FÚTBOL FEMENINO

¿Por qué es Galicia el nuevo 'paraíso' del fútbol femenino?

Once testimonios explican por qué es la comunidad en la que más han crecido las federadas (377,5%) en la última década.

Jugadoras del Orzán se ejercitan en Abegondo. /MICHÈLE NOVOVITCH
Jugadoras del Orzán se ejercitan en Abegondo. MICHÈLE NOVOVITCH
Mayca Jiménez
Michèle Novovitch

Mayca Jiménez y Michèle Novovitch

Las licencias de fútbol femenino en Galicia han crecido un 377,5% desde 2009. Se trata de la comunidad en la que más han aumentado el número de federadas en la última década. Pero, ¿qué hay detrás de esta cifra? ¿cuál ha sido el detonante? ¿qué está pasando?... Estas y otras muchas fueron las preguntas que aparecieron sobre la mesa tras descubrir una revolución silenciosa, imparable y ejemplar en esta región española. Para hallar la respuesta, Relevo viajó hasta A Coruña para recoger hasta once testimonios del fútbol gallego y una telaraña de ilusión en la que sobresalen cinco detonantes y un gran nombre: Vero Boquete.

Con la jugadora nacida en Santiago de Compostela arrancó una esperanza en el fútbol para muchas niñas y adolescentes en España y, sobre todo, en Galicia. Da igual la edad. Todas querían ser Vero. La pregunta "¿quién fue tu referente cuando empezaste a jugar al fútbol?" va seguida de su nombre en la mayoría de las ocasiones. Vero Boquete, Vero Boquete y más Vero Boquete. La actual jugadora de la Fiorentina, que nunca tuvo un modelo a seguir en este deporte, ha marcado una era y se ha convertido en profeta en su tierra, de la que tuvo que marchar para conquistar al mundo derribando las porterías de hasta ocho países diferentes.

Su fútbol fue determinante en una revolución de la que es consciente. "Sabía más o menos que las cifras eran muy altas porque estoy muy en contacto con la Federación Gallega", asegura. Y de la que se siente partícipe. "Sé que soy responsable. No soy la única. Eso seguro. No hace mucho en Galicia no teníamos muchos referentes femeninos", apunta la española, que no ha dejado de pelear por mejorar el fútbol femenino de su tierra.

"Siempre se ha involucrado en apoyar a esta categoría en Galicia. Siempre que viene quiere hacer cosas y tiene una labor que a veces no se valora en los medios y que es decisiva", destaca Amancio Varela García, directivo de Fútbol Femenino, Nuevas Tecnologías y Comunicación en la Federación Gallega de Fútbol. Su figura inspiró e inspira, con un legado que hoy deja una marea de jugadoras que persiguen un gran sueño en Galicia: ser futbolista profesional. "Vero fue muy consciente de lo que implicaba ella para esta comunidad. Hubo otras referentes antes, pero fue la primera cara visible mediáticamente y la que demostró que era posible dedicar tu vida al fútbol", añade Rocío Candal, responsable del Depor ABANCA.

La leyenda viva del fútbol femenino español protagoniza el primero de los motivos de este movimiento de jugadoras que piden paso en Galicia junto a otras referentes en diferentes categorías y épocas. Una de ellas, la más repetida entre las futbolistas de categorías inferiores, es Tere Abelleira, jugadora del Real Madrid, de la Selección y capitana y estrella del Deportivo en su periplo en Primera (2019-2021). La mediocentro fue pupila de Vero en uno de los campus de la jugadora en Galicia y aprendió de ella para hoy ser icono de esta revolución. "Había un grupo de jugadoras y la que más destacaba siempre era Tere. Comentábamos que tenía algo distinto y a lo largo de los años tenemos la confirmación", cuenta Boquete.

Vero Boquete, jugadora española, en su charla con Relevo.  RELEVO
Vero Boquete, jugadora española, en su charla con Relevo. RELEVO

También ha tenido mucho que ver la semilla que dejaron pioneras como Irene González, que es considerada la primera jugadora profesional en España al jugar al fútbol a principios del siglo XX, Inma Castañón, primera capitana de la Selección española, y otras muchas futbolistas que dieron forma a equipos históricos como el Karbo Deportivo, primer club laureado oficialmente en el fútbol femenino español. "Hay una gran tradición en esta categoría y todo esto es fruto del trabajo de mucha gente. Estamos en una comunidad muy futbolera", añade Candal, que admite haber visto cómo han aumentando el número de niñas con camisetas de fútbol o practicando este deporte en la calle.

De esta mencionada tradición no dejan de salir hornadas de niñas que sueñan con jugar al fútbol gracias a equipos como el Bergantiños, el Friol, el Betanzos, el Lugo, el Deportivo o el Orzán, entre otros. Este último, que ha llegado a un acuerdo de colaboración con el Dépor y único club exclusivamente femenino de A Coruña, cuenta con cinco equipos y ha volcado todos sus esfuerzos en crear una estructura en el que las familias cuentan con un peso muy importante. Todo ello para que las niñas se sientan totalmente respaldadas en su ilusión tras el balón.

