El niño que le pedía fotos a Bartra y también se educó en el Barça: "Desde pequeño ya te decían cómo tenías que dar la mano"
Sergi Altimira dialoga con Relevo sobre lo que significa La Masia antes de otra visita especial vestido con la camiseta del Betis.

En su segundo año como profesional, Sergi Altimira Clavell (Cardedeu, 2001) se ha consolidado en los planes del Betis. Fichado por ese ojo clínico de Ramón Planes, que lo conocía de su etapa en los escalafones inferiores del Barcelona, el centrocampista ha dado un paso adelante y acumula 41 partidos en esta temporada con la elástica verdiblanca. "Sabía que cuando tuviera mi oportunidad la aprovecharía", indica Altimira en una entrevista que se desarrolla en la ciudad deportiva Luis del Sol tras el entrenamiento del jueves.
Con un desarrollo físico tardío, el catalán supo reciclarse en el Granollers y el Sabadell, los pasos previos a su fichaje por el Getafe, donde apenas estuvo mes y medio y pudo conocer los métodos de José Bordalás. "La pretemporada fue muy dura", dice entre risas el centrocampista, que no dudó en seguir los pasos de Planes. "Cuando te llama un club como el Betis no lo dudas mucho", dice Altimira, que ahora está disfrutando del magnífico estado de forma por el que atraviesa el equipo.
La visita a Montjuïc para medirse a su Barça siempre tiene un regusto especial. "Cuando sale el calendario ya miras cuándo toca jugar con ellos", reconoce el de Cardedeu, que comparte con Marc Bartra, uno de los capitanes del equipo verdiblanco, ese ADN que marca el Barcelona con todos los futbolistas que han pasado por sus categorías inferiores.
Seis victorias seguidas en LaLiga, derbi incluido. ¿Se trabaja distinto después de conseguir eso?
La verdad que sí, después de ganar un derbi, imagínate. También por la buena racha que llevamos, que la línea es muy positiva.
¡Vaya celebración el domingo!
Nos sorprendió a todos las ganas que tuvo la afición de celebrarlo una vez habíamos ganado el derbi. Fue un ambiente increíble que yo no había tenido la suerte de ver nunca. Hubo mucha euforia en ese momento, es un derbi, pero el fin de semana ya tenemos otro partido. Se celebró cuando tocaba y ahora a pensar en el siguiente.
¿Se respira en el vestuario un ambiente distinto?
Imagínate el buen rollo que hay ahora. Tuvimos momentos muy duros donde teníamos que estar muy juntos y creo que gracias a eso ahora estamos en un ambiente mucho más agradable, mucho más positivo. Con este ambiente es más probable que lleguen las victorias, pero tampoco hay que venirse arriba, que queda mucha temporada y lo más importante.
Hace mes y medio la realidad era otra en el Betis, ¿cuál ha sido el secreto del cambio?
No sé si secreto, pero sí que hablamos después de Vigo que teníamos que apretar el culo todos y mirarnos a la cara. También los refuerzos invernales de Antony y Cucho han ayudado porque se han adaptado muy rápido. A partir de ahí empezamos a carburar mucho mejor, a estar mucho más juntos y a tener mucha más confianza en nosotros. Ésta ha sido la clave para que estemos ahora en el nivel que estamos dando y la buena racha.
¿Cómo ha ayudado la presencia de un líder como Isco?
Y no solo con balón sino también cuando tenemos que presionar. Isco hace un esfuerzo brutal, ya sabemos la calidad que tiene y cuando ves que corre el primero a defender, tienes que ir con él a muerte. Ése es el trabajo que hacemos día a día y si Isco va tengo que ir yo porque si no, mal vamos.
Todos conocemos su calidad, ¿pero te ha sorprendido algo al tenerlo más cerca?
Sí, aunque llevo pocos años en la élite, es de los compañeros con más calidad de los que he coincidido. Pero también lo bueno que es, la calidad humana que tiene, lo que transmite y es un privilegio jugar con él. Seguro que también hubiera encajado muy bien en el Barcelona, porque al final es un jugador con calidad que sabe qué hacer con el balón.
Ahora el Barcelona, ¿es tan especial para ti?
Sí, como tú dices, siempre es especial cuando juegas contra el club que te has formado. Es un partido diferente y cuando sale el calendario ya miras a ver cuándo te toca jugar contra ellos. Sí, especial y con ganas de ir a ganar.
Si vosotros estáis lanzados, ellos no se quedan atrás.
Sí, al final el Barça siempre tiene mucha calidad, siempre está arriba. Ahora mismo, como tú dices, están atravesando una racha muy buena y creo que va a ser un gran partido.
Tú conoces bien aquella casa, ¿te ha sorprendido que Hansi Flick le haya cogido el aire a todo tan rápido?
Sinceramente un poco sí, porque al final viene de una filosofía diferente, también no habla español y desde el principio ya dejó marcada su identidad. Me sorprendió cómo ha encajado un entrenador con su estilo en un club como el Barça.
Y encima apostando por los jóvenes...
