El Atlético ya no remonta fuera de casa y se despide de la Liga
El equipo de Simeone no gana fuera de casa tras comenzar encajando desde hace más de tres años.

"Estamos en octubre, pueden pasar muchas cosas, yo me acuerdo que cuando ganamos la Liga en la 20/21 le sacábamos 13 puntos al Madrid y Barcelona pero la terminamos ganando por poco, en la última jornada. Queda un mundo. Nosotros concentrados en el trabajo. Son días difíciles porque quieres ganar todos los partidos. Pero mañana sale el sol y hay que seguir trabajando, el jueves tenemos la Copa del Rey".
Koke, en zona mixta tras la derrota de ayer ante el Betis, quiso dejar claro que estamos en octubre y que todavía falta mucho. Pero la realidad es que estamos en octubre y si vamos a los números, nunca se ha remontado una situación así, una diferencia de 10 puntos, en la Liga tras disputar tantas jornadas. El Atlético, que comenzó la temporada pensando que podía competir con Barcelona y Real Madrid, parece que tiene que cambiar el objetivo y seguir buscando estar lo más cerca posible, pero sin pensar en más que eso.
El Atlético tiene un problema claro, que es que fuera de casa no juega igual que en casa. Los números lo corroboran. Y, además, hace muchos meses que cuando comienza perdiendo lejos del Metropolitano, no consigue remontar un partido para ganar. Ha empatado, sí, pero para ser campeón eso no es suficiente.
Fue el 21 de septiembre de 2021 cuando jugando en el Coliseum, comenzó perdiendo y ganó 1-2. Desde entonces fueron 21 partidos (muchísimos) en los que fuera de casa comenzó perdiendo y no consigue remontar. 17 derrotas y 4 empates. Sólo cuatro empates también es un bagaje muy triste para un equipo que debe aspirar a pelear por el título.
Esos cuatro empates se dieron ante Villarreal (2), Rayo Vallecano y Real Madrid. Casualmente dos de los cuatro, la mitad, fueron esta temporada. Pero no consigue ganar y aunque el equipo estuviera invicto, la media inglesa sirve cuando fuera también eres capaz de vencer.
El equipo, según Simeone, no está plasmando lo que él quiere. Los jugadores, aunque ellos mismos digan que son repetitivos, comentan que seguirán trabajando para mejorar estos resultados. Koke fue uno de los que habló y pidió, aunque lo diga siempre, paciencia.
"Queda un montón todavía... A estar callados. A trabajar más en los entrenamientos y competir en los partidos"
— Fútbol en Movistar Plus+ (@MovistarFutbol) October 27, 2024
👤 Koke, tras la segunda derrota consecutiva del Atleti. #LALIGAEASPORTS #LaCasaDelFútbol pic.twitter.com/Hv1O5sF2sJ
Otro que explicó más sobre el equipo fue Giménez, que en esta situación contó de manera más clara lo que le ocurre a la plantilla: "Yo creo que hay que entender el momento del partido, que hay momentos que no se puede salir por abajo, no conseguíamos generar superioridad para salir. Y en el segundo, con el cansancio de ellos, pudimos. Hay que entender también, salir en largo para esa segunda pelota y si queremos salir jugando tenemos que comprometernos más para encontrar el hombre libre y hacer lo que todos queremos, salir jugando desde atrás".
Ese entender el partido, esos momentos de los que habla Giménez, parece que antes se comprendían más. Ahora el conjunto es débil y cuando recibe un gol, si juega lejos de su estadio, se viene abajo. Y el uruguayo habla de frustración, algo que en la élite no se puede tener: "En el alto rendimiento los detalles se pagan caro. Si bien el gol de ellos hoy fue una fatalidad, ellos tuvieron más chances. Con ese gol nosotros tenemos un poco de frustración y es inevitable, la regularidad pasa por la contundencia en las dos áreas, porque hacemos muchas cosas muy buenas y muchas otras para corregir".
El jueves el Atlético vuelve a jugar lejos del Metropolitano aunque será en Copa del Rey y ante un equipo de menor categoría. Nadie piensa en una debacle en la competición del 'ko', por supuesto, todos creen que este bache se superará. La realidad es que a la Liga, el Atlético salvo una gran sorpresa no llegará porque nadie lo ha hecho en toda la historia y, el partido a partido, pesa más que nunca, sobre todo fuera de casa.