REAL MADRID - BAYERN

Heynckes, el primero que entrenó a Bayern y Real Madrid: "Me dijo que los jugadores eran unos hijos de...; días después ganamos la Séptima"

El presidente Lorenzo Sanz transmitió a los hombres fuertes del vestuario lo que pensaba el entrenador sobre ellos. Los juntó y el resultado fue ganar a la Juventus. Heynckes y Ancelotti, los únicos en dirigir a Madrid y Bayern.

Heynckes habla con Lorenzo Sanz en la Ciudad Deportiva del Real Madrid. /IGNACIO GIL
Heynckes habla con Lorenzo Sanz en la Ciudad Deportiva del Real Madrid. IGNACIO GIL
Enrique Ortego

Enrique Ortego

Temporada 97-98. El Real Madrid queda cuarto clasificado en la Liga tras el Barcelona, campeón, el Athletic y la Real Sociedad y antes ya había sido eliminado de la Copa del Rey, en el mes de enero, por el Alavés. La tabla de salvación del curso estaba en la Champions. Tras eliminar al Bayer Leverkusen y al Borussia de Dortmund, en cuartos y semifinales, se clasifica para la final de Ámsterdam del 20 de enero. El presidente Lorenzo Sanz no disimulaba esos días su preocupación y se confesaba a sus más íntimos. "Nos jugamos la temporada, jugar el año próximo la Champions y me cuentan que en el vestuario Heynckes y los jugadores están a hostias, ni se hablan".

Fiel a su forma de ser, decidió afrontar la situación y coger al toro por los cuernos. Quedaba una semana para la final y ya no había tiempo para una terapia de buenas palabras. Primero se reunió con el entrenador. Ya era de dominio público que, pasara lo que pasara, contra la Juventus, Heynckes no iba a continuar en el banquillo la temporada siguiente. De hecho, el técnico había estado en el alambre un par de veces a lo largo de la campaña, pero el hecho de no tener alternativas para el puesto y el anhelo de conquistar la deseada Séptima 32 años después le mantuvo vivo. No sin que trascendiera que prácticamente no se hablaba con los jugadores y que se había encerrado en el pequeño círculo de su cuadro técnico: Toni Grande y Ángel Vilda.

Primera toma de contacto. Mano a mano. Frente a frente. Presidente y entrenador.

-¿Cómo estás Jupp?

-Hundido presidente, no puedo con la plantilla...

-¿Cómo que no puedes con la plantilla? Nos jugamos la final en una semana... Hundido me has dejado a mí. Inmediatamente, reuní a los siete u ocho jugadores más importantes de la plantilla y les dije: "Jupp dice no que no puede con vosotros, que sois unos hijos de... y que no puede con vosotros. Al día siguiente reuní a los mismos jugadores con Jupp, les dejé ahí a todos, unos enfrente del otro y me marché. No sé qué pasaría entre ellos, pero fuimos campeones de Europa".

Heynckes, Sanz y Sanchis, con la Séptima. ABC
Heynckes, Sanz y Sanchis, con la Séptima. ABC

En la final ya estaba destituido

El presidente había intentado mantener viva la llama del alemán hasta el último momento, pero la sentencia estaba echada. Sus palabras posteriores lo ratifican. "Lógicamente, alguien que te dice eso, no puede seguir al año siguiente. Pero al mismo tiempo, explicar que no va a seguir el entrenador que ha sido campeón de Europa era muy complicado. Ahora lo cuento porque han pasado 20 años, pero yo tampoco podía salir al día siguiente a decir que el entrenador no podía con la plantilla. Lo que está claro es que si no hubiera sido por la Champions, esa temporada hubiera sido la peor de los últimos 30 años de la historia del club. Su destitución era una decisión tomada desde hacía tiempo y un partido, por mucho que fuera la Champions, no podía cambiarla, 90 minutos no podían cambiar el futuro del equipo. Había perdido el control de vestuario".

Lo que ocurrió después es tierra conquistada. El Real Madrid ganó la Séptima con un gol de Mijatovic y Sanz cumplió con el protocolo. Despidió oficialmente al técnico alemán, con quien había mantenido una buena relación, a pesar de todas las circunstancias. José Antonio Camacho fue su sustituto. Apenas duró 20 días en el cargo. Hiddink sería, entonces, su recambio antes de comenzar la temporada.

