David Alaba se enfrenta a uno de los desafíos más difíciles de su vida: "Me llevó un tiempo procesar lo que pasó..."
El defensa reapareció después de su rotura de cruzado.

Hay pocos golpes más duros en la carrera de un futbolista que una rotura de cruzado y pocas veces un equipo ha sufrido en una misma temporada tres reveses así. Le ha pasado al Real Madrid. La primera víctima fue Thibaut Courtois, que cayó en el entrenamiento del 10 de agosto. Tres días después, en San Mamés, Militao abandonó el césped llorando después de un mal apoyo. Y el pasado 17 de diciembre, en el minuto 33 del Real Madrid-Villarreal, a David Alaba se le quedó clavada la rodilla izquierda y se rompió. El rostro del austriaco, jugador experimentado, ya presagiaba lo que después se confirmó: el peor de los pronósticos.
Desde aquel día, no se escuchó una palabra del defensa ni se leyó ningún mensaje en sus redes sociales. Fue operado y se apartó del foco. Sólo así se puede digerir mejor las malas noticias. Este viernes reapareció con un mensaje que refleja tanto su dolor como su intención de encarar la desgracia con optimismo. "Me llevó un tiempo procesar lo que pasó la semana pasada. Me he enfrentado a algunos desafíos en mi carrera, pero este puede ser uno de los más difíciles hasta ahora", comenzó el mensaje al central, quien mandó un mensaje al destino: "Sin embargo no sólo aceptaré este desafío, sino que lo enfrentaré de frente y llegaré a la cima de esa montaña. Gracias a mis compañeros, al Real Madrid, amigos, familia, a todos por su cariño y apoyo".
Varios de sus compañeros respondieron a la publicación con emojis y mensajes de apoyo. Igual que sucedió cuando se rompió el cruzado. Con su baja, el vestuario blanco se queda sin un líder que heredó la ascendencia y el mando de Ramos dentro de la caseta y le provoca un socavón a Ancelotti, que para el primer partido del año contra el Mallorca se queda sólo con Rüdiger como central natural debido al encuentro de sanción que pesa sobre Nacho. Contra los de Aguirre, el italiano tirará de una solución de emergencia, Tchouameni, pero afrontar el tramo decisivo de la temporada con el francés en una posición ajena y a la espera del regreso de Militao es tan arriesgado que el técnico y el club están sopesando la posibilidad de acudir al mercado de invierno.
En este asunto, Carletto, renovado hasta 2026, volvió a mostrar su sintonía con los dirigentes: internamente reclamó un refuerzo pero en sala de prensa llegó a esquivar la pregunta con un "no te voy a decir lo que me gustaría". No quería mandar un mensaje de presión. El italiano quiere un defensa de garantías porque ve difícil aguantar hasta marzo o abril (cuando se espera que vuelva Militao) con Rüdiger y Nacho como únicas opciones naturales. Alaba no regresará hasta la próxima campaña.