FÚTBOL FEMENINO

El día que el Athletic femenino convirtió la Gabarra en una cuestión de estado

Iraia y compañía conquistaron su último título liguero en el 2016 y lo celebraron en la plaza del Ayuntamiento.

Las jugadoras del Athletic celebran el título de liga en 2016. /ATHLETIC CLUB
Las jugadoras del Athletic celebran el título de liga en 2016. ATHLETIC CLUB
Sandra Riquelme
Nagore Domínguez

Sandra Riquelme y Nagore Domínguez

Una mancha del pasado asoma tímidamente en la impoluta trayectoria del Athletic respecto a su sección femenina, siempre ejemplar. Para encontrarla, hay que remontarse al 2016, cuando Iraia Iturregi y compañía ganaron su última liga y convirtieron la Gabarra en un asunto de estado, poniendo en un brete al club con parte de su afición y de los diferentes estamentos políticos.

Porque desde que Berenguer marcó el penalti que significó la Copa del Rey número 25 en la historia del equipo masculino, la frase "40 años esperando a que sacaran la Gabarra" se repitió como un mantra entre la hinchada rojiblanca. Este jueves, fue la primera vez que muchos seguidores del Athletic vieron surcar a sus ídolos las aguas de la ría de Bilbao con un título bajo el brazo. Sin embargo, esa larga espera podría haberse interrumpido si el Athletic le hubiese dado el mismo trato -en cuanto a los festejos se refiere- al equipo femenino que al masculino.

No hubo Gabarra para ellas

La época dorada del Athletic Club transcurrió entre el 2002 y el 2007. Bajo las órdenes de Iñigo Juaristi, las leonas ganaron tres ligas seguidas: 2002/03, 2003/04/ y 2004/05. Porque antes del Barça, era el Athletic: Eli Capa, Iraia Iturregi, Erika Vázquez, Amaia Olabarrieta, etc. Tras dos años de sequía, en el 2006, el Athletic volvió a conquistar el título liguero. En ninguna de las cuatro ligas se sacó la Gabarra. Pero el fútbol femenino experimentó un crecimiento exponencial, acaparando más y más focos. Por eso, cuando el Athletic ganó su última liga, en el 2016, y el club no sacó la Gabarra para festejarlo, estalló la polémica.

Relevo se ha puesto en contacto con varias de las jugadoras que formaron esa plantilla con el fin de conocer cómo vivieron la decisión. Sin embargo, han preferido guardar silencio, evitando rescatar malos recuerdos en una semana histórica. Más de lo mismo desde el club, que ha optado por no desviar el foco de la celebración ni del equipo masculino y postergar el asunto a las próximas semanas.

A pesar de ello, no está de más recordar lo que sucedió aquel 7 de junio del 2016. Más de 10.000 aficionados se echaron a las calles para festejar el quinto título liguero de sus futbolistas. La imagen de Iraia Iturregi alzando el trofeo en el balcón del Ayuntamiento ante una plaza abarrotada permanecerá para siempre en la retina de los aficionados al fútbol femenino. Juan Mari Aburto, alcalde de Bilbao, recibió a las jugadoras alegando que se merecían los mismos honores que ellos. Sin embargo, la imagen podría haber sido más memorable si la presión social y política hubiese surtido efecto en la junta presidida -por aquel entonces- por Josu Urrutia. "Presupongo que la intensidad que se ha mostrado estos días con nuestro equipo femenino va a ser oportunamente canalizada en un seguimiento a su altura", zanjó el expresidente.

La decisión causó tal revuelo que los políticos locales e incluso el presidente del CSD, Miguel Cardenal, tomaron parte. "No conozco los detalles, pero me parece un tema trascendente. Lo voy a estudiar con detenimiento, pero como premisa general manifiesto que la celebración y los méritos debe ser los mismos para el deporte masculino y el femenino", comento el bilbaíno tras conocer la decisión. Idoia Mendia Cueva, del Partido Socialista de Euskadi, también se pronunció en Twitter, ahora X: "Urrutia, presidente del @AthleticClub, nos sermonea a instituciones y perdona la vida a las campeonas por el buen trato que dice darles".

El parecer del club tampoco sentó bien en parte de la afición rojiblanca, que llegó a recoger más de 30.000 firmas a través de la plataforma change.org. De forma oficiosa, que no oficial, se corrió el rumor de que la Gabarra no salió por el mismo motivo que tampoco se mostró con la conquista de la Supercopa masculina (agosto de 2015). La explicación reside en el origen de La Gabarra, un invento de los 80 que atendía al tumulto de aficionados que se acumulaban en cada celebración. Para que todos disfrutasen de los festejos, se decidió trasladarlos a la ría. Como la previsión de gente para el título anteriormente mencionado y para la liga del femenino no eran tales, se decidió reservar la Gabarra para otra ocasión.

¿Se sacará en el próximo título del Athletic femenino?

Ahora, el Athletic cuenta con una plantilla joven, entre las que todavía quedan algunas de las supervivientes de aquel equipo que ganó la última liga. Maddi Torre, Eunate o Garazi Murua, entre otras. A ellas se les negó disfrutar de la Gabarra, pero sí fueron partícipes del recibimiento de la ciudad en el balcón del Ayuntamiento de Bilbao, así como de la visita a la Basílica de Begoña y a la Diputación de Bizkaia.

Ellas, con su experiencia, sirven para guiar a un equipo lleno de canteranas que sueñan con devolver al Athletic a los puestos de arriba. "¿Qué tendría yo? ¿12 años?", se rio Clara Pinedo en una entrevista con Relevo recordando la imagen de aquella celebración. La joven centrocampista confesó que Maddi Torre -que en el momento de la entrevista estaba cerca atendiendo a otro medio- siempre les recuerda anécdotas de aquel día y que inspiran a las pequeñas: "Siempre nos cuenta historias, un sentimiento que es increíble el de ganar una liga o un título. Siempre nos cuenta el momento del Ayuntamiento, que ella lo vivió con todo Bilbao ahí". Quién sabe si la próxima vez que el Athletic femenino gane un título, la Gabarra también presumirá de ellas.