Bellerín reclama la igualdad salarial en el fútbol masculino y femenino: "Deseo y es justo que todos ganemos lo mismo"
El lateral del Betis participó en 'En clave de Rhodes' de la SER: "¿Cómo hacemos eso? Es algo que aún no sé. Lo que sí que sé es que el fútbol masculino tenemos que ser los primeros en ayudar".

Héctor Bellerín es un futbolista diferente: su estilo, su manera de posicionarse en causas sociales, sus declaraciones a lo largo de su carrera deportiva, la moda... La Cadena SER ha impulsado un podcast llamado 'En clave de Rhodes' que le viene al pelo al jugador porque precisamente tiene una norma básica: que el entrevistado se aleje de su temática común de conversación, en este caso, el fútbol (masculino) para ahondar en otras temáticas. Y precisamente el del Betis ha querido entrar de lleno en una problemática muy cercana a su disciplina: la igualdad de oportunidades y salarios con sus compañeras deportistas.
Preguntado por el desarrollo del fútbol femenino, fue tajante: "Me parece súper necesario. Me preguntan mucho por ello mis amigos". Precisamente ese interés colectivo que va notando desarrolla todavía más su convencimiento en el justo reparto de los recursos entre hombres y mujeres en el deporte: "Lo que sé, lo que deseo y lo que es justo es que todos ganemos lo mismo, que seamos igual de profesionales, que tengamos los mismos derechos y que exista igualdad".
Un asunto que precisamente levanta un profundo debate sobre la posibilidad de aplicarlo sin comprometer la industria. Ni siquiera hizo falta preguntar a Bellerín sobre el tema, él mismo lo lanzó: "¿Cómo hacemos eso? Es algo que aún no sé. Lo que sí que sé es que el fútbol masculino tenemos que ser los primeros en ayudar. Tenemos la plataforma, los recursos, hemos caminado ese camino porque ellas no podían. Empieza por nosotros porque la sociedad ya está haciendo ese cambio. Mira la final del Mundial".
⚽🗣️ La opinión de @HectorBellerin sobre el fútbol femenino: "Lo que sé y creo que es justo es que todos ganemos lo mismo"
— Cadena SER (@La_SER) July 20, 2024
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Nadie tiene un manual de instrucciones para lidiar con estos asuntos, para que la solución a la que se llega sea la ideal. Pero Bellerín considera que el primer paso es alzar la voz, antes de que los cambios puedan llegar: "Tenemos que coger responsabilidad: clubes, entidades, grandes ligas... Tenemos un poder muy fuerte. Se utiliza para las cosas que a cada uno les interesa. Como si nos fueran a quitar un trozo del pastel y es todo lo contrario, sería lo mejor para todos".
El futbolista que calla... ¿y otorga?
Desde luego, Bellerín es un rara avis dentro del mundo del deporte y, sobre todo, del fútbol. El lateral del Betis no tiene reparo en posicionarse en causas sociales, pero no todos actúan de la misma forma. ¿A qué se debe? El futbolista defiende a su gremio y lo considera un problema estructural, más allá de un asunto individual: "No se puede culpar solo al futbolista. Venimos hechos, te hacen funcionales, te hacen máquinas. Estás preparado para entrenar, competir, ser productivo. Te dejan pensar en el campo, pero lo personal desaparece. Aún sigue habiendo equipos sin recurso para psicólogos".
En parte se refiere, claro, a las opiniones que vierten los aficionados en redes sociales tras las malas actuaciones de los jugadores y el vínculo que atribuyen a su vida personal: "No leo las redes sociales y mi vida ha cambiado plenamente. Lo normal es que como futbolista te traten de tonto. A mí me han llegado a decir que no juego bien porque estoy pensando en la ropa. Entiendo la dificultad. He tenido compañeros como Borja, Aitor e Isco que se expresan. Somos pocos y estamos en el mismo sitio". Añade: "Me han llamado lesbiana por llevar el pelo largo. Doblemente homófobo".
