Se apaga la tormenta y Valladolid y Pezzolano dan los pasos para seguir juntos
Las aguas se han calmado y el club trabaja en la temporada que viene con el entrenador uruguayo a los mandos.

Han sido semanas muy felices pero también muy tensas en el Real Valladolid. Se culminó el ascenso, el principal objetivo del club, sólo un año después de descender a la categoría de plata. Pero aún así, parte de la afición, la más irascible con todo lo relacionado con la nueva directiva, ha mostrado su descontento durante la celebración, pidiendo el despido del entrenador, Paulo Pezzolano, como cabeza de turco a pesar de haber conseguido el reto más difícil.
Sin embargo, aunque esa medida estaba apoyada por parte de la directiva, el Valladolid empieza a trabajar en la temporada que viene con el uruguayo a los mandos. Según ha podido saber Relevo, lo normal a estas alturas del año es que siga la temporada que viene, sobreviviendo a toda la presión de los últimos días y anteponiendo el trabajo realizado a las críticas de una parte de la opinión pública y el desencanto con miembros de la planta noble del club.
Pero siempre ha encontrado un apoyo en Ronaldo. El presidente lo trajo de Brasil cuando peor estaba el club en la 2022-23 y, aunque no se consiguió la salvación, lo mantuvo para buscar el regreso a LaLiga EA Sports. La apuesta funcionó y un año después la confianza del exdelantero en su entrenador sigue vigente, aunque ha habido voces que le han invitado a un cambio.
Hubo varios gestos de Pezzolano que no gustaron en la entidad. Principalmente, su charla con una radio de Uruguay en la que hablaba sobre algunos detalles de la venta del club. También sobre el racismo que, según él, había vivido en el estadio. El club blanquivioleta emitió un comunicado al respecto. Por todo, el uruguayo pidió perdón en rueda de prensa y remarcó lo cómodo y feliz que vive en la ciudad, donde hay "gente espectacular". A pesar de sus disculpas, parte de la afición sigue en su contra, una batalla que parece tener perdida y que le acompañará la temporada que viene.
Respecto a sus gritos de "¡Pezzolano, dimisión!" en el balcón del ayuntamiento, también pidió disculpas y aseguró que se trataba bromear con la situación al estar celebrando. Unas imágenes que no tardaron en hacerse virales y que encontraron entre la afición contrarios, pero también muchas voces a favor.
Para tratar de apaciguar el ambiente, el club le ha preparado varias entrevistas con medios locales y nacionales. Una forma de que Pezzolano pueda expresar su idea de manera cercana y que la afición encuentre respuestas a todo lo que ha sucedido este año. Un primer paso para acercarse a la grada y poner la primera piedra para conseguir la permanencia en la 2024-25.