Así ha ido cambiando su versión Dani Alves sobre su supuesta violación
El brasileño, ingresado en la prisión de Brains II, ha pasado de declarar que no conocía a la joven de 23 años a reconocer que hubo penetración.

Cinco versiones en cuatro meses, de enero a abril de 2023. Las declaraciones que ha ofrecido el futbolista Dani Alves de lo sucedido en la noche del 30 de diciembre de 2022 en la discoteca Sutton ha ido evolucionando hasta cambiarse en cinco ocasiones. La última, que ha trascendido este lunes 17 de abril, es que el exfutbolista de Sevilla, Barça, PSG y Juve, entre otros, ha reconocido que hubo penetración, aunque consentida y de acuerdo mutuo en los aseos de dicho local.
Según relató la supuesta víctima en su primera declaración ante la policía, Alves la encerró en uno de los baños de la sala VIP del bar, sentándola en el váter y subiéndola el vestido. Solicitó que dijera que era 'su putita' y la obligó a sentarse encima de él. Ante la resistencia de la joven, de 23 años, éste la lanzó al suelo obligándole a realizarle una felación. La mujer se negó de nuevo, a lo que el jugador, siempre según la versión de la demandante, la abofeteó, la levantó del suelo y la penetró hasta eyacular. Una vez concluyó el acto, le pidió que tardara en salir del baño para que él pudiera hacerlo en primer lugar.
La revisión de las cámaras de seguridad ha sido una de las pruebas que ha ido cambiando las pruebas del caso y desde un principio han contradicho las palabras del jugador brasileño, ingresado en la prisión de Brains II desde el 20 de enero.
Antes de entrar en la misma, ya con el caso en los medios de comunicación, el futbolista con más títulos de la historia del fútbol, envió un vídeo a Antena3 en el que señalaba que no sabía de quién se trataba. "Lo siento mucho, pero no sé quién es esa señorita, no la he visto en mi vida", afirmaba en esas imágenes. En su primera declaración judicial ya giró por primera vez asegurando que se cruzaron accidentalmente en los baños del Sutton pero que no ocurrió nada entre ellos.
Después, confirmó que la conoció a través de unos amigos y más tarde, que tuvieron relaciones sexuales aunque solo orales, excusando sus primeras palabras aludiendo a que quería proteger la intimidad de la joven y que quería esconder la infidelidad hacia su mujer. Las pruebas realizadas a la mujer determinaron que sí se habían encontrado restos de semen de Alves en la zona vaginal de la mujer, echando por tierra esa última versión aportada por él.
Tensión sexual y consentimiento
Ahora, en la última conocida, Dani Alves confirma la penetración, aunque reitera que fue consentida y de acuerdo mutuo. Alves ha argumentado que en su declaración inicial en el juzgado mintió porque tenía la obsesión de ocultar su infidelidad ante su esposa, la modelo Joana Sanz, quien el mes pasado anunció a través de las redes sociales su intención de separarse de él tras ocho años de matrimonio.
Alves ha recalcado que la relación sexual ocurrió después de que ambos se conocieran en la zona VIP de la discoteca Sutton de Barcelona -donde bebieron y bailaron juntos- y constataran que existía "tensión sexual" entre ambos desde el primer momento, por lo que acordaron seguir intimando en el baño de la discoteca.
Según ha mantenido su defensa en un comunicado remitido a los medios, ante la jueza el futbolista ha hecho hincapié en que siempre es "respetuoso" en su relación con las mujeres y que nunca emprende un acercamiento si no aprecia una "predisposición" clara a mantener una relación íntima.
El futbolista ha detallado, añade su defensa, que al constatar que entre ambos existía "química", propuso a la denunciante seguir intimando en un lugar más privado, en concreto el baño del reservado, del que entraron y salieron por separado. Las relaciones sexuales que mantuvieron dentro del baño, ha destacado, fueron libres y voluntarias, sin que en ningún momento la joven le pidiera detener la relación.