El Celta se conjura ante un "súper sábado crucial" en el que espera dar un mordisco a la permanencia
El equipo vigués recibe a Las Palmas y, además, esperan un tropiezo del Cádiz.

El Celta y el Cádiz pelean por eludir los puestos de descenso a Segunda División. Con Granada y Almería con un pie y medio en la categoría de plata, solo queda un hueco en la zona roja y ahora mismo son los gaditanos los que bajarían, con los vigueses apenas con tres puntos de ventaja. Por delante, siete jornadas en las que se definirá su continuidad en Primera. Todas son importantes, pero en Vigo tienen marcada en rojo la del próximo fin de semana.
La derrota en Sevilla ante el Betis causó cierto bajón en el club, que considera que se hicieron merecimientos para no irse de vació de la capital andaluza. Sin embargo, la derrota del Cádiz 24 horas después ante un Barça plagado de suplentes levantó un poco los ánimos dentro de un vestuario que lleva varios días conjurándose para lo que entienden como un "súper sábado crucial" en el devenir de la competición.
El Celta recibe en Balaídos a una Unión Deportiva Las Palmas que vive su peor momento de la temporada y que prácticamente no tiene objetivos deportivos por delante. El efecto Claudio Giráldez se ha evaporado un poco, pero la plantilla está confiada en que podrán sumar los tres puntos ante los canarios y darle así una alegría a una afición que se piensa si hacer un recibimiento masivo o no.
Desde el club, que siempre ha apoyado estas iniciativas, se han desmarcado al entender que es algo que debe surgir desde la Federación de Peñas de la entidad, que a esta hora no tiene previsto organizar nada fuera de lo normal. En el vestuario señalan que ver a miles de personas esperándoles en el autobús siempre es un impulso a la hora de afrontar el partido, pero también son conscientes de que quedan bastantes partidos hasta final de curso.
Además de en Balaídos, el Celta también jugará en Girona. El conjunto catalán, tercer clasificado en Liga, recibe al Cádiz ese mismo sábado y en Vigo creen que los andaluces pueden pinchar en Montilivi. Si ellos consiguen la victoria en casa, la distancia entre ambos se irá hasta los cinco o seis puntos de ventaja para los olívicos con apenas 18 en juego. Hay que recordar que el golaverage particular entre ambos está empatado y en el general los celestes tienen siete tantos de ventaja.
El trabajo esta semana en Mos está siendo muy parecido al de la pasada, pero sí se atisba mucha más concentración y responsabilidad en lo que entienden que puede ser un sábado ideal para sus intereses. Los jugadores están haciendo piña para que los tres puntos se queden en Balaídos y, a partir de ahí, esperar que el Girona también haga los deberes. El final de temporada del Celta puede clarificarse un poco dentro de 48 horas.