Los tres contundentes mensajes que envía el Celta con la renovación de Claudio Giráldez
El entrenador de O Porriño seguirá al frente del primer equipo la próxima temporada.

Los aficionados del Celta prácticamente se despertaron este jueves con la noticia de la renovación de Claudio Giráldez hasta el 30 de junio de 2025. De esta manera, el club confirmó la continuidad de su entrenador independientemente de la categoría que dispute la próxima temporada (actualmente está tres puntos por encima de los puestos de descenso). Se confirma así, la noticia adelantada por Relevo el pasado 3 de abril de que en los despachos no manejaban otra opción para el banquillo que la del míster de O Porriño.
El anunció sorprendió a casi todo el mundo en el entorno del conjunto vigués. No tanto por la noticia en sí, sino por el momento. El Celta todavía no sabe en qué categoría estará el próximo curso y Giráldez, aunque ha hecho merecimientos de sobra como para ganarse la confianza del club, apenas acumula tres partidos en el fútbol profesional. Eso sí, viene de destacar con el filial en Primera RFEF durante prácticamente dos temporadas completas.
La decisión de la directiva viguesa y del director de fútbol, Marco Garcés, no ha sido tomada al azar. Han sido muchas las conversaciones que se han mantenido en la cúpula en torno al nuevo entrenador del primer equipo desde hace meses. Las primeras, incluso, antes de la llegada del mexicano a Vigo. Con Luis Campos al frente de la dirección deportiva, el Celta ya tenía claro que el de O Porriño estaría en la terna de candidatos en caso de cese de Rafa Benítez.
Finalmente, el madrileño fue destituído hace un mes y rápidamente la entidad anunció a Giráldez como su entrenador hasta final de curso. Su misión no era otra que la de conseguir la permanencia en Primera División. Sin embargo, en Vigo están plenamente confiados en que han encontrado al entrenador ideal y se han asegurado su continuidad. Una renovación que esconde varios mensajes contundentes.
𝗡𝗶𝗻𝗴𝘂𝗲́𝗻 𝗾𝘂𝗲𝗿𝗲 𝗽𝗲𝗿𝗱𝗲𝗿𝘀𝗲 𝗮 𝗳𝗲𝗹𝗶𝗰𝗶𝘁𝗮𝗰𝗶𝗼́𝗻 𝗮𝗼 𝗺𝗶́𝘀𝘁𝗲𝗿 🫂🩵 pic.twitter.com/IAneGtr6LV
— RC Celta (@RCCelta) April 18, 2024
El primero de ellos, es la estabilidad. Pese que al equipo le quedan siete 'finales' en el próximo mes, el Celta ha querido destruir cualquier tipo de rumor sobre el futuro de Giráldez y su banquillo. De esta manera, los jugadores ya saben que el entrenador gallego será también su técnico el próximo curso, con lo que cuentan con que la implicación de todos siga siendo tan elevada como hasta ahora. Mucho de lo que pase en este tramo final puede condicionar el futuro de varios futbolistas.
El segundo tiene su foco en la cantera. El equipo vigués siempre ha tenido a las categorías inferiores muy presentes para nutrir al primer equipo, aunque en los últimos tiempos se ha reducido su presencia e incluso, quince años después, hubo un once inicial sin jugadores formados en A Madroa. De esta manera, el club quiere hacer ver que la cantera ya no solo se reduce a los futbolistas, sino que técnicos y trabajadores de la base también pueden llegar al primer equipo.
Y el tercero, las renovaciones. El Celta tiene pendiente acelerar la continuidad de algunos canteranos que deberán ser importantes en los próximos años. Son, sobre todo, los casos de Hugo Sotelo, Hugo Álvarez y Fer López. En el club entienden que con la presencia de Giráldez, que los conoce bien y ya le ha dado galones a los dos primeros en sus tres partidos en Primera División, sus renovaciones estarán más cerca.
Sin duda, el conjunto vigués ha dado un puñetazo encima de la mesa ya he decidido apostar por sus valores para el presente y futuro. La continuidad de Claudio Giráldez ha recuperado la paz social perdida durante los últimos meses de Rafa Benítez. Además, en Vigo tienen claro el proyecto que quieren que lidere el de O Porriño. "Es Claudio para la próxima temporada en Primera", sentenció Garcés este jueves.