Leyendo a Messi entre líneas: diez frases que dicen más que un titular
En su entrevista a Mundo Deportivo y Sport, el argentino dejó varios dardos y reconoció tener una espina muy clavada con el Barcelona.

Lionel Messi realizó un entrevista en los dos medios escritos más importantes de Catalunya para explicarse. En el tintero, nada más y nada menos que su decisión final respecto a dónde continuaría su carrera y los motivos por los que no sería en Barcelona. El objetivo, dar su versión de una historia con muchos puntos inconexos y en la que, a pesar de que en teoría ambas partes querían unir sus caminos, no se ha dado. ¿Por qué? Además de los evidentes titulares de la charla con Mundo Deportivo y Sport, Leo dejó entre líneas varias frases para analizar detenidamente y con más significado del que parece.
Queda claro desde prácticamente el principio la desconfianza del jugador hacia Joan Laporta. Arranca diciendo que lo pasó muy mal por cómo salió del Barcelona para, después, aclarar por qué no volverá. "Después de haber vivido lo que viví y la salida que tuve, no quería volver a estar otra vez en la misma situación: esperar a ver qué iba a pasar y dejar mi futuro en manos de otro". Blanco y en botella. Aún así, volvió a decirlo: "La vez que me tuve que ir también LaLiga había aceptado que me inscriban y al final no se pudo". A pesar del plan de viabilidad establecido por el club y aceptado por la competición, Messi no tenía todas consigo.
Esa primera explicación la continúa con otra en la que se resta responsabilidad. "No es real que la decisión sea mía porque faltan muchas cosas y es un verano largo en el cual no quiero volver a pasar por lo que ya pasé", dice a Sport y MD. Entra en el juego planteado por el Barça en el que el club parece haber salido vencedor: ¿de quién es la culpa de que Messi no haya regresado?
Para competir, Leo juega con el sentimiento. "Mi familita estaba muy ilusionada (...) Nunca nos quisimos ir de Barcelona, fue muy difícil", comenta, repitiendo una y otra vez lo triste que se encuentra la familia por no poder volver a su vida en la ciudad condal: "Fue una etapa muy fea. Llegamos con la ilusión de cada año y, cuando estaba todo para firmar, de la noche a la mañana, no se pudo hacer". La espina clavada con su salida es profunda y critica no haber sido tratado como otras leyendas. "Me habría gustado despedirme como se hizo ahora a Busi o Jordi, haberme despedido bien de la gente".
El '10' habla directamente del presidente, aunque sólo una vez en toda la entrevista, y deja entrever que la relación sigue dañada. "Con Laporta hablé muy poquito, una o dos veces como mucho", comentó para, después, dar un palo pero sin nombres: "Seguramente haya gente que no quiere que vuelva, como también en su momento no quería que me quedara cuando me tuve que ir".
Finaliza utilizando la baza perfecta para desmentir a los que lo llaman pesetero. "Si hubiese sido una cuestión de dinero, me habría ido a Arabia". Allí le ofrecían mucho más, pero su familia no estaba por la labor de arrancar una nueva vida en Riad. Confirmó que su carrera está completa tras ganar el Mundial: "Era lo que me faltaba para vivir la liga de Estados Unidos de otra manera, disfrutando mucho del día a día". Leo quiere seguir jugando, pero el fútbol de élite se ha terminado para él.