El contactito de Morata, desde el 'smartphone' de Mario Hermoso
El VAR muestra sus dos caras en el partido de San Mamés. "Hay que sobrevivir a eso", dice Griezmann.

El VAR muestra sus dos caras en el partido de San Mamés. "Hay que sobrevivir a eso", dice Griezmann.
Hay contactos y contactitos. Los primeros se pitaban en el fútbol de toda la vida. Los segundos se investigan en el VAR, donde los expertos remueven cielo y tierra para encontrarlos, como geólogos en busca de kunzita. Esta piedra preciosa nada tiene que ver con Agüero, como la interacción involuntaria y mínima entre Morata y Yeray nada tiene que ver con una acción punible.
Figueroa Vázquez acudió a la llamada del VAR de Estrada Fernández en el minuto 10 y Simeone se llevó una amarilla por protesta preventiva. Tanto anulado y tertulia en el banquillo. Mario Hermoso sacó el smartphone como si estuviese en un banco del Retiro con sus colegas. Y Witsel, Carrasco y el delegado Pedro Pablo, a resguardo hoy por si acaso, disfrutaron de las explicaciones del defensa madrileño. Sólo faltaban las pipas.
La imagen curiosa de la jornada.
— Relevo (@relevo) October 15, 2022
📸 Los jugadores del banquillo del Atleti mirando la repetición en sus móviles para comprobar si el gol de Morata estaba bien o mal anulado. pic.twitter.com/owHTbE9rko
Era su viejo amigo Figueroa, al que Hermoso trató de aleccionar en abril en un Atlético-Espanyol en el que el VAR fue decisivo. Aquel día, el zaguero acompañó a su trencilla favorito a ver la acción a la pantalla, le explicó que el brazo izquierdo de RDT había contactado con el balón y que, por tanto, los detectives debían ponerse manos a la obra. De Burgos Bengoetxea sacó el microscopio en el laboratorio y detectó un penaltito. Gol de Carrasco y victoria rojiblanca en el minuto 100.

Hoy el quilombo, como el día del Espanyol, también se montó a la salida de un córner. Esta vez Figueroa pitó penalti en un remate de Vivian que impactó en la cara de Reinildo al filo del minuto 90. Estrada, desde el cielo, accionó el pinganillo. Reinildo, en la tierra, se libró de la pena máxima y de la tarjeta amarilla. Y el VAR por fin hizo justicia.
El videoarbitraje se creó para enmendar errores flagrantes y no para volver a inventar el fútbol. "Hay que sobrevivir a eso", decía Griezmann al final del partido. Unas veces el VAR mejora el juego y otras lo estropea. Hoy ha mostrado sus dos caras. Este deporte es demasiado hermoso como para verlo a cámara lenta desde un móvil en un banquillo.