mundo supo de su existencia, que se afianzaría con el cambio de posición a tareas más ofensivas. Pese a perder en Milán, aquel Tottenham avanzó de ronda como primero de grupo e, incluso, alcanzó los cuartos de final, donde fue eliminado pro el Real Madrid. Los blancos tomaron buena nota de aquella eliminatoria, y terminarían fichando a las dos estrellas de ese equipo: Luka Modric y, claro, también Gareth Bale.