FÚTBOL INTERNACIONAL

Así juega Antonio Nusa, el noruego que ya brilla al lado de Haaland y Odegaard

El extremo del Brujas es un fijo en su equipo y empieza a levantar las miradas de clubes importantes en Europa.

Antonio Nusa (18) celebra un gol del Club Brujas. /GETTY
Antonio Nusa (18) celebra un gol del Club Brujas. GETTY
Albert Blaya
Andrés G. Armero

Albert Blaya y Andrés G. Armero

Hay futbolistas que se entestan en mantener la tradición, evitando que jugadores pasados dejen de serlo, uniendo tiempos históricos distintos solo jugando a lo que se les da bien. En el caso de los extremos que la piden abiertos y que regatean, uno siempre tiene la sensación de querer que vayan saliendo futbolistas que den continuidad a una saga maravillosa, que los últimos años ha ido menguando. Antonio Nusa (Noruega, 2005) lo tiene todo para ser uno de los grandes nombres del fútbol europeo los próximos años. Y pretendientes en las principales ligas no le faltan.

Nusa llegó al Brujas, club formador de talento por excelencia, hace dos veranos,  cuando el joven noruego solo contaba con 16 primaveras, a cambio de 3 millones de euros, una cifra que ya insinuaba que por lo que estaba pagando el Brujas no era por el presente de aquel joven todavía muy verde, sino por el futuro que imaginaban que llegaría a alcanzar. Si bien todavía está en etapa formativa, Nusa ya empieza a mostrar lo que puede llegar a ser. En este inicio de curso, el noruego ha producido en el Brujas cinco goles (dos tantos y tres asistencias), superando los cuatro que produjo el pasado curso en 34 partidos. La mejora es palpable.

Nusa es un extremo diestro que disfruta jugando a pierna cambiada, aunque también se le ha visto participar como falso 9 o como extremo diestro dependiendo del rival y del escenario. Aunque su mejor zona de influencia, tal y como explica a Relevo el responsable de fichajes del club flamenco, Dévy Rigaux, "es partiendo como extremo izquierdo, porque aunque sea diestro y le guste ir hacia dentro, puede ir por fuera y eso es fantástico. No es un 10, porque con su velocidad necesita la banda, y en la derecha se le elimina la posibilidad de la diagonal hacia dentro".

Nusa recibe abierto en inferioridad, recibiendo el 2x1 del rival.  WYSCOUT
Nusa recibe abierto en inferioridad, recibiendo el 2x1 del rival. WYSCOUT

Con Noruega, equipo que tiene a Odegaard como interior diestro y a Haaland como 9 en el área, Nusa ejerce de contrapunto, bien abierto y buscando aprovechar cada ventaja que le ofrece la gravedad que genera tener cerca a dos jugadores que demandan tantas atenciones. Y ante Georgia y Jordania ya se apreciaron las consecuencias de tener a Nusa como elemento diferencial abierto en el lado débil: al recibir, su primer contacto siempre es vertical, no necesita tanto el espacio abierto para correr, sino que su primer paso suele marcar diferencias, por agresivo y veloz.

Sus características llamaron la atención del histórico club flamenco, con un notable sistema de detección de talentos que ya había captado en Noruega al senegalés Krépin Diatta, hoy delantero del Mónaco. "Nusa nos dejó una impresión brutal. Tenía características de extremo puro: rapidísimo, muy bueno en el uno contra uno, con mucho coraje... No parecía un chico de 16 años", explica Rigaux. No fue fácil su llegada, al final de una ventaja de fichajes, pero la profesionalidad del Brujas terminó por convencer a la madre del chico. "Nosotros seguimos a los jugadores no sólo a nivel técnico y táctico, sino también a nivel humano, mental, académico", subraya.

Nusa centrando con la pierna mala tras ir hacia fuera, evitando el 2x1 del rival.
Nusa centrando con la pierna mala tras ir hacia fuera, evitando el 2x1 del rival.
Gol de Haaland tras asistencia de Nusa.  WYSCOUT
Gol de Haaland tras asistencia de Nusa. WYSCOUT

Entre esas características que cautivaron a los belgas, hay una que pone de acuerdo a todo el universo futbolístico: Nusa es un gran regateador. Tanto por insistencia y volumen como por creatividad y velocidad. Sus pies van a muchísima velocidad, y eso provoca que el rival, ante su presencia, suela recular, por miedo a que al acercarse demasiado pueda quedar atrás si el del Brujas decide aumentar el ritmo. Además, poco a poco va aprendiendo a jugar con las intenciones de su par, leyendo que si le meten la pierna él debe jugar con la ansiedad que provocan sus recepciones. Pudiendo ir por fuera o por dentro, Nusa está desarrollando un buen golpeo tanto centrando (como en el gol de Haaland) como disparando, algo que deberá perfeccionar para que sus cifras estén a la altura de sus posibilidades.

Nusa recibiendo en perfil diestro, jugando con el cuerpo para sacar una ventaja.  WYSCOUT
Nusa recibiendo en perfil diestro, jugando con el cuerpo para sacar una ventaja. WYSCOUT

Su perfil físico es muy interesante: ágil, muy rápido, liviano pero resistente al recibir un primer contacto, y explosivo. Su capacidad para jugar con el cuerpo y engañar al contrario es una de sus principales bazas, algo que le hace peligroso en el perfil diestro a pesar de estar menos cómodo. Como se aprecia en la imagen anterior, Nusa cambia de trayectoria usando el cuerpo, ganando el espacio que él quería.

Nusa filtrando un pase vertical hacia el área rival.  WYSCOUT
Nusa filtrando un pase vertical hacia el área rival. WYSCOUT

En el plano emocional, "a pesar de su juventud, es muy maduro", introduce Rigaux. "Es inteligente, educado, habla muy bien inglés y, sobre todo, es muy humilde y se relaciona muy bien con todo el mundo". No en vano, cuando en septiembre de 2022 marcó en Oporto en la victoria por 0-4 de su equipo en Champions y se convirtió en el segundo jugador más joven de siempre en hacer un gol en dicha competición (tras Ansu Fati), "el vestuario se alegró muchísimo" por él. "Se ha adaptado de forma fantástica. Todo el mundo le aprecia. Es un chico que aprende fácil y, más aún, que tiene ganas de aprender". Hijo de un exfutbolista profesional, desde niño tiene claro su destino.

El joven jugador, de solo 18 años, está en ese momento de confianza que experimentan los talentos que ven que sus posibilidades y su nivel empiezan a estar confluyendo, otorgándoles un aura especial. Eso hace que Nusa deba experimentar por todo el frente de ataque, porque jugar por dentro, aunque quizás le siente peor, le hará mejor jugador. Su desborde por fuera es natural, pero el siguiente reto es convertir a Nusa en un futbolista de 15/20 goles por temporada, algo que elevaría el techo que se intuye en el noruego.