La última camiseta del Celta presenta su candidatura a ser una de las mejores del año en Europa
Un diseño que captura la identidad que une al club con su gente, con Vigo y con sus símbolos.

Lo último de Hummel para el Celta presenta su candidatura a ser una de las camisetas del año en Europa. En su primera temporada juntos, el club gallego y la firma deportiva danesa siguen en clara línea ascendente. La doble equipación, versión jugador y portero, rinde homenaje a la historia de Vigo a través de una edición especial dedicada a la Reconquista. El icónico color celeste cede protagonismo al negro en un uniforme riquísimo en detalles que reinterpreta el imaginario de Oliveira dos Cen Anos, himno del Centenario compuesto por C. Tangana. Como le pedimos siempre a las collabs, la casaca saltará al campo esta noche en el partido frente a la UD Las Palmas.
Cuando el pasado mes de junio se hizo oficial la alianza entre el Celta y Hummel ya vaticinamos un subidón estético para el club gallego. Osasuna, Real Sociedad, Real Valladolid, Celta… El contexto español habla claro: cada vez más equipos abandonan el pelotón de los patrocinios con marcas grandes que muestran poco cariño a sus clientes (corta y al pie: suministran más plantillas que diseños únicos). Mientras se produce este éxodo contractual, el nivel medio de las equipaciones aumenta temporada tras temporada. Enorme detallismo, la tan anhelada personalización y referencias locales son algunas de las estrategias con las que las firmas de clase media han cambiado el paradigma de la industria. Hummel, Macron o Joma, entre otras, aprietan las tuercas a Nike, adidas o Puma.
La camiseta de la Reconquista es un compendio de buenas prácticas, el último proyecto que corrobora la sensibilidad con la que diseñan las marcas y, conviene recordarlo, la importancia que los clubes otorgan actualmente a su dress code, una fuente de ingresos esencial como indicó el último informe UEFA. El RC Celta explicó que "esta prenda única recoge en su diseño el orgullo y la identidad que une al club con su afición, su ciudad y sus símbolos". Sobre el pecho destaca un emblema modificado únicamente para la ocasión, una curiosa tendencia que siguen adoptando los clubes para no tener que sacudir los estatutos.
Recorriendo el imaginario del himno del Centenario celeste, el escudo del Celta se integra con las raíces de plata del olivo y el castillo de San Sebastián. La edición especial, a la venta con un embalaje a la altura de la prenda, cuenta con una tirada inicial de 1809 unidades, en referencia al año de la Reconquista de Vigo por sus ciudadanos ante el ejército napoleónico. Aquel alzamiento popular ocurrió en el contexto de la guerra de la Independencia Española. Los vigueses expulsaron a las tropas francesas, convirtiéndose en la primera ciudad europea en lograrlo. El rey Fernando VII otorgó a Vigo el título de ciudad fiel, leal y valerosa.

En la espalda aparece la bandera de Vigo y en el interior se puede apreciar el verso "Na ledicia son celeste, celtista no padecer". Otra maniobra que observamos en los últimos meses es la armonización de patrocinadores. El Celta también marca esta casilla. El logotipo de Estrella Galicia y los chevrones de Hummel ponen de su parte para que la indumentaria vuele: acabado monocolor y tacto aterciopelado. La guinda son probablemente los dorsales, para los que se ha creado una tipografía exclusiva, desarrollada a partir de la fuerte estética del videoclip del himno.
El diseño atractivo, la sobresaliente sesión de fotos en blanco y negro a cargo del fotógrafo Javier Ruiz y una campaña de comunicación integrada en redes sociales demuestran que el Celta está listo para jugar la Champions League de las camisetas. El resultado es consecuencia de la unión de esfuerzos entre RC Celta y Hummel y la dirección creativa de Late Checkout, que ya participó en la creación del vestuario del videoclip del himno dirigido por C. Tangana.
Recordemos que Hummel se estrenó con el Celta con una camiseta local cargada de simbolismo. Entonces, el homenaje a las raíces del club tuvo como protagonistas a los 313 municipios de la comunidad gallega, que se plasmaron en la indumentaria. El debut fue relativamente arriesgado, si tenemos en cuenta que las firmas deportivas suelen empezar con pies de plomo. Hummel (como Macron) apostó por el efecto de los cordones sobre el pecho y después de aquel cuello algo difícil de digerir ha ido desarrollando mayor creatividad en los lanzamientos sucesivos, sin perder de vista la conexión territorial.
Unha camisola para toda a vida.
— RC Celta (@RCCelta) March 31, 2025
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El Celta, que dispone de una base cromática envidiable y distintiva, había pasado demasiado tiempo en la temida zona catálogo a la que a veces empujan las grandes marcas. Ahora mira hacia arriba. Su fresca identidad digital destaca en redes sociales y sus camisetas, Hummel mediante, brillan sobre el campo con constantes guiños a la tierra. El último es la historia de unha camisola para toda a vida.