ATHLETIC 4 - BETIS 2

La tormenta del Athletic se lleva por delante al Betis

El cuadro vasco se repuso a dos goles tempraneros con dos penaltis revisados por el VAR que desataron a los bilbaínos.

Los jugadores rojiblancos celebran el tanto de Guruzeta./EFE
Los jugadores rojiblancos celebran el tanto de Guruzeta. EFE
Patxo De la Rica

Patxo De la Rica

Día grande en Bilbao. Era la noche de despedida de la semana de fiestas locales y la celebración fue por todo lo alto para un Athletic que se enganchó al partido como pudo, gracias a dos jugadas aisladas, y terminó festejando un triunfo que le catapulta en la clasificación. De paso, la victoria devuelve al equipo y al entorno toda la confianza que se evaporó tras el mar partido ante el Madrid en el debut. Aquello parece ya olvidado con dos triunfos consecutivos, con momentos de gran juego y, sobre todo, con una remontada que recordó a los mejores días en el viejo San Mamés.

No se puede olvidar la polémica. Sobre todo un primer gol que parece venir precedido de un fuera de juego de Nico Williams. Sin ese tanto sería difícil imaginar todo lo que vino después y cómo los de Valverde dieron vuelta a un nuevo partido que comenzó cuesta abajo. Y van... cinco de los últimos seis partidos en San Mamés empezando perdiendo. William José, aprovechando un despiste de una defensa rojiblanca que deja dudas, e Isco con un golazo adelantaron a los andaluces cuando apenas se habían cumplido diez minutos. Drama en la Catedral.

Un golpe duro para los aficionados y los jugadores rojiblancos. En un ambiente desangelado, con lluvia y frío en Bilbao, parecía que se avecinaba otro partido gélido del cuadro de Valverde. Avisaron los bilbaínos en un conato de reacción con un palo y un tanto bien anulado a Iñaki Williams, pero la reacción llegó a la media hora en una acción que traerá cola. Apareció Soto Grado y el VAR para señalar una pena máxima de Rui Silva sobre Nico Williams. La acción en sí es discutible, milimétrica, aunque parece que el portero derriba con su rodilla el pie izquierdo del internacional. Lo previo, el fuera de juego, no parece dejar muchas dudas aunque la imagen ofrecida por LaLiga señalice al atacante por detrás de Pezzella.

La acción polémica del primer tanto, que podría ser fuera de juego previo. EFE
La acción polémica del primer tanto, que podría ser fuera de juego previo. EFE

Reaccionó San Mamés. Y se vino la avalancha. Una tormenta imparable. Esos días en los que la sinergia entre el campo y el estadio es tan fuerte que parece imposible de controlar. Un nuevo penalti a Nico, transformado por segunda vez por Vesga, un golpeo lejano de Iker Muniain que escupió el palo y un gol de oportunista de Guruzeta confirmaron la remontada antes del descanso. Parecía imposible apenas 15 minutos antes, pero el milagro había vuelto a suceder en Bilbao.

El segundo tiempo confirmó que el cuadro vasco estaba mejor en el campo. Los primeros diez minutos de partido estaban ya olvidados y salvo acciones puntuales de Isco o Rodri, el Betis no conseguía intimidar. Los que metían miedo eran los locales, con carreras al espacio de un Iñaki Williams que volvió a ser determinante en el tramo final con una nueva cabalgada que terminó en un balón suelto en el área para que Unai Gómez rematase a placer. El gol de un aficionado. De un canterano de Bermeo, como cualquiera de los miles que había en la grada. El tanto del grito de felicidad para él y de alivio para una afición que se vuelve a ilusionar.

La clave de la eficacia

Este Athletic es un equipo que suele superar a su rival en intensidad, en presión y en ritmo. Suele llevar los partidos a su terreno con el paso de los minutos. Sin embargo, el gol era una tarea que se le resistía y más ante su público. Únicamente habían anotado cinco goles en los últimos nueve encuentros. En seis de ellos se habían quedado a cero. Sin embargo, esta vez entraron todos los que otros días se quedan por el camino. De hecho, hay que remontarse hasta el 3 de febrero para encontrar un partido en el que el Athletic haya marcado más de dos goles ante su público.

Sucedió este 27 de agosto para impulsar al Athletic y rebajar la euforia del Betis, que ahora le vuelven a entrar las dudas defensivas. El curso pasado ya tuvieron etapas en las que la seguridad defensiva les jugó malas pasadas y los fantasmas regresaron en San Mamés. Es muy pronto para sacar conclusiones, pero de lo que no cabe duda es de que los aficionados que acudieron a La Catedral disfrutaron de uno de esos partidos que se recordarán durante muchos años. Una gran noche para despedir la semana grande de Bilbao.