Del mismo modo, no hay ni un solo jugador de las cinco grandes ligas que haya reconocido abiertamente su homosexualidad. Incluso existió una campaña en la que presuntamente un mismo día varios futbolistas iban a salir del armario. No ocurrió. "Lo veo muy complicado. Los futbolistas no estamos ahí todavía, falta mucho. Hay un partido de apoyo a colectivos, pero de puertas para dentro hacen falta muchos cambios... Es algo que hay que cambiar desde abajo. Educación en las canteras, de consentimiento, de cuidados, de salud mental... Esto pasa en otras industrias y en la calle. El fútbol es un ambiente ampliamente masculinizado", reflexiona Bellerín.
El caso Rubiales
El amplio podcast, de una hora de duración, también abordó lo ocurrido con Luis Rubiales tras la conclusión del Mundial femenino. Un asunto que levantó la indignación del lateral: "Sentí mucha injusticia porque todos los focos se desviaron. Acababan de ser campeonas del mundo. Todos los focos estaban en un hombre de nuevo, en el único hombre que había ahí, además del entrenador. Después de todo lo que habían conseguido, como un grupo de mujeres".
Un asunto que él abordó abiertamente con otros compañeros del Betis, que pudieron cambiar su opinión visto la repercusión social que tuvo el asunto: "Creo que muchos de mis compañeros piensan totalmente diferente ahora. Lo jodido de esto es que ha tenido que pasar algo así para que la gente reflexione sobre estos abusos y estos acosos. Hay una parte que llamaría positiva que es cómo se ha concienciado la gente, pero es lamentable que esto haya tenido que pasar. No hay silencio que valga con estas cosas. Nos afectan a todos".
La naturaleza, el Betis y la vida
Bellerín comenzó la entrevista recordando por qué es así a día de hoy. En él ha existido un progreso, con el paso de los años. Y todo comenzó con el coronavirus y su deseo de regresar a España: "El COVID lo pasé solo en una granja. Lo pasé a pesar de la tragedia en mi burbuja... Estaba en la naturaleza, salía de casa y solo veía árboles, fuera de los edificios y del ruido. Me hizo replantearme muchas cosas, qué es lo que quería en esta vida y cómo vivirla. Las raíces. Solo escuchaba Camarón, José Mercé, solo quería comer lentejas. Veía pelis de Almodóvar y Luis Tosar. El universo español me reclamaba. Me llama el Betis y era bético desde pequeño. Llegué y dije: 'Este es mi lugar'. Gracias a Dios estoy de vuelta, donde quiero estar".
Y más concretamente en el Betis: "Compartí vestuario con Ceballos y hablábamos de jugar juntos en el Betis. En el COVID cuando se podía quedar con dos o tres personas, nos reuníamos a ver partidos del Betis con la camiseta". Londres, desde luego, era diferente: "Es la punta del iceberg del capitalismo en lo económico y en lo social. A mí me costó mucho"
Su forma de ser le ha llevado a entablar nuevas relaciones y a responder a un perfil muy diferente al del futbolista promedio. Algo que incluso le costó en su relación con su pareja actual: "Nunca se hubiera imaginado con un futbolista. Ella es universitaria, trabajadora social, tatuadora, artista... Cuando nos conocimos a ella le tiraba para atrás mi vida. Me fui acercando a ella y me ha dado la vida porque el fútbol te aleja mucho de la realidad social. Tener empatía, esas conversaciones... Esa cotidianeidad me ha hecho muy feliz. El fútbol es conservador, viene de militares, del prototipo del hombre guerrero".
Por último, Bellerín habló de otro asunto que está de actualidad tras el discurso de Estopa tan viralizado en redes sociales o el de Luis de la Fuente al conquistar la Eurocopa. ¿Existe la meritocracia, la ley de que el que trabaja sin cesar consigue lo que se propone? Esta es la opinión del lateral: "Mi vida está cargada de momentos de suerte. La gente me he dice que he trabajado muchísimo, pero también he tenido suerte. En un partido contra el Espanyol se lesionaron los dos laterales derechos y tuve que jugar yo y había un ojeador del Arsenal ese día. Me llamó y me dijo que era un extremo de Segunda B y un lateral de Champions".
Este es Héctor Bellerín, con sus virtudes y sus defectos. Un futbolista diferente, a todas luces, y que se atreve a lanzar una propuesta: las futbolistas deberían cobrar lo mismo que los futbolistas.