VILLARREAL CF

"No podía ni andar": una infiltración y la foto que demuestra cómo quedó el tobillo de Álex Baena tras el Bernabéu

El del Villarreal se infiltró pese a que no estaba para jugar, pero asumía la importancia del partido.

Baena y como quedó su tobillo tras el Bernabéu. /LaLiga.
Baena y como quedó su tobillo tras el Bernabéu. LaLiga.
Nacho Sanchis

Nacho Sanchis

El Villarreal se llevó ayer los 3 puntos ante el Celta y pasará unas Navidades tranquilas después de una primera fase de la temporada en la que han coqueteado con el descenso. Era un partido trascendental para todos en el club amarillo: para el presidente Fernando Roig, cuyo brindis al terminar lo demuestra; para Marcelino que pese a volver a encajar dos goles solo podía sonreír al término del partido; y para los jugadores, que entre tantos lesionados (Foyth, Gerard, Coquelin), muchos forzaron pese a llegar justos. Y uno de ellos fue Álex Baena.

A muchos sorprendió que Baena jugara. Más teniendo en cuenta que solo 3 días antes se tuvo que retirar del Santiago Bernabéu casi entre lágrimas tras recibir un pisotón duro pero sin intención del jugador del Real Madrid, Lucas Vázquez. El gallego se disculpó al momento y también posteriormente. Desde ese momento empezaron 72 horas que han sido muy largas para el centrocampista pero que han terminado con él jugando 87 minutos y siendo clave en el triunfo ante el Celta. ¿Cómo ha sido?

Banea se marchó del Bernabéu "sin poder casi andar", según fuentes del vestuario amarillo. Marcelino no era demasiado optimista con su presencia. El temor al inicio era grande hasta el punto de que Álex se hizo pruebas médicas por si tenía alguna zona del tobillo rota. Afortunadamente no fue ese el caso y empezó una recuperación exprés.

Baena estuvo más de nueve horas diarias en la ciudad deportiva entre lunes y el martes haciendo trabajo de recuperación con los fisios. También acudió el miércoles hasta pocas horas para el partido. Fuentes del entorno más directo del jugador apuntan a este medio que en condiciones normales no habría jugado, pero dada la importancia del partido decidió hacerlo.

Antiinflamatorios y una infiltración en la zona para poder correr sin problemas. Baena participó, ayudó y no se le notó la lesión. Al acabar, en el vestuario y ya cuando se le había pasado el efecto de la infiltración, no podía ni andar. Se colocó una enorme bolsa de hielo en el tobillo y durante la celebración se le vio cojeando.

De ahí que explotara en Twitter cuando se puso en duda su lesión y adjuntara una foto de cómo quedó su tobillo. Asume que en Navidades tendrá que reposar la zona y con dificultades para moverse. Pero todo eso ya es un mal menor. Su equipo ganó, se alejó del descenso y se marchó a su localidad natal, Roquetas de Mar, a desconectar con la familia por Navidad.