Lo que se cuece en el Barça: un "primero ganar y después fichar" que marca el paso mientras se avanza en las renovaciones de De Jong y Koundé
Flick centra todos sus esfuerzos en disputar 15 partidos más hasta final de temporada y Deco quiere renovar a De Jong y Koundé.

Hansi Flick está haciendo exactamente lo que Johan Cruyff decía que debe hacer siempre el Barça. Llegar a los dos últimos meses de competición estando en condiciones de optar a todos los títulos que disputa. Y el técnico alemán no solo lo ha hecho contra todo pronóstico, sino firmando un fútbol de máximo nivel en lo colectivo y superlativo en muchas individualidades. Tanto es así que, si exceptuamos el proceso de reinserción de Gavi tras casi un año de lesión, podríamos asegurar que todos y cada uno de sus futbolistas están muy por encima del rendimiento del año anterior. Es verdad, sin embargo, que a excepción de la Supercopa, el Barça no ha ganado nada de lo que se espera siempre que gane, pero lidera la tabla en Liga, es finalista de Copa y está entre los favoritos a la Champions porque, esencialmente, juega como puede estar jugando el mejor de los mejores y el grupo ha conseguido mantenerse en un grado de abstracción fuera de lo común para no verse afectado por nada de lo mucho que sucede en el entorno del club.
No afecta lo que podría afectar jugar de alquiler en Montjuïc, lejos del intimidado Camp Nou. Tampoco el agobio económico de la entidad que le hace latir con respiración asistida y sin saber todavía cuando podrá salir de la UCI. Lo de Olmo y Pau Víctor, un folletín hasta hace nada, ha acabado resolviéndose conforme a los intereses blaugranas y el pulso constante con la LFP sobre el límite salarial y la norma 1:1, de donde entra y sale como quien circula por una puerta giratoria está, siempre según la versión del club, en fase de solucionarse al entender que la última nota de la LFP, excluyéndole del 1:1, es puramente coyuntural porque, como mucho, en un par de meses tendrá resuelto el tema de los palcos/asientos VIP que ahora se discute. La versión es que el acuerdo con una empresa qatarí, que ingresó los 30 millones que se le pedían por su porcentaje, y el trato con la gente de Dubai que ya ha abonado 40 de los 70 millones que debe abonar por la totalidad de su porción, será activaba contablemente en cuando la empresa constructora certifique la entrega del 5% de los palcos a las dos empresas que van a comercializarlos. En ese momento, además de los 58 millones ya ingresados, se completará el último pago y en junio, asunto resuelto. Una firmeza en la afirmación similar, por no decir idéntica, a la que mantenía en Barcelona antes del fallo del CSD respecto a Dani y Pau.
Con todo, el hecho de que nada de esto parezca afectar al rendimiento del equipo, se completa con que nada de eso afecta tampoco a los planes de futuro para la confección de la próxima plantilla. Se confirma la estrategia que comentamos la semana pasada. Todo lo que el primer equipo genere en ventas, se reinvertirá en el primer equipo. Es decir, no se venderá a ningún futbolista para tapar el agujero de otro boquete del club. Eso, traducido, significa que los refuerzos dependerán de las salidas y la novedad de la semana es que el Barça hará "muy poca cosa". Desde la dirección técnica, aun entendiendo que hay posiciones mejorables en calidad y cantidad, este grupo tiene juventud y categoría suficiente para que con poco se consiga mucho. Y ocurre también que hay futbolistas cuyo destino no depende del club, sino del propio jugador. Por ejemplo, Araujo, capitán y central, codiciado que hasta el 15 de julio tiene la opción de salir por 65, según unas fuentes, y 75 según otra. Decide él, pero a partir del 16 de ese mismo mes, su cláusula se dispara a cifras siderales. En este momento, por cierto, se le ha vinculado al Liverpool, como en diciembre estuvo a un paso de la Juve, como sustituto del holandés Van Dijk. En el Barça no consta, pero lo que sí consta es su viejo y permanente interés por Luis Díaz, el delantero/extremo colombiano del Liverpool que tanto gusta a Deco. Nadie confirma esta opción de cambio de cromos, ni nadie la descarta basándonos en el argumento anterior: Araujo, hasta el 15 de julio, puede decidir donde jugará a partir de agosto y, dicho sea de paso, en Barcelona creen que seguirá jugando aquí. Los ingresos, basándonos en esa hipótesis, tendrían que llegar por otro camino.
El Barça quiere renovar a De Jong y Koundé
Iñaki Peña, Pau Víctor, quizás Fermín… y es que lo de De Jong ha cambiado. Dado su rendimiento, ahora ya no importa tanto que acabe en 2026 y todavía no ha renovado. Si no hay un ofertón fuera de lo común va a seguir en el Barcelona. Y algo parecido ocurre con Koundé, definitivamente lateral, a quien más que traspasarle, estarían por renovarle. El club no ve en el mercado mejores laterales que el francés y cree que con la competencia interna podría suplirse, en caso de que fuese irremediablemente necesario, la ausencia del francés. En el centro del campo hay gente indiscutible e intransferible y delante, no digamos. Lamine es de un valor incalculable, Raphinha se ha ganado con creces la renovación y Lewandowski sigue metiendo goles como churros y demostrando que la edad no ha limitado su olfato. Total, que la confianza en esta plantilla es tan rotunda que una fuente autorizada ha llegado a decirnos que "si no hace falta fichar, no se ficha". Una posibilidad, sinceramente, más que una probabilidad, porque algo habrá que hacer para doblar alguna posición. Y es que es tan cierto que Flick tiene jugadores insustituibles como que eso insustituibles son únicos. No hay recambios para ellos y es ahí donde habría que acertar con la inversión.
Y si hablamos, para terminar de plazos, todo apunta que el tema irá para largo. Hansi Flick decía esta semana que su ambición es jugar los 15 partidos que quedan para intentar ganar el triplete y por ese camino transita el club con una sentencia pegada en las paredes de los despachos de Sant Joan Despí. "Primero ganar, después fichar". Y entendemos que primero ganar no se refiere a la final de Copa del Rey del día 26 contra el Madrid. Ganar lo que se dice ganar se entiende que debe ser Liga y/o Champions y para eso queda un trecho en el que los rumores se van a multiplicar. Los agentes de futbolistas propios y ajenos se moverán y filtrarán situaciones que el Barcelona, desde su posición, quiere evitar remitiéndose a la sentencia referida. Lo único importante es acabar este caso con las mejores notas posibles. Está rozando el sobresaliente, pero aún no lo tiene firmado. Y aquí lo que se busca es la excelencia. Volver a ser referencia mundial para que los que están aquí no quieran salir ni a tiros y para que los mejores del mundo hagan los movimientos inequívocos de quien quiere jugar con el escudo del Barça en el pecho. Iremos viendo.