Han tenido la oportunidad y la han aprovechado. Es importante que los entrenadores apuesten por los jóvenes porque hoy en día suben cada vez con más fuerza y te dan a veces esa vitalidad que otros no te pueden dar. Me alegro por ellos.
Se habla mucho del ADN Barça, ¿qué significa?
Al final es el juego de posición, el jugar rápido, no dos toques, juego combinativo... Todo este tipo de sistemas y de mecanismos que luego al final cuando suben los jóvenes ya saben jugarlo a la perfección porque llevan años practicándolo, sobre todo con balón.
Se habla de La Masia como idea de fútbol, pero ¿es también una forma de educar?
Sí, yo creo que sí. Desde bien pequeño ya te decían cómo tenías que dar la mano. Ahora ves que todo el mundo te da la mano, hasta todos los pequeños. Al entrar y al irte, al final son valores que desde pequeños es muy importante tenerlos. Yo también soy la persona que soy ahora gracias a todos estos valores que me han enseñado ahí. Al final la cantera del Barça es de las mejores del mundo, por no decir la mejor, y haber pasado por ahí es un privilegio. Es un sitio especial y nunca dejará de serlo. Tú veías a los jugadores del primer equipo del Barça o a Guardiola y tú querías jugar ahí.
Aquí tienes otro ejemplo en Marc Bartra. ¿Compartís conversaciones sobre esa cultura que tenéis los dos?
Recurdo con él que le pedía fotos y todo cuando estaba en el primer equipo y ahora coincidimos juntos. Y sí, Bartra fue uno de mis ídolos, sigue siéndolo y hablamos del Barça, me explica anécdotas también que le han pasado alguna vez y sabemos que es el mejor club del mundo. Por eso para los dos es especial este partido, si lo es para mí, que estuve en la cantera, imagínate para él que estuvo muchos más años en el primer equipo.
La escuela Barça es especialista en sacar centrocampistas. ¿Qué os dan allí a los que jugáis en esa posición?
Estás rodeado de gente de mucho nivel, de entrenadores que te ayudan muchísimo, que tienen a flor de piel lo que es ser entrenador del Barça y su filosofía y al final te la plasman de una manera muy sencilla, la recibes muy rápido y al final te ayudan en todo. O sea, yo creo que eso es lo más básico.
¿Tener tantos referentes ayuda a fijarte?
Sí, está claro, pero no solo allí sino que me gusta ver a todos los clubes donde hay mediocentros de nivel. Siempre me fijo, nunca se sabe dónde puedes sacar ideas y ver las cualidades que tienen también.
Te enfrentarás a Pedri, que no es de La Masia pero como si lo fuera...
Él también tiene esa capacidad de adaptación que te he comentado antes, donde al llegar parecía que tenía el ADN ya inculcado desde pequeño y está jugando a un nivel altísimo. Cuando te toca enfrentarte contra los mejores jugadores siempre es un reto muy grande, donde tú ves también en qué nivel estás tú y creo que será un partido muy interesante.
Uno de tus ídolos era Sergi Busquets. ¿En qué te fijabas?
Lo que me gustaba más era sobre todo a nivel de inteligencia, que por el poco físico que tuviera siempre estaba bien colocado, bien orientado, sabía cuándo había que jugar a un toque, a dos toques y se asociaba muy bien. Eso es lo que destaco yo, que al final un jugador como él pues siempre va bien tenerlo en tu equipo porque al final te hace mejor a ti.
Supongo que la presencia de tu padre también te inyectó esa cultura desde casa...
Él también me inculcaba esos valores que te enseñan de pequeño y me enseñaba también lo que era el Barça, todo el buen personal, toda la buena gente que hay, cómo trabajan y bueno. Me siento un privilegiado por eso también.
¿Te sigue dando mucha caña?
Bueno, un poco, un poco sí. Al final mucha gente te dice lo bien que lo haces, pero al final yo creo que lo más importante es saber en qué has fallado para poder corregirlo.
Ramón Planes siempre destaca de ti tu mentalidad. ¿Cómo se forja esa fortaleza?
Creo que también gracias a mi padre, que me ha ayudado mucho mentalmente. He pasado por momentos o situaciones donde no me ha tocado jugar y al final tienes dos vías. O te cabreas, te frustras y piensas que todo irá mal o sigues entrenando fuerte para, cuando te llegue la oportunidad, intentar aprovecharla. Y yo tomé ese segundo camino siempre. Al final la experiencia, desde que empecé a jugar a fútbol, me ha ayudado a que cuando haya situaciones que no son de agrado o que son difíciles, intentar superarlas. Porque yo sé que esto ya lo he vivido y para mí es pan comido. Eso me ayuda bastante.
Pero en un joven es difícil encontrar esa paciencia.
Sí, sí, sí. Como te he dicho, yo siempre he esperado a tener mi momento. Sobre todo la temporada pasada, que disputé menos minutos. Y no volverme loco. Sabía que cuando me tocase tenía que aprovecharla sí o sí. Aunque no te gustase no jugar, tener paciencia, porque sabía que la oportunidad iba a llegar. Y como te he dicho antes, no frustrarme, no comerme la cabeza, porque esto luego iba a perjudicarme a mí.