"Me emociona mucho ver que siguen naciendo equipos femeninos. No era consciente hasta ahora de que era parte de este movimiento. Yo creo que es porque no hay mucha visibilidad a todo lo que estamos consiguiendo", dice Daniela Agilda García, jugadora del cadete Orzán. "No lo sabía y me hace mucha ilusión. Estamos progresando y hay más nivel. No es igual que el masculino, pero se nota que cada día vamos a mejor. Sueño con jugar en Primera y con que el fútbol femenino siga creciendo", asevera su compañera de equipo, Mica Baratelli Capobianco.

Aumento de las licencias en el fútbol femenino español.  RELEVO
Aumento de las licencias en el fútbol femenino español. RELEVO

Galicia, una comunidad matriarcal

Y lo cierto es que Galicia es tierra de fútbol y también de mujeres luchadoras, con una personalidad que da sentido a este movimiento de niñas y mujeres que reclaman su sitio en el fútbol. "La emigración de muchos hombres por trabajo a países como Argentina en los años 60 y la presencia de muchas zonas de costa, con muchos pescadores, ha hecho que Galicia sea una comunidad muy matriarcal. Esto es clave para entender la fortaleza de la mujer gallega", argumenta Amancio Varela.

Sobre el matriarcado gallego también habla Boquete: "La verdad es que las mujeres en Galicia somos de carácter. Eso es indudable. Pienso en mis abuelas, mi madre, mis tías... todas son mujeres de carácter. Muchas de ellas han estado prácticamente obligadas a vivir en una sociedad muy machista y no se han conformado con eso. Han aceptado según qué situaciones, pero siempre han peleado por cambiarlas. O, al menos, han hecho que sus hijas luchen por cambiarlo. Yo creo en que eso sin duda nos ha marcado mucho y es una de las razones del porqué, sin demasiados apoyos, en Galicia siempre se han dado situaciones de éxito como el Karbo o jugadoras gallegas que han llegado al máximo nivel en todas las épocas".

El fútbol sala gallego, referente nacional y mundial

En todo esto no hay que olvidar el destacado papel del fútbol sala en el auge de esta categoría en Galicia. "Estamos en una de las cunas del fútbol sala en España. Tenemos al Burela, que está a nivel más alto a escala mundial. No sabía que la cifra de licencias era tan elevada y me alegra mucho saberlo", destaca María Bardanca, que fue pionera en este deporte y luce como una de las referentes a las que siguen jugadoras que hoy siguen peleando por mantener el fútbol sala gallego en el máximo nivel: hay cinco equipos de esta comunidad en Primera División.

"Es cierto que desde hace unos años se ven cada vez a más niñas porque hay más visibilidad y referentes tanto del fútbol como del fútbol sala. Queda mucho por avanzar, pero vamos por buen camino", asegura Leti Rojo, portera del Viaxes Amarelle. Sus compañeras, Laura Doce y María Gómez, comparten esta misma percepción. Esta última subraya: "Se nota mucho el crecimiento porque cuando yo era pequeña era prácticamente la única de mi zona y ahora vas por la calle y ves niñas jugando en los parques, equipos en colegios, barrios... Ha habido un gran cambio".

Leti Rojo, jugadora del Viaxes Amarelle.
Leti Rojo, jugadora del Viaxes Amarelle.

El plan de la Federación gallega ha sido un éxito

Ellas son el otro eslabón de esta cadena en el fútbol gallego, en el que las condiciones climatológicas empujan a muchas niñas y padres a apostar por el fútbol sala. Esta categoría se suma a un movimiento imparable tras el que hay un gran plan de la Federación Gallega. La sorprendente y admirable cifra que recoge hoy esta comunidad en cuanto al fútbol femenino responde también a una estrategia que arrancó en 2015 con el objetivo de crear e impulsar las categorías inferiores en la formación de jugadoras.

"Sólo había equipos mixtos y los padres se mostraban normalmente reacios a apuntar a sus hijas en equipos con niños. Con la creación de equipos de base femeninos y la apuesta por las selecciones inferiores hemos derribado una barrera para esas niñas. La pirámide tiene que crecer desde abajo y los resultados ya empiezan a llegar, pero el plan continúa y ya tenemos otra estrategia a medio plazo, con el objetivo de crear más categorías", desvela Amancio Varela, que señala un compromiso unánime en esta vía en la Federación Gallega.

Todo suma. De lo personal (referentes, pioneras...) a las instituciones (clubes, federación...). E incluso a la presencia de campos e instalaciones para todos y todas. El resultado es un nuevo paraíso en esta categoría. El fútbol femenino vuelve a palpitar con fuerza en Galicia, una tierra de pioneras en la que una de las frases célebres de la poeta y feminista, Rosalía de Castro, vuelve a cobrar mucho sentido al son del balón. "Eu son libre. Nada pode conter a marcha dos meus pensamentos e eles son a lei que rexe o meu destino" ("Soy libre. Nada puede detener la marcha de mis pensamientos y ellos son la ley que rige mi destino", en su traducción del gallego al castellano). Porque, aunque a veces haya dudas, no sólo hablamos de fútbol. Hablamos de una revolución social en la que el balón se ha convertido en un motor de cambios. La nueva era ya ha llegado.