REAL MADRID

Las claves de la renovación de Marco Asensio: el proyecto deportivo, la continuidad y su demarcación

El Real Madrid le ofrece al balear un contrato al alza, aunque su prioridad es sentirse importante.

Asensio celebra el gol que hizo ante el Valladolid./REUTERS
Asensio celebra el gol que hizo ante el Valladolid. REUTERS
Sergio Santos
Alfredo Matilla

Sergio Santos y Alfredo Matilla

El Real Madrid y Marco Asensio (27 años) siguen negociando la ampliación del contrato del balear, que termina al final de esta temporada. Las conversaciones, tal y como avanzó Relevo, se iniciaron durante el parón del pasado Mundial de Catar, momento en el que José Ángel Sánchez (director general del Real Madrid) y Jorge Mendes (representante del futbolista) comenzaron a acercar posturas para abordar la posible continuidad del jugador. Desde entonces, el contacto entre ambas partes ha sido fluido.

El club le trasladó al agente portugués las condiciones de la oferta, que incluían una mejora con respecto a lo que percibe actualmente y no ponía ningún problema en la duración de la vinculación, dejando libertad al futbolista en esta parte. Lleva muchas temporadas rindiendo en el Bernabéu, por lo que para la entidad no supone ningún problema firmarle bastantes cursos más. El punto económico no va a ser un obstáculo y, de hecho, al entorno del jugador le han sorprendido las informaciones que apuntaban a una oferta a la baja, porque no es el caso. Si decide marcharse, no sería por dinero. Ahí existe entendimiento entre todas las partes.

¿Qué ha pasado entonces para que aún no haya acuerdo? Un motivo principal: el protagonismo de Asensio en el equipo. Marco sigue en el Real Madrid porque Ancelotti le dijo que iba a ser un futbolista muy importante para él, algo que no se ha cumplido. Tiene un promedio de casi un gol o una asistencia por partido, ya que marca o asiste cada 91,8 minutos: lleva ocho dianas y seis pases de gol en apenas 1.286'. Es el quinto máximo goleador del equipo… y, sin embargo, el 16º en minutos. Ahí radica el principal problema, lo único que pide el internacional: sentirse protagonista y, sobre todo, que se recompensen con más minutos sus buenas actuaciones.

Su posición en el campo

Otro aspecto a tener en cuenta es su demarcación en el campo. Asensio siempre se ha adaptado a la banda, porque entiende que el Madrid juega con un 4-3-3 y para tener minutos no siempre puede hacerlo en su posición ideal, que es más centrada. Pero la realidad es que, cuando ha tenido oportunidades por dentro, ha marcado las diferencias: lo hizo recientemente con sus actuaciones brillantes frente al Villarreal y el Valladolid. También este curso revolucionó en ese puesto el partido contra el Sevilla (salió con 1-1 y terminaron 3-1) y la campaña pasada, ante el mismo rival, lideró la remontada en el Sánchez-Pizjuán como mediapunta. Esos encuentros refuerzan su idea de que es mucho más desequilibrante en posiciones más centradas, donde siempre brilló durante su etapa en el Mallorca.

Decisión en el aire

Por todas estas razones, el balear sigue deshojando la margarita. Lo único que le preocupa es su felicidad y el proyecto deportivo. Si aún no ha firmado con el Madrid es porque quiere tener claro que de verdad será una pieza clave, que se traduzca en minutos ese rol importante que desde el banquillo y los despachos le trasladan que va a tener. No reclama ningún privilegio, sólo sentirse con opciones de ganarse la titularidad cuando su rendimiento sobre el césped así lo justifique.

Asensio tiene sobre la mesa ofertas importantes de clubes de Francia, Inglaterra e Italia y en las próximas semanas va a decidir si acepta alguna de ellas o si continúa en el Real Madrid. En su elección final quedará en un segundo plano la oferta económica y tendrá mucha importancia el proyecto deportivo que le pongan sobre la mesa, empezando por su demarcación.