LALIGA

Los árbitros cambian de política y se explican en la radio: "Llevo nueve meses súper quemado, con ganas de hablar"

Alberola Rojas, Hernández Hernández, De Burgos Bengoetxea y Sánchez Martínez concedieron entrevistas en los medios, algo nada habitual hasta ahora.

Alberola Rojas, en un partido./ARCHIVO
Alberola Rojas, en un partido. ARCHIVO
Jonás Pérez

Jonás Pérez

Uno de los reclamos más populares del país por fin tiene respuesta: los árbitros cogen el micrófono. Tras la comparecencia de Undiano Mallenco, Clos Gómez y Medina Cantalejo como responsables del CTA, cuatro árbitros han tomado la palabra en El Chiringuito (Alberola Rojas), El Partidazo de Cope (Hernández Hernández), El Larguero (Sánchez Martínez) y Onda Cero (De Burgos Bengoetxea).

No deja de ser una postura sorprendente, tras años en los que las intervenciones de los colegiados en los medios de comunicación se podían contar con los dedos de una mano. Es más, apenas aparecen en el recuerdo más allá de las declaraciones del propio Alberola Rojas tras sufrir de problemas de salud que le pudieron costar su carrera deportiva.

Algo ha cambiado. Medina Cantalejo se mostró satisfecho por el nivel mostrado por los colegiados en lo que va de temporada, a la par que reconoció lo positivo de que los aficionados puedan entender por qué se han tomado determinadas decisiones. El máximo mandatario del Comité Técnico de Árbitros se negó en rotundo a que los colegiados pudieran hablar tras la finalización de los encuentros, en caliente y con la posibilidad de quedar señalados.

Sánchez Martínez lo comparte: "Si hablar tras los partidos fuera una garantía de que se iban a acabar las polémicas... Creo que no lo haría porque siempre hay jugadas que están en la zona gris". De paso, sacó pecho: "El nivel arbitral que se está mostrando está dando un paso al frente". Y De Burgos Bengoetxea también apuesta por la tranquilidad: "No tenemos nada que esconder, si llega el momento de hablar después de los partidos lo afrontaremos". Y se dio a conocer algo más: "Intento evitar las palabras malsonantes en las conversaciones con el VAR".

Este último también protagonizó una de las jugadas más llamativas de la temporada, al reunir a Bordalás y a Sergio para explicarles una acción de VAR en la que acabó expulsando por segunda amarilla a Djené, sin señalar penalti: "Fue excepcional. La gente esperaba que pite penalti o expulsión y no hago ninguna de las dos cosas. Me vino a la cabeza explicarles la decisión que iba a tomar. Creo que el resultado fue positivo". Y matizó: "No fue del todo ortodoxo, pero me salió natural. No me dolió el reproche de otros compañeros, quizás debo ser más frío y no dejarme llevar, seguir las directrices".

También explicó cuando le dijo a Vinicius que había errado: "Cuando le dije a Vinicius que me había equivocado todo se sacó de contexto, era una jugada en la que me pedían córner y yo di puerta, me seguía protestando y se lo dije, y es cierto que me había equivocado". Y el día en el que le expulsó en Valencia, el famoso día del episodio racista: "Con más minutos de imagen, la decisión igual hubiese sido diferente". Desde luego, los vídeos de Real Madrid Televisión no le quitan el sueño: "Me los mandan, pero los veo. Intento mantenerme aislado para llegar al partido con la cabeza más limpia posible".

De hecho, hasta sufre más con los modestos: "Me cuesta pitar más los partidos de los equipos de abajo. Voy por así decirlo con el culo prieto porque no quiero pensar que un error mío pueda costar el descenso de un equipo, de una ciudad".

Hernández Hernández incluso afrontó con naturalidad todo lo ocurrido con Negreira y bromeó con los compañeros de Cope sobre que les escuchaba cada noche: "Recuerdo perfectamente hasta la fecha de lo de Negreira. Pensé que era una fake news o que estaba manipulado... Sigo presumiendo de colectivo, pero ya no podemos presumir igual cuando alguien de la casa ha estado trabajando con un club y con un interés económico. Negreira era el responsable de llamar para comunicarte si subías o bajabas. Más allá de ahí, coincidías cuatro veces al año con él".

"De los cinco primeros partidos del Barcelona que les arbitré en Primera, solo ganan dos. Y del Madrid, de los doce primeros, ganaron diez. Si el objetivo era que el Barça ganara, mis estadísticas no cuadran. Jamás nadie me ha dicho que les beneficie", continúa Hernández Hernández. Aun así, no se libra de ser protagonista de los vídeos de la televisión del Madrid: "Sí los he visto, al final te llegan. Llevo 30 años arbitrando y lo que diga un vídeo de este tipo no me afecta. No es el escenario perfecto por la crispación que se genera. Y no hablo solo del Real Madrid. De mí se han dicho barbaridades y me han resbalado siempre".

Y resultó tajante y respondió con total sinceridad sobre si los árbitros deben comparecer ante los medios: "Mi opinión es muy subjetiva. Llevo nueve meses súper quemado, con muchas ganas de hablar. Hablaría. Me ponen un micrófono y me tiro una hora hablando. Desde el punto de vista personal, necesito esto. Desde el punto de vista profesional, pienso que no debemos ser los protagonistas de esto. Probablemente acabemos así. No me disgusta tener un micrófono: honestidad y transparencia. Pero los protagonistas son los jugadores".

El protagonista de la Cope, Hernández Hernández, mostró su versión más enfadada al responder sobre esa información que habían comprado a tocateja propiedades con dinero de extraña procedencia: "Sé quién pidió mis datos, pero no lo puedo decir por un tema judicial. ¿Qué va a ser lo próximo?". Mientras, detalló con detenimiento cómo había comprado cada una de sus viviendas y expuso hasta el procedimiento que tuvo que realizar junto a su banco. Un ejercicio de sinceridad que impactó a oyentes y compañeros de la radio y que no es para nada habitual.

Medina Cantalejo sí se mostró dispuesto a que se hicieran públicas las conversaciones entre el VAR y los colegiados. No en directo, ya que lo prohíbe la reglamentación de IFAB, pero sí a posteriori, con un método aún por conocer y del que informarán en fechas próximas. Entre tanto, los árbitros, que siempre habían abogado por la ley del silencio, han atendido abiertamente a los medios de comunicación. ¿Y lo mejor? No ha pasado nada.