OPINION

Real Sociedad y el peligro de que para algunos lo logrado ya no es suficiente

Los jugadores de la Real celebran el tanto del empate frente al Alavés. /Efe
Los jugadores de la Real celebran el tanto del empate frente al Alavés. Efe

La Real no le pudo poner la guinda deseada a una primera vuelta en la que ha vuelto a superar la barrera de los 30 puntos, algo que se ha convertido en habitual desde que Imanol Alguacil se hiciera cargo del primer equipo. De hecho, con los 32 puntos sumados en los primeros 19 partidos de Liga, es la segunda mejor marca con el patrón de Orio a los mandos, solo superados por los 39 del pasado año. Sin embargo, esta cifra tiene mucho más valor aún teniendo en cuenta el sobresaliente papel que está realizando el equipo en una Champions League, de momento, histórica. La Real acabó la fase de grupos en primera posición por delante de equipos de la talla del Inter de Milán, finalista la temporada pasada, y de dos clásicos del panorama europeo como son el Benfica y el Salzburgo austriaco, firmando ante estos rivales momentos de fútbol inolvidables como esa primera media hora en el Reale Arena ante el conjunto lisboeta que se fue al descanso con un 3-0 en contra, resultado incluso corto para los méritos de unos y de otros. Y qué decir de la puesta en escena frente al Inter en el santuario blanquiazul donde solo un postrero latigazo de un crack de talla mundial como Lautaro Martínez impidió el triunfo blanquiazul. 

Frente al Alavés tuvo que ser Martín Zubimendi el que acudiera al rescate de un equipo que, con un hombre menos desde el minuto 35, se estaba merendando al equipo albiazul. Marcó el donostiarra, pero tan solo unos minutos antes Kubo estrelló un zapatazo en el larguero y Sadiq, completamente solo, cabeceó un balón muy centrado que atrapó sin problemas Sivera. Y tras el gol, la Real tuvo una última oportunidad clarísima de gol. Mikel Merino, tras un gran centro de Sadiq, remató de cabeza un tanto desviado. Es esto en lo que se ha convertido la Real Sociedad, en un equipo que no da su brazo a torcer y al que es muy difícil de batir pese a que esté jugando en inferioridad. Solo ha perdido tres partidos y lo ha hecho ante los tres grandes de la competición como son Real Madrid, Atlético de Madrid y Barcelona. Y en todos ellos tuvo momentos en los que arrolló a sus rivales. Para enmarcar, la primera parte en el Bernabéu y el 'baile' que le pegó al Barça de Xavi Hernández. En el Metropolitano, un gol de Griezmann en el 89', impidió que la Real sumara un punto que se había merecido.

Pese a todo lo bueno que ha hecho la Real, que ha sido mucho, y ya no solo en Liga, tengo la sensación, sin embargo, que lo realizado por la escuadra blanquiazul en esta primera parte del campeonato no ha contentando del todo a cierto sector de la grada que se ha instalado en la exigencia máxima. Imanol Alguacil también piensa de esta manera y son ya varias las comparecencias en las que ha lanzado algún recado que otro. Siempre que le preguntan por la inmaculada trayectoria en la Champions, él se encarga de recordar el excelente hacer que está teniendo la Real en Liga. Y no le falta razón. La gente se acostumbra enseguida a lo bueno y da la sensación de que lo conseguido ya no es suficiente. Ahora también hay que jugar de una manera exquisita una jornada sí y otra también. Dice Imanol que no le está dando para disfrutar del momento histórico que está viviendo la Real Sociedad y que será cuando ya no esté aquí, cuando se dé cuenta de lo que ha conseguido. Estoy convencido de que a la afición de la Real le pasará lo mismo. Porque habrá un momento en el que el equipo dejará de ganar de una manera tan continuada. Solo ahí echaremos la mirada atrás y sentiremos nostalgia de una época en la que la Real fue capaz de jugar de tú a tú y de mirarle a la cara a una potencia del fútbol Mundial como es el Inter de Milán.

Más empates de lo deseado y falta de pegada

Es cierto que la Real ha perdido poco, pero no lo es menos que ha empatado mucho, más de lo deseado. Sus ocho igualadas en la mitad de laLiga son tantas como en toda la temporada pasada. Se puede hablar, así las cosas, de que le ha faltado continuidad en los resultados, cerrar los partidos en los tramos finales y pegada en encuentros que tenía totalmente controlados para poder convertir esa cantidad de empates en victorias. Pero pese a todo, el mérito de esta Real es enorme. La irrupción inesperada del Girona, que ya está a 16 puntos, le ha alejado de su objetivo de repetir puesto Champions, pero, con toda la segunda vuelta por delante, con la puntuación obtenida hasta la fecha, y las sensaciones que está mostrando, ni mucho menos le descartan en esa carrera por conseguir un billete para la Liga de Campeones de la temporada que viene. La Real ha cerrado la primera vuelta consolidada en la sexta posición con 32 puntos, a dos partidos, por ejemplo, del Atlético de Madrid, cuarto.

No hay que olvidar que lo que ha conseguido la Real en este periodo de la competición tiene mucho más valor aún teniendo en cuenta el rendimiento de los cinco fichajes que llegaron en verano, seis si tenemos en cuenta que Sadiq Umar, el fichaje más caro en la historia de la entidad blanquiazul, se pasó todo el pasado ejercicio recuperándose de una grave lesión. Sin miedo a equivocarme, de todos los llegados, solo Hamarí Traoré ha ofrecido un rendimiento superlativo y no era precisamente, a principio de temporada, el fichaje que mas ilusión despertó. Odriozola apenas ha aparecido. André Silva llegó lesionado y, tras su último percance físico, sigue sin levantar cabeza. Tierney tampoco lo ha hecho mejor que Aihen, mientras que a Zakharyan le está costando adaptarse. A Sadiq se le está viendo también a cuentagotas. Así las cosas, han sido los de siempre, los Kubo, Oyarzabal -que tampoco se ha librado de las críticas- Merino, Zubimendi, Brais, Zubeldia, Le Normand y Remiro, acompañados de la mejor versión hasta la fecha de Ander Barrenetxea, los que han tirado del barco en este primer tramo de la competición al que la Real ha llegado con vida en todos los frentes.

Hamarí Traoré, la verdadera sensación de la Real en esta primera parte del campeonato junto a Sadiq.  Real Sociedad
Hamarí Traoré, la verdadera sensación de la Real en esta primera parte del campeonato junto a Sadiq. Real Sociedad

En Liga, las aspiraciones permanecen intactas para convertirse de nuevo en equipo europeo; en Champions se ha clasificado para octavos tras una histórica fase de grupos y ya está preparada para afrontar una eliminatoria más que atractiva ante el PSG de Mbappé y en Copa ya ha superado dos eliminatorias y está a la espera de medirse al Málaga, equipo de Primera RFEF, este domingo. Así las cosas, no miento si digo que la Real está protagonizando una campaña notable que, todavía, puede convertirse en excepcional.