La jefa de las árbitras responde a las críticas por ser mujer del delegado arbitral del Real Madrid: "Duermo tranquila"
Yolanda Parga, responsable del arbitraje femenino, asegura que le da "pena" que se hable de su vida privada sin fundamento.

"Cuando te acuestas tranquila por la noche, ya está. No hay más". Es incómodo preguntarle por ello. Al igual que el tema. Sin embargo, Yolanda Parga lo afronta con naturalidad y responde sin problema sobre el asunto en la entrevista con Relevo, en la que abordó la gestión del arbitraje femenino en la Liga, el VAR en esta categoría o las críticas a las colegiadas, entre otros asuntos. "Perdona, pero tengo que hacerte esta pregunta", le decimos. "Tranquila, no hay problema", asiente con cercanía antes de hablar de un tema que le persigue durante los últimos años: su relación con Megía Dávila, delegado del Real Madrid masculino y colegiado hasta 2009. Este tema ha sido señalado en varios artículos en los medios de comunicación como un posible conflicto de intereses. Algo que ella niega rotundamente.
"Adoro a mi familia, pero a nadie le gusta que saquen a la familia, y más intentando darle un aspecto negativo cuando no hay nada más allá", afirma. Tras toda una vida en el arbitraje, al que llegó con 13 años con su padre como gran referente, a Parga le duele que se dude de su profesionalidad cuando se dedica en cuerpo y alma a ella.
"Trabajé mucho para estar aquí. Esto es una recompensa. Me da muchísima pena porque yo adoro esto y estoy aquí porque tuve la posibilidad de estar en determinados campeonatos y las cosas se me dieron bien", continúa la exárbitra, pionera en España y con una dilatada experiencia internacional durante sus años como colegiada: pitó Mundiales, Olimpiadas o finales de Champions en el fútbol femenino.
Por ello, Parga se siente en paz consigo misma: "Cuando te acuestas tranquila por la noche, ya está, no hay más. Es decir, yo sé muy bien por qué estoy aquí, cómo trabajo aquí. Duermo tranquila. No me gusta que hablen de mí, pero cuando algo no tiene razón, intento apartarlo de mi vida y tiro adelante con lo que son mis ideales", cuenta. La jefa de las árbitras en España ha aprendido a convivir con ese runrún que toca su vida personal, a pesar de que afirma que ha conseguido evadirse de ella a la hora de tomar decisiones.
Por ello, cuando le preguntamos si alguna vez ha sentido un conflicto de intereses a la hora de tomar una decisión, su respuesta es tajante: "No. No recuerdo ninguna vez. Cuando yo tomo decisiones, sobre todo las que son un poco más controvertidas, las he madurado mucho. Y cuando ya haya tomado la decisión, voy adelante con ello. Entonces, ya está. Pero porque creo en ello, porque lo he valorado y lo he estudiado. Y tiene que ser así. Ya está", sentencia Parga, que llegó al puesto de responsable del arbitraje femenino en 2022 con el objetivo de seguir impulsado el trabajo de las árbitras española en el fútbol nacional e internacional.