Courtois utiliza Pamplona como preparación para Anfield
Se han extremado las precauciones con el belga. Le viene bien coger ritmo en un partido tan exigente.

Las alarmas en el Real Madrid saltaron cuando el pasado 5 de febrero, antes del partido contra el Mallorca, Courtois (30 años) se retiró lesionado durante el calentamiento. El portero sintió un pinchazo en el abductor y, tras ser explorado por los médicos en el vestuario, se decidió que fuese Lunin quien disputase el encuentro, además de descartar al belga para viajar (al menos de inicio) al Mundial de Clubes.
Las pruebas aliviaron la preocupación, porque las molestias quedaron en una contractura e incluso se valoró la posibilidad de que pudiera jugar la final del Mundial de Clubes (11 de febrero). Una opción que pronto se descartó, porque 24 horas antes del estreno madridista en el campeonato se tomó la decisión de extremar la prudencia con el belga: se le borró de la lista del campeonato (entró Lucas Cañizares) y se programó un trabajo específico en Valdebebas con los fisioterapeutas. Tal fue la precaución que desde el primer momento se marcó Pamplona como el lugar idóneo para reaparecer, a pesar de que por el camino estaba el duelo frente al Elche. La prioridad es que existiera un 0% de riesgo.
¿Por qué vuelve ante Osasuna en lugar de esperar al Liverpool? Sencillo: necesita rodaje. La de portero es una posición muy específica, que sigue sus propias reglas, y hasta para un guardameta tan experimentado como Courtois una baja de dos semanas supone un mundo. Es la demarcación en la que más diferencia existe entre los entrenamientos y los partidos, porque en una sesión preparatoria recibe infinidad de disparos y en un encuentro oficial suele tener unas pocas acciones en las que se la juega.
Por esto, además de por la importancia del duelo frente a los navarros, se ha optado por que Courtois sea titular contra Osasuna. Es la situación perfecta para llegar al 100% a Anfield el martes: ayuda al equipo en un choque donde se juega apurar sus opciones en Liga, coge ritmo competitivo y se prueba para confirmar que la lesión es historia.
Lunin, de vuelta al banquillo
El regreso del belga supone un desahogo para Ancelotti, que no termina de confiar en Lunin, como demostró la suplencia del ucraniano en Copa a partir de octavos. Las actuaciones que tuvo en Marruecos tampoco ayudaron a cambiar esta opinión, porque en la final recibió tres goles en tres disparos. La distancia actual entre el primer y el segundo guardameta es un abismo y de ahí la paciencia que ha existido a la hora de tratar la recuperación.
Bajas sensibles
Quienes no van a estar en El Sadar son Kroos, Benzema y, como baja de última hora, Tchouaméni. El alemán ha pasado una semana muy complicada, con fiebre y necesitando constantemente ayuda médica. Mejora poco a poco, pero va a llegar justo al partido contra el Liverpool. El delantero francés, por su parte, va a descansar dentro del plan de autogestión que se ha impuesto para este tramo final de la temporada, con el objetivo de evitar más lesiones musculares. Y, finalmente, el mediocentro galo se ha caído de la convocatoria justo antes de viajar por un proceso gripal.