La metodología de River Plate que hace triunfar a Echeverri, Julián Álvarez o Enzo Fernández: "Formamos jugadores, no equipos"
Técnicos de la cantera organizan su primer Campus en Barcelona y hablan de "los valores" de un club con nueve campeones mundiales.

Un reguero de niños entra en el Camp de l'Àliga de Barcelona, en la zona alta, a los pies del Tibidabo. El acento que procede del césped es argentino, porque River Plate ha desembarcado estas Navidades en la Ciudad Condal. Es la primera edición de su Campus de fútbol, en el que se han apuntado 50 menores que van a conocer de primera mano a los técnicos que han dado forma a talentos como Enzo Fernández, Julián Álvarez o la nueva joya de su factoría, el delantero de apenas 17 años Claudio Echeverri, quien podría comprometerse con el Manchester City la próxima campaña. "Estamos contentos de la alta calidad de los entrenadores. Creemos que es un valor diferencial. Cuando vas a campus de otros clubes te encuentras que no traen técnicos de alto rendimiento. Los de aquí trabajan en las inferiores con sus promesas, con los talentos que salen cada año a Europa o se quedan en la liga argentina", explica Borja, corresponsable de la actividad de la empresa Ovuity Sports.
"Queremos compartir la metodología y la voz del club, tenemos claro que somos distintivos en Argentina y que estamos obligados a jugar de una manera propia. Ponemos el foco en los valores del club, el trabajo en equipo, el esfuerzo... Lo que nos hizo grandes", reflexiona el coordinador del Campus, Gonzalo Lamas. No es para menos. El club de moda de 2022 fue River, que formó a nueve campeones mundiales. "Tenemos mucha más demanda ahora, desde que fuimos ganadores. Nos llaman de más países e intentamos internacionalizarnos con este tipo de actividades". Al margen de Enzo y Julián hay que sumar a Gonzalo Montiel, Germán Pezzella, Guido Rodríguez y Ezequiel Palacios, que lograron debutar en el primer equipo. Y otros que pasaron por sus divisiones, pero que luego triunfaron fuera. ¿Cómo es la metodología de River que tanto les diferencia?
"Ponemos el foco en la formación del jugador", explica Christian Viola, uno de los técnicos junto a Hernan Smurra, que ha moldeado a esos niños que se convirtieron en profesionales, como Julián, Enzo o ahora Echeverri. A diferencia de lo que ocurre en Europa, el foco no se pone en el modelo de juego del equipo sino en que el jugador tenga "las máximas herramientas posibles". Así lo explica: "Tenemos muy claro hacia dónde vamos. En el primer equipo ponemos jugadores, no ponemos categorías o no ponemos equipos. Nos pasa a todos los entrenadores también, que queremos que nuestros equipos muestren una idea. Pero también tenemos muy claro que al primer equipo llegan jugadores y no llegan equipos. Entonces el foco principal lo ponemos en la formación individual".
En un país tan grande como Argentina y donde el fútbol es una religión, antes del entrenamiento llega la captación: "Obviamente para llegar a River la barrera es muy alta y se hacen pruebas en distintos lugares del país, incluso dentro del club". El primer baremo es el "técnico", sin descuidar el resto, ya que "lo otro tiene que estar sí o sí. ¿Por qué? Porque sin la base de esas cosas es muy difícil que después se sostenga todo", reflexiona Christian, sin querer personalizar en ningún futbolista. Una vez seleccionado al talento, entra en acción una metodología de entrenamiento que cuenta con otros dos condicionantes. El primero de ellos, la competitividad desde pequeños.

"Hay una realidad y es que los chicos que tenemos nosotros tienen un poder competitivo muy alto porque nos llegan desde muy pequeños. Chicos de diez años ya tienen muchos partidos en el lomo y por eso pueden expresarse antes en un primer equipo, creo que esa es una ventaja en Sudamérica", insiste, quien además destaca que busca una formación integral del jugador, al igual que en España, en la que pueda desarrollarse en todas las áreas. "Hay equipos de primer nivel que se encargan tanto de los desarrollos futbolísticos, psicológico, nutricional; se trabaja en todos los ámbitos porque al fin y al cabo un futbolista no es solamente alguien que juega al fútbol sino un ser humano completo en donde con distintas aptitudes llega a ser un jugador profesional", destaca Lamas.
"Lo que más nos ha llamado la atención, tanto a nosotros como a las familias, son los valores que transmiten. Cada día trabajan uno de ellos, como el trabajo en equipo, el respeto, el esfuerzo...", añade Borja. El Campus finalizará este viernes. River, la cuna de la Argentina campeona del mundo, ha plantado su semilla en Barcelona.