Hablando de jóvenes, ¿qué decimos de Lamine Yamal?
Es un caso muy excepcional. A la edad que tiene y cómo ha derribado la puerta a la élite... Es un crack. Es importante que tenga los pies en el suelo porque no es normal que a su edad haya ganado todo lo que ha ganado y el nivel que está dando. Le queda mucha carrera por delante y habrá que vigilarlo bien.
Tú tuviste que salir del Barcelona después de la etapa de formación. ¿Te ayudó eso también a crecer?
Sí, sí, está claro. Y yo soy de los que dicen que fuera del Barça no se acaba el fútbol. Y también tomé una vía lenta para llegar ahora a donde estoy y me siento muy orgulloso de mí mismo.
Pero hay muchos jugadores que dicen que cuesta ser del estilo Barça fuera del Barça...
Te tocan algunos estilos de juego, por ejemplo, que no son siempre estilo Barça y tienes que adaptarte lo más rápido posible. Creo que también, aparte de lo que has comentado de la mentalidad, siempre he tenido esa capacidad de adaptarme a cualquier contexto, a cualquier situación, a cualquier equipo. Voy cogiendo todas las cosas y al final me voy formando.
En categorías inferiores desarrollaste el físico más tarde que otros compañeros. ¿Cómo afectó eso a tu estilo?
Creo que ésa fue la principal causa por la que no continué allí. Yo tenía un hándicap con los demás compañeros, que era que crecí muy tarde, con una edad tardía. Y hasta los 17 no hice el cambio físico que solemos hacer. Mis compañeros ya estaban mucho más desarrollados y me tocó buscar otros caminos. Acabé creciendo, tarde pero crecí. Y bien, la verdad que no me quejo ahora, con un metro casi 90. Tenía un hándicap del físico, pero gracias a eso también pude desenvolver otras virtudes como el jugar rápido, evitar el contacto, que hoy en día también lo puedo usar.
Esa carencia física te ayudó a desarrollar otras cualidades...
Exacto, como el jugar rápido, evitar el contacto, perfilarme bien para evitar la marca del rival. Al final son cosas que vas aprendiendo.
Tu primera experiencia en la élite fue con José Bordalás. ¿Vaya cambio, no?
Con Bordalás estuve poco, un mes y medio, pero desde el primer día ya tuve una relación muy cercana con él y aprendí muchas cosas. También fue dura la pretemporada, porque suelen ser muy duras, pero sí, sí, la verdad que estuve poco tiempo, pero suficiente para darme cuenta de la calidad humana que hay y profesionales que hay dentro del club del Getafe, que era la primera vez que pisaba un vestuario de Primera División.
Y te llamó el Betis. ¿Tuviste claro dar ese paso?
Cuando te viene un club como el Betis, la verdad que no dudé mucho. Al final es un club, qué te voy a decir, muy grande de España, con una afición increíble. No me arrepiento para nada de haber venido. Para el futuro, lo que tenga que venir, ya vendrá, pero ahora mismo muy centrado aquí y en este final de temporada.
Con Manuel Pellegrini te costó al principio, por esa manera suya de llevar a los jóvenes.
Sí, al principio está claro que un poco sí. Venía de una muy buena pretemporada en el Getafe y cuando llegué aquí hablé con él. Sabía que era el primer año en la élite, un año de aprendizaje, de tener paciencia, como hemos hablado.
¿Te dijo ya este verano que esperaba más de ti?
Sabía que este año lo más probable era que disputase más minutos, que iba a ser más importante y que estuviera preparado sobre todo.
Además esta temporada con partidos casi cada tres días. ¿Cómo llevas esos esfuerzos?
A mí personalmente me gusta jugar cada tres días porque lo que tú quieres es jugar siempre. Es verdad que hay muchas veces que acabas algún partido más cansado de lo normal o es mucho más exigente y prefieres descansar, pero creo que el cuerpo también se acostumbra a jugar cada tres días. Así estás siempre mentalizado, aunque no te toque jugar un partido porque sabes que en tres días tienes otro. Tienes que estar siempre pensando en ayudar porque aunque no te toque de inicio, a lo mejor te toca de aquí tres días.
Antes hablabámos de la conexión especial de La Masia, pero esta temporada también ha ayudado la cantera del Betis.
Sí, sí, está claro. Lo podríamos asemejar con lo que hemos hablado antes del Barça. La cantera del Betis viene haciendo un muy buen trabajo desde abajo y nos han ayudado muchísimo porque también saben la filosofía que tiene el Betis, sienten los colores, que eso también es muy importante. Me acuerdo del partido de Mallorca que hicieron un partidazo. Hay muchos jugadores que están preparados para dar el salto y hubo un tramo donde nos ayudaron muchísimo.
Y Jesús ahora como titular.
Es verdad que Jesús el año pasado cuando venía a entrenar con nosotros ya se le veían cosas aunque ahora está teniendo mucha regularidad. Como hablamos antes con Lamine, ha derribado la puerta de manera brutal. Tiene un potencial muy grande para hacer una buena carrera, pero ahora tiene que estar con los pies en el suelo, que siga disfrutando y que nos siga ayudando también.