Se acabó la 'pretemporada': Real Madrid y Barcelona, ante la semana que les pondrá en su sitio
Los blancos se enfrentan al Dortmund en Champions y los de Flick, al Bayern. El sábado, el gran Clásico.

Dos mundos muy diferentes se verán las caras el próximo sábado a partir de las nueve de la noche en el Santiago Bernabéu. Dos mundos diferentes... o quizás no tanto. Real Madrid y Barcelona han empezado la temporada de una forma bien distinta a las expectativas que estaban puestas sobre ellos. Pero lo gordo de verdad todavía no ha comenzado. Tras una especie de pretemporada sempiterna, en la que se ha hablado abiertamente del 'todavía es pronto' o 'el equipo está cogiendo la forma', llega una semana que por fin pondrá a los grandes del fútbol español en su sitio. Sea cual sea.
El Real Madrid se medirá al Borussia Dortmund como local. Y ojo porque no hay margen de error ninguno: la sorprendente derrota frente al Lille les deja ya en una situación complicada para finalizar la fase regular en las primeras plazas. Y el rival que llega, pese a no empezar de forma brillante en la Bundesliga, es el finalista de la Champions la pasada temporada. El sábado tampoco habrá espacio para la duda: los problemas defensivos y la escasa conexión en la medular deberá ser solucionada para puntuar ante el Barcelona. En caso contrario, la distancia en LaLiga seguirá aumentando...
Los de Flick lo ven desde otra perspectiva. Este miércoles se medirán al Bayern de Múnich en Montjuic para ahuyentar los fantasmas de lo que ocurría antes en Europa cada vez que se plantaba un grande en el camino. Las sensaciones son diferentes, pero los resultados no tanto: el Real Madrid y el Barcelona comparten puntuación en la máxima competición continental... Dicho lo cual, el conjunto blaugrana tampoco tiene demasiada capacidad de caída. Ya sucumbieron ante el Mónaco, aunque fuera por las circunstancias, y otra derrota les complicará exponencialmente su clasificación para los octavos de final de forma directa.
Todo lo que debe corregir el Real Madrid
El camino a la semana de la verdad ha sido diametralmente opuesto. Más allá de los problemas extradeportivos y el lío del nuevo Bernabéu, claro. Sí, el Madrid está solo a tres puntos del Barcelona en la clasificación y suma los mismos en Champions, pero las sensaciones... Mientras Ancelotti ha vivido victorias agónicas, su rival goleaba, convencía y se divertía. El técnico italiano debe hacer frente a un sinfín de problemas. De momento, ha perdido a su lateral y alma del equipo, Dani Carvajal. Tampoco tiene centrales suplentes ni ha sido capaz de sincronizar la presión ni la creación de fútbol desde la base.
Las lesiones también han sido una jauría: raro es el jugador que no ha caído y Camavinga o Bellingham no han podido fluir por molestias físicas. Ahora, ya la mayoría de contratiempos de índole menor se han olvidado. Pero ni por esas llega el fútbol y atrás el equipo sigue ofreciendo dudas más allá de Thibaut Courtois, del que se habla mucho menos de lo que merece.
El Madrid, en estos primeros meses de temporada, ganó la Supercopa de forma merecida y cumplió con holgura en el Reale Arena y frente a Betis y Villarreal en casa. También estuvo cerca de ganar en el Metropolitano, pero en la recta final empató Correa. Un repaso que podría ser alentador, si no fuera por el sufrimiento desmedido en cada partido contra rivales de presunto menor calibre, la sorprendente derrota ante el Lille y los inesperados empates ante Mallorca y Las Palmas.
¿Pero quién se acordará de todo eso si los blancos vencen y convencen frente a Dortmund y Barcelona? Y, sobre todo, ¿hasta qué punto se desatará un comité de crisis en caso de cerrar la semana con cero victoria?
Todo lo que debe mantener el Barcelona
Luz y color sobre Can Barça. El club blaugrana vuela. No hay mejor forma de describirlo. Comenzó la temporada con cinco victorias consecutivas. Las tres primeras, por la mínima ante Valencia, Athletic y Rayo, fueron engañosas: el equipo lo mereció. Como también choca la derrota en Mónaco: con diez durante todo el partido, lo raro hubiera sido puntuar como visitante en Europa. Luego lo solucionaron dominando a su antojo al Villarreal (1-5) y sabiendo sufrir frente al Getafe (1-0).
En el mundo ideal de Hansi Flick, de repente llegó un sonoro traspiés en El Sadar. Ese Barcelona que emulaba a los Bulls de Michael Jordan, sucumbió en Pamplona ante un Osasuna que reventó todas sus costuras. El marcador de 4-2 fue, incluso, corto para todo lo que los rojillos amenazaron. Una mancha de la que ya nadie se acuerda: el equipo continúa como líder indiscutible y ha arrasado por el camino a Young Boys, Alavés y Sevilla.
#DATO TRES jugadores han alcanzado ya las 10 participaciones de gol en LaLiga 2024/25 y los tres son del Barcelona:
— Fran Martínez (@LaLigaenDirecto) October 20, 2024
[13] Robert Lewandowski
[11] Raphinha Dias
[10] Lamine Yamal pic.twitter.com/EZa9h7aNQB
El Barça brilla, defiende bien, no ha sufrido de momento la baja de Ter Stegen, juega y explota los espacios como nadie, conecta en tres cuartos de campo con absoluta fluidez, Lamine Yamal es élite mundial, Lewandowski parece el de hace cinco años, Cubarsí se ha consagrado, Raphinha domina el campeonato... Hasta ha vuelto Gavi. Ni lesiones diferenciales como la de Dani Olmo han pasado la factura esperada. Ahora por delante el reto de ser competitivo ante los dos grandes primeros partidos de la temporada.
¿Quién se acordará de estos resultados atronadores si este Barça sale escaldado ante Bayern y Real Madrid? Y, sobre todo, ¿quién frenará a este equipo si de repente le da por ganar a dos colosos europeos y volar en ambas competiciones?
El Atlético, a pescar en río revuelto
Y luego está el Atlético, el eterno olvidado y a veces con motivos de peso. Los de Simeone suman los mismos empates que victorias en el campeonato doméstico, unos resultados a todas luces decepcionantes tras fichar a Gallagher y Julián Álvarez y partir como aspirante a ganar todos los títulos. Siete puntos de diferencia con el liderato a estas alturas resulta algo alarmante, aunque el Cholo Simeone continúa insistiendo en la buena posición de los suyos, "en su Liga".
Lo cierto es que la paciencia se ha terminado: tras unos meses de adaptación de los nuevos, no queda otra que empezar a funcionar y, al menos, no perder comba. Precisamente esta es también una semana clave para lograrlo. El Atlético visita un feudo exigente como el Benito Villamarín, pero no le queda otra que sacar los tres puntos. Sabe que uno de sus dos rivales perderá puntos y que también cabe la posibilidad de que flaqueen los dos. Por tanto, ganar es aferrarse a lo más alto. Cueste lo que cueste.
La Champions también llama a su puerta. El Lille, en el Metropolitano y con toda su afición entregada, no debería dar problemas. El Atlético vive como sus compañeros españoles: ganó al Leizpig en la primera jornada y se dio un sonoro batacazo en Lisboa frente al Benfica (4-0). Aquella trágica travesía recordó a dramas del pasado. Hay plantilla para pelear por más en Europa y esta semana debe demostrarlo. Siete días de menor responsabilidad competitiva aparente y, precisamente por ello, fallar será un martirio.