El inigualable Lopera a través de sus futbolistas: "Nos cobraba las camisetas más caras que en la tienda"
Algunos exjugadores del conjunto verdiblanco relatan algunos de los sucesos que vivieron con el que fuera su presidente.
La vida de Manuel Ruiz de Lopera, que ha fallecido a los 79 años, daría para varios libros. Su paso por el Betis, donde fue presidente desde el año 1992 hasta 2010, ha navegado siempre entre sus excentricidades, sus controvertidas ruedas de prensa y miles de sucesos y frases que quedarán para la historia. Tan amado como odiado por su gente, los béticos, en Relevo relatamos algunas de las anécdotas vividas por los jugadores que vistieron la camiseta de las 13 barras.
La forma en la que firmaba los contratos puede suponer un escándalo si se mira con los ojos recientes de nuestros días: "Se fue Finidi, se fue Vidakovic, se fue Alfonso y se fue Oli. Yo le pedí marcharme a otro equipo. En ese momento me dijo que yo era la oveja negra y que me iba a quedar los dos años que yo tenía de contrato pero sin cobrar. El dinero que él tenía en la caja fuerte de su casa eran unos pagarés. Nosotros cobrábamos casi toda nuestra ficha en pagarés. Me avisó que yo era el culpable de que mi familia no comiera a partir de ahora. Te podía amenazar con eso", relataba Juan Merino, uno de los capitanes de aquel Betis.
"Un día me da una prima para que me la lleve a mi casa y la reparta. Eran unos 30 millones de pesetas. Llego a mi casa a las 23 horas. Cuando los niños se acuestan me pongo a contar. Me salieron 32 millones. Otra vez me ponía a contar. La segunda vez igual. Y así sucesivamente. Los últimos tacos de abajo tenía las gomillas quitadas. A la mañana siguiente lo llamo: `Don Manuel. Estoy preocupado. Usted me ha dado la prima para que la reparta pero me salen dos millones más de lo que hablamos´. Él me responde: `Anda, ese es el dinero de los trabajadores de aquí. Se iban a quedar sin cobrar´. Lo había hecho para ver si podía confiar en mí o yo lo engañaba", narraba Merino.
Siempre aparecen las famosas primas que repartía por ganar partidos en momentos delicados del club. Lopera tenía una forma peculiar de darlas. Solía repartir entre la plantilla unos cheques regalos de El Corte Inglés. Esa acción iba acompañada de la siguiente frase: "Quiero ver el lunes a todas vuestras mujeres subiendo las escalerillas".
Muchos de los futbolistas que han jugado en heliópolis relatan los descuentos que se les hacía en sus nóminas: "Cuando nos entregaba el dinero venía el total arriba. Justo debajo empezaba a descontar. Nos cobraba las camisetas que intercambiábamos con los rivales más caras que en la tienda. También nos cobraba el parking que usábamos en el estadio. Hubo gente que se fue en diciembre, había pagado el año de parking y cuando se lo dejaba a algún familiar, Lopera lo había realquilado", confiesan algunos jugadores.
"Había negociaciones en las que no nos daban ni agua. Era un acoso y derribo hasta que creía que ganaba", confiesa un representante. A veces tras firmar los contratos había ruta por su majestuosa casa llena de imágenes religiosas en las que había una muy especial para él: Un Cristo de los Gitanos a tamaño real, del que era muy devoto. Otro de los puntos importantes, sus tres teatros, en los que han cantado artistas de la talla de Marifé de Triana o Manolo Escobar. "Invitaba a sus familiares y todos en el teatro disfrutaban de la sesión privada. A todos los que podía, les pagaba de su bolsillo", han contado algunos de los afortunados.
La famosa fiesta de Halloween
El pasado 31 de octubre de 2023 se cumplieron 22 años de la famosa fiesta de Halloween celebrada por la plantilla del Betis en la casa del entonces centrocampista verdiblanco Benjamín Zarandona. Una fiesta de la que se escribieron muchísimas cosas, se dijeron más y que por aquel 2001 fue todo un suceso mediático en la prensa deportiva española. En una entrevista reciente en Movistar +, los tres protagonistas recordaban aquel momento: "Previstos había 40, yo calculo que nos fuimos a cerca de 100 personas", reconocía Benjamín. "Es verdad que se nos fue de las manos", decía Joaquín.
"Nos quedamos en el coche y no dejaban de entrar chicas, no dejaban de entrar futbolistas y digo: `¡Dios mío! Con el partido que tenem os`. Le digo a Juande Ramos... '¿Esto qué es?´", narraba el propio Lopera. "Sale el presidente del coche, Juande Ramos que era el míster entonces, Luis del Sol y el gerente. Yo pensaba, madre mía, esto es un sueño, la que se puede liar, esto no puede ser verdad", contaba Benjamín.
"Cuando vamos a entrar, en la primera habitación cuando abrimos la puerta estaban allí haciendo ejercicio físico sin ropa ninguna, unos empezaron a tirarse por el balcón, otros por la ventana... Joaquín también salió por otra ventana", desvelaba Lopera. "Ahora comprendo tu bajo rendimiento, Benjamín. Denilson, el contrato de imagen tuyo se va a complicar", prosiguió el expresidente.
Varias «anécdotas» con Joaquín
Cuando el portuense quería fichar por el Valencia, tuvo que vérselas con Lopera, que se negaba a ello. El expresidente verdiblanco le amenazó con hacer uso de una de las duras cláusulas que incluía en sus contratos y mandarle a jugar al Albacete, de Segunda división. Así lo contó el actual el propio Joaquín: "Joaquín, como quieres vestir de blanco, vas a tener que irte al Albacete, que te tienen mucho cariño". El portuense llegó incluso a viajar al Carlos Belmonte con un notario.
También es de sobra conocido que el que fuera máximo accionista del Betis, le puso un detective al extremo para controlar sus salidas nocturnas. Lopera siempre tuvo una relación especial con Joaquín, a cuya boda llevó incluso el trofeo de la Copa del Rey de 2005 para sorpresa generalizada y entusiasmo de muchos béticos que acudieron sin estar invitados. Un día lo llamó y le dijo: "Joaquín, deja de salir tanto. El detective me ha pedido un aumento de sueldo porque dice que lleva cinco días sin ver a su familia".
La boda de Capi
Si en la boda de Joaquín, Lopera obtuvo un protagonismo excesivo en la ceremonia, en la de otro canterano, Capi, también actuó de una u otra manera. "Dos días antes de casarme, fui a casa de Lopera junto a mi representante para firma la renovación. Mi agente le dijo: `Venga Don Manuel, hágale un buen regalito al niño para la boda´. Él le respondió: `¿Más regalito quiere, que le he dado 7 años de contrato? Al final me preguntó que cuánto me iba a costar el convite y cuántas personas iban. Le contesté que iban unas 350 personas y del importe no me acuerdo, pero era caro el cubierto. `Madre mía, Capi. Eso es mucho dinero, ¿en? Y más después de firmar este contrato. Vamos a hacer una cosa: Yo te voy a pagar la mitad del convite y le decimos a la prensa que te lo he pagado entero´. Y así lo hicimos", nos cuenta Capi.
Con sus virtudes y sus errores, Manuel Ruiz de Lopera siempre será parte importante de la historia del Real Betis Balompié. Sus chascarrillos, su forma de ser y de expresarse quedarán para siempre. ¡Cuántas buenas tardes dejó al periodismo!