Carlo Ancelotti mantiene su pulso con la Fiscalía en el primer día de su juicio por presuntos delitos fiscales: "Nunca he pensado en defraudar porque nunca me ha pasado"
El técnico del Real Madrid acudió acompañado de su hijo Davide, que ejerce como testigo, y con su mujer Marian Barrena.

La Audiencia Provincial de Madrid amaneció este miércoles con mucha expectación. El reloj no marcaba las 9 de la mañana y ya eran numerosos los medios que se agolpaban a las puertas del edifico para recibir a Carlo Ancelotti. Si el martes el técnico del Real Madrid sufrió en el banquillo del Bernabéu viendo cómo los suyos tuvieron que sudar tinta para vencer a la Real Sociedad, horas más tarde le tocaba afrontar otro partido delante de la justicia.
Un encuentro que comenzaba a las 9:33, cuando el italiano se bajaba del coche y asomaba por la escalera que daba acceso a la Audiencia Provincial. Lo hacía vestido de traje, acompañado por su mujer Marian Barrena y su hijo Davide, que también se sienta a su lado en el banquillo del Bernabéu y que acude como testigo de la defensa. El técnico continuó defendiendo su inocencia a la entrada de los juzgados y aseguró que no va a pactar con la Fiscalía por los delitos que se le imputan. "Confío", respondió con sonoridad al ser preguntado si seguía encomendado en su inocencia.
La Fiscalía pide cuatro años y nueve meses de prisión para el de Reggiolo por defraudar algo más de un millón de euros a Hacienda. En concreto, Ancelotti está acusado de haber defraudado al erario público 1.062.079 euros en los ejercicios fiscales de 2014 (386.361 euros) y 2015 (675.718 euros) durante la primera etapa en la que entrenó al Real Madrid.
Según el relato de la Fiscalía, Carlo Ancelotti ocultó sus ingresos correspondientes a la explotación de los derechos de imagen, ya que aseguró haberlos cedido a otras entidades, algo que desde el ministerio público consideran un movimiento ficticio. Su sueldo como trabajador del Real Madrid fue tributado correctamente en el país, donde lógicamente mantenía su residencia fiscal.
"Cuando llego a Madrid, negocio personalmente el contrato con el Real Madrid. Siempre, desde que he sido jugador o entrenador, negocio los contratos al neto. Cobraba 5 netos en el PSG y negocio un contrato de 6 netos durante tres años con el Real Madrid. Negocio en neto porque no soy un asesor. El Real Madrid me propone una estructura de pago 85-15, en la que cobraría el 15 % como los derechos de imagen", comenzó declarando el entrenador antes de dejar claro que "nunca" había tenido constancia de que estaba haciendo algo fuera de lo legal hasta el aviso que recibió en 2018. Del mismo modo, fue sincero y señaló que si estaba allí sentado era porque "las cosas no han sido tan correctas".
"Nunca me he dado cuenta de que algo no era correcto. Nunca he pensado en esto. Me he dado cuenta de que algo no estaba correcto en 2018 porque nunca he recibido una comunicación de la Fiscalía de que me estaban investigando. Nunca. Para mí estaba todo correcto. Nunca he pensado en defraudar porque nunca me ha pasado. Nunca he tenido una sociedad para los derechos de imagen. Solo en estos años. Ni antes ni después he utilizado esta estructura", declaraba un Ancelotti que se mostraba tranquilo, pero que en alguna ocasión se mostraba perdido ante lo que le preguntaban. "Me pregunta cosas que no entiendo".
"Cuando el Real Madrid me propuso esto -en referencia a la cesión de los derechos de imagen- me puse en contacto con mi asesor inglés y después nunca entré en el tema porque todo me parecía correcto. No pensé que podía ser un fraude", aseguró el italiano en su primera comparecencia ante el juez.
Precedente de Xabi Alonso
Es habitual en estos casos que el acusado cierre algún trato con la Fiscalía por el que se declara culpable y paga una multa importante a cambio de no llegar a los dos años de pena de prisión, lo que implica habitualmente que el condenado no entra en la cárcel. Terminaron pagando sin ir a juicio Di María, Coentrão, Modric y Marcelo.
Llegando a juicio, el técnico se expone a una condena que sí le obligue a pasar por prisión. No es el primero en desafiar a la Fiscalía, que normalmente también prefiere el acuerdo para así asegurarse el pago. El caso más célebre es el de Xabi Alonso, que recorrió todo el sistema judicial hasta lograr una sentencia absolutoria.