REAL MADRID

Ancelotti insiste con Valverde de extremo y él prefiere volver al medio

El uruguayo rinde en ataque pero se siente más cómodo cuando actúa de centrocampista.

Valverde, contra el Villarreal./REUTERS
Valverde, contra el Villarreal. REUTERS
Sergio Santos

Sergio Santos

Aunque Fede Valverde repite en sus apariciones públicas ese tópico de "jugaré donde el míster decida", la realidad es que cada vez echa más de menos lo de actuar de mediocentro, la que ha sido su demarcación durante casi toda su carrera. La insistencia de Ancelotti en su rol de extremo, en cambio, ha llegado hasta un punto en el que en algunos partidos el uruguayo sigue pegado a la banda aunque salga Rodrygo (el brasileño pasa a la mediapunta). El último ejemplo se vio en la derrota contra el Villarreal, cuando el equipo pasó a un 4-2-3-1 tras la sustitución de Rodrygo por Tchouameni (Valverde siguió en la derecha).

Esta idea comienza a preocupar a Fede, que está encantado de ayudar al equipo en la posición que sea cuando se necesite, pero que no quiere que la de extremo pase a ser la primera opción. De momento, es lo que está ocurriendo esta temporada: ha sido su posición en 14 de los 23 partidos que ha jugado (el 61%). Es decir, Carletto cuenta con él más en el tridente ofensivo que en el de creación.

Su cambio de demarcación fue algo casi obligado por el gran nivel de Valverde y el de Kroos y Modric. El uruguayo derribó la puerta de la titularidad definitivamente la temporada pasada y es la solución que encontró Ancelotti para no condenarle al banquillo. La final de Champions le consagró (suya fue la asistencia a Vinicius en el único gol) y ahora mismo el tridente de ataque favorito del técnico madridista es el compuesto por Vinicius, Benzema y Valverde. El entrenador quiere al uruguayo cada vez más cerca del área para aprovechar su gran disparo (apostó con él que debía meter más de diez goles), su zancada y el equilibrio que aporta en las ayudas defensivas.

En cambio, este nuevo rol no termina de convencer a Valverde. Además, hay veces que Ancelotti le corrige cuestiones de posicionamiento, puesto que su instinto le lleva a aparecer más por zonas interiores que pegado a la banda. El problema es que Kroos y Modric mantienen un nivel excelso y es difícil pensar en alguno de los dos siendo suplente cuando lleguen los partidos de altura.

Prefiere el medio

A pesar de su buen rendimiento, Valverde se siente algo limitado en banda. Le gusta más la zona de creación, con metros por delante para superar líneas con su gran zancada y con libertad para asomarse a la frontal del área, donde puede probar su potente disparo (lleva ocho dianas este curso). Aunque de extremo está más cerca de la portería, pierde esa capacidad de sorpresa que tanto le gusta explotar apareciendo desde la segunda línea de ataque. El Mundial con Uruguay, donde volvió a su posición habitual como mediocentro, terminó por reforzar su pensamiento de que prefiere jugar en el centro del campo. Sin embargo, en su regreso al Madrid le ha tocado cambiar nuevamente el chip.

Se da la circunstancia añadida de que en el Real Madrid están más preocupados en reforzar el mediocampo (Bellingham) que los extremos, donde ahora mismo sólo cuenta con Vinicius, Rodrygo, Asensio y Hazard, con el futuro de los dos últimos en el aire: el balear aún no ha llegado a un acuerdo con el club y al belga se le busca una salida cuanto antes. Valverde, que es feliz en el Madrid, ayudará en la posición de extremo el tiempo que haga falta, pero sin perder de vista (algo que el club sabe) que en el futuro desea recuperar su rol como mediocentro.