El Celta tiene trabajo con sus nueve cedidos: dos son un 'problema', dos nunca volverán y tres pueden convencer a Claudio Giráldez
En verano el club vigués volverá a tener excedente en su plantilla.

El Celta lleva tiempo muy atento al mercado de fichajes. Primero en verano y más recientemente durante el mes de enero. Aunque no lo hizo en el capítulo de llegadas, donde apenas contrató a tres jugadores entre julio y agosto (dos cesiones y uno a coste cero) y firmó a Jones El-Abdellaoui hace unas semanas. Donde más incidió la secretaría técnica fue en dar salida a futbolistas con los que no contaba Claudio Giráldez, entre los que hay nueve cedidos.
Ante la imposibilidad de encontrar compradores que aceptasen las condiciones requeridas desde el club vigués y tampoco llegar un acuerdo para la desvinculación, Marco Garcés y su equipo se centraron en buscar equipos que recibiesen a buena parte de sus descartes con un doble objetivo: por un lado, que tuvieran minutos y por el otro buscar una revalorización para una futura venta. Y las cosas están saliendo de muy diferentes maneras.
Entre la casi decena de jugadores que tiene a préstamo, emergen dos 'problemas' con nombres y apellidos: Unai Núñez y Carles Pérez. El central vasco regresó al Athletic Club después de no aceptar una propuesta del fútbol italiano. Sin embargo, su vuelta a San Mamés no está saliendo como ninguna de las partes imaginaba y su participación está siendo testimonial. Hasta la fecha, apenas ha disputado 439 minutos como rojiblanco en todas las competiciones y en LaLiga no se viste de corto desde mediados de octubre.
El caso del extremo catalán no es tan dramático. Pérez sí ha contado para Bordalás en Getafe, aunque no de manera constante. Ha disputado 21 encuentros de Liga y acumula casi 1.300 minutos sobre el césped con dos goles en su casillero particular. Parece muy complicado que ambos no regresen a Vigo en verano y sus elevados salarios los convierten en un problema, ya que el Celta no cuenta con ellos y deberá buscarles de nuevo una salida que no se antoja sencilla.

Pero también hay aspectos positivos y otros tres jugadores están jugando a muy buen nivel, lo que les hace candidatos a permanecer en la plantilla del Celta la próxima temporada. Manu Sánchez ha sido fijo en el Alavés casi desde su llegada, y en la mayoría de las ocasiones como titular. Las continuas lesiones de Ristic y la probable salida de Cervi le hacen ganar opciones de quedarse a las órdenes de Claudio Giráldez.
Los otros dos nombres que pueden ser parte del Celta del curso que viene son los de Javi Rueda y Miguel Rodríguez. El primero está destacando en el Albacete y la intención del club olívico es que regrese y pueda ocupar el puesto que dejará libre Mingueza, del que se espera una venta. La confianza en él es total y de hecho no se han querido escuchar propuestas que llegaron en enero. El caso del canterano es distinto, aunque también está destacando en el Utrecht de Países Bajos. Los neerlandeses tienen una opción de compra que planean ejercer, pero los olívicos se guardaron la posibilidad de una recompra que ahora mismo no se atreven a descartar al 100%.
A mayores, aparecen dos nombres que ya no esperan en Vigo pase lo que pase. Fueron los últimos en salir. Tanto Luca de la Torre como Tadeo Allende ya se encuentran en Estados Unidos para disputar la temporada de la MLS en San Diego e Inter de Miami, respectivamente. Ambos permanecerán al otro lado del Atlántico, al menos, hasta final de año, pero el Celta admite que es casi imposible que regresen. A mayores, están los casos de Aidoo y Dotor, a los que el club volverá a dar salida en verano, o al menos lo intentará.