Así convenció Guardiola al Barça para colar cámaras espía fuera de casa
Xavi Guilà revela cómo el entrenador se inició en el videoanálisis.

"Tengo un amigo que está jugando en México y se retirará. Está pensando qué hará después y se está planteando ser entrenador. ¿Le podríais explicar cómo trabajáis con vuestra tecnología? No te puedo decir quién es...". Llamó Tito Vilanova y al otro de la línea atendió Xavi Guilà, un pionero en el mundo del videoanálisis. Unas semanas después, cuando llamaron a la puerta de su despacho, abrió y se encontró con Pep Guardiola.
Xavi Guilà es el fundador de Vibliotec, una plataforma que, en sus palabras, "democratiza el conocimiento". Además, se especializó en la instalación de cámaras en estadios y ciudades deportivas y en el análisis futbolístico y lleva más de 20 años en el deporte de élite. Guardiola, que estaba jugando en Dorados de Sinaola, cuyo entrenador era Juanma Lillo, salió encantado de aquella primera reunión. Le pidió un favor: "Estoy aquí de vacaciones. Pero, si no os sabe mal, ¿Podría venir cada día para seguir aprendiendo?" Xavi volvió a acceder. Unos meses después, Guardiola se hacía con las riendas del Barça Atlètic.
El camino de Xavi Guilà comenzó instalando cámaras en el estadio del Vilatenim para el Figueres de Tito Vilanova. Fueron pioneros en lo suyo: utilizaron las cámaras para llevar al fútbol a otro universo del análisis. Con la perfección de esta técnica de vídeo permitieron correcciones al momento y sobre el terreno. Esto les llevó a colaborar con el Bayern, el Manchester City, el Barça o la Selección alemana.
"La gente se asustaba con tanta cámara, muchas personas no tenían ni correo electrónico entonces. Sólo los más visionarios no temen a las innovaciones. Tienes que demostrar que vale la pena", expone Xavi. De hecho, Guardiola tuvo que insistir al Barcelona para que el club aceptara la colaboración.
"Conectábamos las cámaras y rezábamos para que nada petara ni nadie desenchufara algún cable"
Fundador de VibliotecLos caminos de Guardiola y Guilà, que formó a Domènec Torrent y Carles Planchart, entre otros, comenzó en los campos de la Tercera División. Si bien a día de hoy es normal encontrar analistas y ojeadores en las gradas de cualquier estadio, años atrás era una anomalía. Guilà comenzó grabando con cámaras analógicas. "Las plantábamos en los estadios, las conectábamos al portátil y rezábamos para que nada petara y nadie desenchufara algún cable", relata.
Los clubes no siempre ponían facilidades y se las tuvieron que apañar para ir a grabar y analizar a los equipos a los que enfrentaban en las próximas fechas. "Algunos no nos dejaron permiso para grabar. Entonces teníamos que entrar con cámaras espía. Comprábamos entradas en tribuna, nos poníamos la cámara entre dos botones de la camisa e íbamos girando el cuerpo para seguir el juego", revela. Así empezaron los análisis de vídeo de Guardiola.
Un esprint al descanso y un solo minuto con Guardiola
El equipo hacía dos análisis simultáneos. Un informativo para el descanso y otro del partido, que se le entregaba a Guardiola al acabar del partido. Guilà llegaba al estadio a la hora de la convocatoria, dos horas antes del inicio. Y en el minuto 43 esprintaba hacia los vestuarios. Los hombres de seguridad del Camp Nou le diseñaban un cordón para que llegara puntual. Tenía un minuto para hacerle llegar la información a Guardiola.
"En ese primer minuto, los jugadores entran al vestuario, beben agua, hablan con el fisio... Durante este momento, teníamos que trasladar al staff qué es lo que teníamos. Lo editábamos todo en tiempo real. Si detectábamos algo, Tito o Pep decidían qué vídeo mostrar al grupo. La charla de Guardiola, dependiendo del partido, era más motivacional o más técnica. A veces era cómo defender un córner, un balance defensivo...", desvela.
Guardiola frotaba la lámpara al descanso
Xavi y su equipo se encargan de instalar las cámaras y, en los casos de personas más cercanas como el propio Guardiola o Luis Enrique, también les acompañan. "Nosotros no interveníamos en decisiones tácticas, era cosa de los analistas", cuenta. No obstante, también tenía voz entre las de Planchart, Torrent o Tito. Lo ejemplifica con un partido ante la Real Sociedad.
"Detectamos que la Real hacía un movimiento de compensación para protegerse de Messi: le generaban un dos contra uno o tres contra uno en contra cuando recibía el balón. Eso significaba que alguien quedaba sólo. Y ese era un tal Andrés Iniesta. Le enseñamos a Guardiola en el entretiempo y ajustó algunas cosas", relata. El equipo de analistas apuntaba a la enfermedad y en cuestión de segundos Pep se inventaba la medicina. En una de las primeras jugadas del segundo tiempo, Messi recibió y el Barça, vía Iniesta, terminó anotando.
Cuando termina el partido se lo pone de nuevo
Guardiola prefiere apoyarse en el ojo humano que hacerlo en los datos. Es por eso que nada más acabar un partido, se lo pone de nuevo. "Cuando terminan los partidos, trabaja durante mínimo tres horas más. Pep agarra el vídeo con los cortes y se lo pone. No hay más tiempo, al día siguiente quizá es para preparar la Champions. Lo bueno de esto es que en la sesión posterior al partido, la mañana siguiente, ya podías trabajar algo para ajustar, puedes corregir. La velocidad es un elemento crucial", expone Guilà.
A Guardiola, la curiosidad le llevó a los banquillos y tantos años después sigue siendo la gasolina que le mueve. Los vídeos agudizaron una mirada distinta y difícilmente igualable. "A Pep le pones un vídeo y con cuatro minutos ya lo ha visto todo. Otro quizá tiene que verse el vídeo diez veces", reconoce Guilà. Todo comenzó con cámaras escondidas en camisas y ahora va camino de otro triplete.