Heynckes resultó ser el primer entrenador alemán del Real Madrid. Llegó para sustituir a Fabio Capello, que tenía tres temporadas de contrato y a la mitad de la primera ya anunció a Lorenzo Sanz que dejaría el cargo al finalizar la misma para volver al Milan, donde le reclamaba Silvio Berlusconi. Jupp formaba parte de un triunvirato de candidatos entre los que se encontraban el holandés Guus Hiddink y el también alemán Ottmar Hitzfeld. Jupp, en ese momento, cumplía su segunda temporada en el Tenerife. En la primera había clasificado al equipo quinto con el consiguiente salto a la Copa de la UEFA por segunda vez en la historia del club. En su aventura europea llegó hasta semifinales, donde fue eliminado por el Schalke 04, precisamente un equipo germano. Esa notable trayectoria continental fue su catapulta definitiva al banquillo del Bernabéu.

Buenos informes de su paso por el Athletic

Antes de recalar en el Tenerife, el técnico germano había cubierto una primera etapa en el fútbol español. Había entrenado al Athletic las temporadas 92-93 (octavo en la Liga) y 93-94 (quinto), clasificándose para la Copa de la UEFA que los rojiblancos llevaban seis años sin disputar. Entonces fue cuando el Real Madrid comenzó a pedir información sobre él. A seguir sus métodos de trabajo y el estilo de juego que desarrollaban sus equipos. Al club blanco llegaron muy buenos informes de cómo había ayudado a remodelar la cantera en Lezama y el perfil ofensivo que intentaba imponer en todo momento, queriendo llevar la iniciativa del juego desde su clásico 1-4-4-2. Antes de aterrizar en San Mamés, había entrenado nueve temporadas al Borussia Mönchengladbach, club en el que había triunfado como delantero, y cinco en el Bayern Munich, donde 'solo' había ganado dos Bundesligas.

Pirri, ahora presidente de honor del club y entonces director deportivo, fue su principal valedor. Le llamaba la atención su discreción, su seriedad, su sentido de la responsabilidad y la experiencia acumulada a lo largo de su carrera. También tenía fama de duro, como Capello, aunque después en el vestuario blanco no lo fuera tanto. Además, también Heynckes ansiaba ganar la Copa de Europa, que se le había resistido como jugador y como entrenador en su dilatada carrera.

Tenía 52 años y su presentación ya estuvo plagada de momentos delicados. El técnico reclamó que le hacían falta dos o tres fichajes; el presidente le contestó que el año anterior el club ya había hecho un esfuerzo económico (Mijatovic, Suker, Seedorf, Roberto Carlos, Panucci, Illgner...) y que la caja no estaba precisamente muy llena. Ante los rumores de que Jupp había llegado al banquillo blanco un poco de rebote por la marcha de Capello, Lorenzo Sanz explicó que ya se había intentado su fichaje antes de hacerlo por el Athletic unos años antes y que desde el mes de febrero (1997), que se sabía que Fabio se marchaba, siempre había sido el primer candidato.

Heynckes, manteado por los jugadores del Bayern en su última etapa en el banquillo de Múnich.  AFP
Heynckes, manteado por los jugadores del Bayern en su última etapa en el banquillo de Múnich. AFP

También echó una mano a su nuevo entrenador cuando se le preguntó sobre si no ganar la Copa de Europa sería un fracaso. El presidente salió al corte y respondió. "Entonces llevamos 31 temporadas fracasando". Heynckes, por su parte, cuestionado sobre si estaría preparado para la presión que encierra el Real Madrid, se mostró tajante. "En Alemania se dice que si alguien ha sobrevivido a la presión del Bayern es que ya puede trabajar en cualquier sitio. Yo he entrenado al Bayern cinco años".

Jupp-Carlo, únicos en el Madrid y el Bayern

Heynckes comparte con Carlo Ancelotti el honor de ser los dos únicos técnicos que han entrenado al Real Madrid y al Bayern. Una temporada en el caso del Bernabéu y en cuatro ocasiones en el club bávaro. Una primera etapa (87-91) antes de recalar en Madrid y tres después. Una como interino, seis partidos al final de la 2009, y después dos periodos más. Desde 2011 a 2013, que fue cuando conquistó el triplete: Champions, Bundesliga y Supercopa. Y, finalmente, la 2017-2018, en la que ya tenía 72 años. Entre su primera Champions con el Madrid (1998) y la segunda con el Bayern (12-13) transcurrieron quince años de diferencia. En el caso de Carlo, entre la primera con el Milan (2003) y la última con el club blanco (2022) pasaron 19 temporadas.

Heynckes y Ancelotti también forman parte del exclusivo club de los entrenadores que han ganado la Champions con dos clubes diferentes. El germano con el Real Madrid y el Bayern; el italiano con el Milan (2) y el Real Madrid (2). En este grupo están también Ernst Happel (Feyenoord y Hamburgo), Ottmar Hitzfeld (Borussia Dortmund y Bayern), Mourinho (Oporto e Inter) y Pep Guardiola (Barcelona y Manchester City).