No es broma: no deja de llover y en breve llega... ¡la borrasca Rudiger!
El Grupo Suroeste ha denominado a una borrasca futura con el apellido del madridista. Ahora vamos por Nuria.

Otra vez llueve. Otra vez. Ya estamos acostumbrados a que haya lluvias torrenciales semana sí y semana también. Esta vez nos ha tocado la borrasca Nuria. Previamente hemos vivido Martinho, Ivo, Konrad, Floriane... Probablemente te habrás preguntado alguna vez de dónde salen estos peculiares nombres. Pues espérate a saber cuál es uno de los que está por venir. En breve, la borrasca Rudiger formará parte de nuestras vidas.
España forma parte desde la temporada 2017-2018 del conocido como Grupo Suroeste. Cabe destacar que estos nombres se asignan en función de temporadas, como si fuera fútbol para estudiar el año desde la visión otoño-invierno-primavera-verano y no a través de los tradicionales 12 meses.
El grupo Suroeste está formado por los grupos meteorológicos nacionales de Portugal, Francia, Bélgica y Luxemburgo. En España, el organismo es la AEMET. Estos grupos se forman para facilitar el seguimiento de los fenómenos meteorológicos extraordinarios y valorar su impacto en base a la zona geográfica que atañen. De este modo, son estos cinco grupos mencionados los encargados de poner nombre a las borrascas.

El sistema de nombres, como bien se puede observar, no responde a criterios científicos ni nada por el estilo. Se elaboran a principio de curso y presentan un nombre para cada una de las letras del abecedario, de la A a la Z. Es una forma de organización para explicar al gran público de una forma más sencilla los fenómenos climáticos, una vía de comunicación, por así llamarlo.
Este curso comenzó con Aitor hasta la actual Nuria, un total de 14 fenómenos, que suelen ser nombres propios. Para evitar polémicas, no suelen responder a ningún posicionamiento político ni social y alternan una denominación masculina con una femenina. Es decir: Aitor, Berenice, Caetano, Dorothea, Enol... Algunos nos resultan familiares, claro; otros, no tanto.
Dicho lo cual, tras Nuria irán Olivier, Pauline... ¡y Rudiger! Sin diéresis, así figura en el reconocimiento oficial. Aunque podemos dar por hecho que está relacionado el nombre con el futbolista del Real Madrid. Más dudas deja la S de Salma. ¿Tendrá algo que ver con Salma Paralluelo? O Wolfgang: ¿habrá algún vínculo con la nueva película española? Este dato simplemente no saldrá a la luz, se queda pendiente de nuestra imaginación.
Pese a que prácticamente seguro vaya a existir la borrasca Rudiger, no tendría por qué afectarnos. Simplemente se les da denominación a aquellas con gran impacto, pero quizás pase por España a duras penas o se desvíe sin afectar de lleno a nuestro país. En ese caso, solo escucharemos Rudiger de fondo en las noticias, pero realmente no la tendremos demasiado en cuenta.
También existe la posibilidad de que llegue el buen tiempo y en lo que queda de curso ni siquiera haya tres borrascas más, por lo que Rudiger se quedaría en el tintero. Para que un temporal sea considerado como borrasca de gran impacto que sea merecedora de nombre debe superar un umbral de viento de mínimo 90 kilómetros por hora y llegar a un aviso de nivel naranja o rojo.
Otro criterio sobre la mesa es el total de precipitaciones en base a si llegan a un nivel máximo naranja o rojo en advertencia o los vientos en alerta amarilla. Aunque parezcan requisitos exigentes, lo cierto es que una continuidad mínima de lluvias en nuestro país ya suele ir de la mano de un nombre común. En breve, llega Rudiger.