REAL MADRID

Familia y un gurú físico y espiritual para acabar con la peor racha goleadora de Rodrygo en el Real Madrid

El brasileño sólo ha podido marcar un gol en once partidos. Salió de él reconocer su mal momento públicamente en Twitter.

Rodrygo, de espaldas, en el Santiago Bernabéu./EFE
Rodrygo, de espaldas, en el Santiago Bernabéu. EFE
Jorge C. Picón

Jorge C. Picón

Rodrygo Goes no ha comenzado la temporada como le hubiese gustado. Apenas un gol en once partidos, tanto que llegó en la primera jornada contra el Athletic. No ve puerta desde el 12 de agosto y afronta su primera gran sequía desde que fichó por el Real Madrid en 2019. Ha vivido otras malas rachas sin ver puerta, pero en momentos en los que su presencia en el equipo era secundaria. Ahora, como titular indiscutible y en la que se esperaba fuese su temporada de confirmación, no acaba de derribar el muro.

Él es el primero en ser consciente de que no vive su mejor momento. Se marchó enfadado del campo después del partido contra Osasuna. Se presentaba una buena oportunidad de quitarse el mal fario y abrir la lata, pero no pudo ser. Después, ya en casa, asumió el bajón por primera vez en público. "Las cosas no siempre salen como espero, pero no faltará dedicación y trabajo para ayudar a este equipo!". Salió de él hacerlo, según comentan a Relevo personas cercanas al jugador.

Para sacarse de encima esa presión, Rodrygo se apoya en su entorno más cercano. Sus padres, sus amigos, su hermana... Se trata de un chico que confía ciegamente en los suyos y les escucha en lo bueno y en lo malo. Ellos le han trasmitido mucho cariño en los últimos días. Tiene largas charlas con su padre, Eric, o con su preparador físico, Marcel. Este último, al que conoce desde los 10 años, ocupa un papel fundamental en su vida. Es uno más de la familia y de las personas en las que más confía el futbolista. Un guru en lo físico, pero también en lo espiritual.

Ayuda el carácter del propio Rodrygo. Le rodea un ambiente sano y ordenado, y eso se nota en su personalidad. Calmado y rebosante de confianza incluso cuando las cosas no marchan bien, comenta su gente. Este es un mensaje que tanto él como su entorno han repetido en los últimos días. Se trata de asumir que las cosas no van bien, pero no de hacer la bola más grande de lo que es.

Ojito derecho del presidente y confianza de Ancelotti

También cuenta con la confianza del club. Es uno de los ojitos derechos del presidente, quien ve en el de Osasco una perla a la que convertir en uno de los mejores del mundo, como ha sucedido con Vinicius. Le gusta verlo sobre el campo y no en el banquillo. Ancelotti, al que también le encanta su forma de jugar, ha mantenido intacta su fe en él, si bien lo ha rotado con Joselu para aprovechar el buen momento del gallego. "Los minutos que ha jugado los ha jugado bien, ha intentado marcar. No ha jugado porque quería meter a un jugador fresco, con características distintas. Pero a Rodrygo le damos siempre todo el cariño del mundo", dijo el italiano en rueda de prensa tras el partido contra Osasuna.

Ancelotti: «A Rodrygo le damos todo el cariño del mundo».

Le toca marcharse con Brasil. Un cambio de escenario que le puede venir bien para resetear. Las concentraciones con la Canarinha acostumbran a ser tranquilas, con gran presencia de familias y amigos. Se enfrentarán a Venezuela y Uruguay para mantenerse en lo alto de la tabla clasificatoria al Mundial 2026 que lidera junto a Argentina, ambos imbatidos.

Con el regreso al Madrid, Rodrygo tendrá por delante grandes partidos en los que resarcirse. Sevilla, Braga o Barcelona, próximos destinos de los blancos. Él, futbolista de grandes citas, los espera con especial interés. Momentos ideales en los que dejar atrás el mal tramo que atraviesa y recuperar el acierto de cara a puerta.