FÚTBOL

Italia imita a España y pone freno al pasaporte 'fácil' al que se acogen muchos futbolistas para ser comunitarios en Europa

El Consejo de Ministros italiano firmó un decreto que modifica la obtención de la nacionalidad por 'lazos de sangre'.

Jorginho celebra un penalti contra España en la Euro 2020. /EFE
Jorginho celebra un penalti contra España en la Euro 2020. EFE
Marcos Durán

Marcos Durán

En el mundo del fútbol, hecha la ley, hecha la trampa. Muchos deportistas y, sobre todo, futbolistas, buscaron la mejor manera para tener beneficios en sus respectivas carreras. Una vez llegó la 'Ley Bosman' en diciembre del año 1995, el mercado del fútbol mundial y sobre todo el mercado del fútbol europeo, cambió. Los futbolistas con pasaporte europeo tenían libertad de movimiento en todo el continente y eso abría una ventana que hasta ese momento no existía.

Pero claro, muchos futbolistas, sobre todo sudamericanos, aprovecharon esta ley. Comenzaron a buscar antepasados con pasaporte europeo para iniciar el proceso de doble nacionalidad. La gran cantidad de emigrantes del continente europeo rumbo a Sudamérica tras la Segunda Guerra Mundial hizo que los hijos o nietos de aquellas personas pudiesen obtener ese pasaporte europeo tan necesitado para volver a sus países de origen.

Dos de los países europeos con más casos de deportistas y futbolistas con doble nacionalidad fueron España e Italia. Para conseguir el pasaporte español, tienes que ser hijo o nieto de una persona nacida en el territorio. Pero para ser italiano no, una ley de 1992 permitía que hasta los descendientes de cuarta generación por sangre consiguieran el pasaporte italiano, lo que hizo que muchos incluso pudieran jugar con la 'Nazionale'.

Decreto para cambiar la ley

¿Pero qué ha pasado en las últimas horas? Que Italia ha decidido cambiar esa ley y que sea igual a la de España. Ya no se podrá conseguir el pasaporte italiano siendo descendiente de hasta cuarta generación, ahora hay que ser hijo o nieto de una persona nacida en Italia, aunque también tiene sus reglas.

Thiago Motta, Jorginho o Éder, casos muy recientes de futbolistas nacidos en Brasil que jugaron con la selección italiana no podrían haber jugado con la Nazionale con este reglamento. Mauro Camoranesi, argentino y campeón del mundo en 2006, tampoco podría haber jugado con Italia. En cambio, el actual delantero Mauro Retegui, argentino de nacimiento, sí podría jugar porque uno de sus abuelos es italiano.

Italia, en los últimos 10 años (desde 2014 a 2024), ha pasado de tener 4.6 millones de residentes en el extranjero a 6.4 millones. Por ejemplo, Argentina pasó a tener 30 mil nuevos ciudadanos italianos y Brasil 20 mil en el último año debido a la realización de la obtención del pasaporte a través del método que ya no existe.

El Ministro de Exteriores italiano fue claro: "Hemos aprobado la reforma de la ciudadanía por sangre; es una reforma de gran importancia, ya que busca fortalecer el vínculo entre ser ciudadano italiano e Italia. La ciudadanía es un asunto serio; a lo largo de los años ha habido abusos y solicitudes que excedieron el interés real".

Con esta ley, muchos jugadores argentinos o brasileños tendrán más difícil jugar en Europa debido a este cambio. En estos momentos, las plantillas de la liga española permiten tres extracomunitarios, al igual que la liga italiana, pero claro, muchos son sudamericanos con doble nacionalidad que no cuentan.

Por poner un ejemplo práctico, el Atlético de Madrid tiene en su plantilla a varios jugadores con doble nacionalidad: Musso, De Paul, Giuliano Simeone y Julián Alvarez. Cada caso es especial, por ejemplo, Giuliano no hubiera tenido problemas porque nació en Roma, pero para los demás casos tendríamos que ver el árbol genealógico.

El caso Lionel Messi

Quizá la situación más llamativa es la de Lionel Messi. El campeón del mundo llegó a España con pasaporte comunitario italiano procedente de Rosario, por lo que desde pequeño pudo jugar con las categorías inferiores del Barça a nivel autonómico. Su tatarabuelo era italiano, de Recanti, por lo que el futbolista pudo conseguir la nacionalidad. Pero claro, en una entrevista, sin embargo, confesó que no sabía dónde estaba Recanati ni había oído hablar de su más ilustre conciudadano, Giacomo Leopardi, como explica el Corriere della Sera.