REAL MADRID

Para Ancelotti ya no hay nadie invisible

El técnico ha hecho participar a toda su plantilla. Los suplentes revolucionaron el partido ante el Getafe.

Ancelotti aplaude al público del Bernabéu tras ganar al Getafe. /EFE
Ancelotti aplaude al público del Bernabéu tras ganar al Getafe. EFE
Manuel Amor

Manuel Amor

"¿Mariano? Tiene por delante al mejor delantero del mundo, pero yo cuento con él y con todos los recursos de la plantilla". Hace exactamente un año, con Mariano, Vallejo, Odriozola o Hazard todavía en el vestuario, Carlo Ancelotti prometió ante los medios una realidad que nunca fue verdad: en su Real Madrid de las dos últimas temporadas había futbolistas en los que no confió jamás. La situación ha cambiado este curso, con la llegada de piezas que mejoran el fondo de armario (Fran García, Brahim o Joselu) y que han dotado de calidad a la segunda unidad. Ante el Getafe, los suplentes revolucionaron el partido e hicieron posible el pleno de victorias.

En un verano marcado por el no fichaje de un '9' de primerísimo nivel, el Madrid sí ha cumplido con otra de las peticiones de su entrenador: liberar a los jugadores que no contaban y conformar un grupo con más competencia interna. Mariano terminó contrato, a Hazard se le rescindió, a Vallejo se le aconsejó la cesión y a Odriozola se le buscó una salida en el último suspiro. Ya sin 'invisibles' en la caseta, Carletto ha dado forma a un grupo sin tantas estrellas pero con más nivel medio.

Una buena muestra de ello es el dato de que todos los efectivos de la plantilla, incluidos los porteros, han tenido minutos (y no de la basura). Kepa fue el último en llegar y el último en estrenarse en la tercera jornada. La pasada campaña, en cambio, hubo que esperar hasta el 3 de enero (primera ronda de Copa ante el Cacereño) para que Odriozola se estrenase… como lateral izquierdo. Vallejo debutó de forma testimonial en noviembre.

Brahim, Joselu o Lucas, claves

El giro es notable en todas las posiciones. Mendy ya tiene un competidor serio (Fran), hay puñetazos por jugar en el medio (Kroos y Modric aspiran a derrocar a los jóvenes) y las alternativas del ataque funcionan. Contra los azulones, Joselu saltó a la titularidad por la lesión de Vinicius y rayó a un nivel altísimo. Fue uno de los pocos que entendieron desde el principio qué necesitaba el Madrid y culminó su actuación con su primer gol en esta nueva etapa.

Brahim, que volvió bajo la promesa de ser importante, continúa brillando como secundario mientras oposita a recibir un papel principal. Su desequilibrio y verticalidad volvieron a ser claves para embotellar al Getafe en el tramo final. Lucas Vázquez, que saltó al campo junto al malagueño, fue otra de las grandes notas positivas. Mientras Carvajal continúa acercándose a su mejor versión, el gallego le aprieta las tuercas por detrás. Los cambios de Kroos y Nacho en el descanso (este último para pasar a Alaba al '3') ya le habían cambiado la cara al partido.

Respuesta a una enfermería llena

El paso al frente del grupo ha servido a Carletto para contrarrestar la plaga de lesiones sufrida por el equipo. Sin Courtois y Militao para casi toda la temporada, Vinicius de baja al menos cinco semanas más, Ceballos en la enfermería desde julio y Mendy y Güler en proceso de recuperación, el italiano necesita más que nunca a todas las piezas. Por el momento le responden... y él les da la confianza de la que carecieron otros.

En las reuniones que mantuvo con Florentino Pérez y José Ángel Sánchez a comienzos de temporada, Ancelotti dejó la clara la importancia de traer a un delantero (o a Mbappé) para paliar el enorme vacío dejado por Benzema. En realidad, el italiano venía insistiendo en ello desde el verano de 2022 y se ha encontrado una y otra vez con el portazo del club, que alega que hay que ajustarse mucho el cinturón y que prefiere que esa inversión en un crack quede reservada para Kylian. A cambio de su 'no' al '9', el Madrid sí le ha entregado a Ancelotti una plantilla más equilibrada y que aspira a competir por todo pese a sus carencias.