FC BARCELONA

La dejadez defensiva de Cancelo lanza una pregunta: ¿Cómo está Balde?

El canterano sigue recuperándose de una lesión complicada y sin la presión añadida de marcarse plazos para volver.

Alejandro Balde durante el partido en Pamplona./AFP
Alejandro Balde durante el partido en Pamplona. AFP
Jordi Cardero

Jordi Cardero

Joao Cancelo sale en las dos fotografías más significativas de la temporada. Ante el Paris Saint-Germain, tuvo ojos solo para el balón en la acción en que los franceses, mediante Dembélé, empataron el partido. En el Santiago Bernabéu, con el marcador todavía cambiando a 1-2, Lucas Vázquez le ganó la espalda en una jugada calcada a la de Ousmane para poner las tablas. En cuestión de días, Cancelo cometió el mismo error dos veces.

Desde hace algunos meses, Cancelo se adueño del carril izquierdo. Llegó a Barcelona para llenar el vacío del lateral derecho y para que Xavi pudiera cumplir su promesa con Koundé, que este regresara al eje de la defensa. La lesión de Balde, que se rompió el tendón isquiotibial, cambió el decorado defensivo blaugrana. El canterano está llevando su recuperación en la sombra, pero las recientes actuaciones de Cancelo -y un futuro más que incierto para el portugués- han vuelto a hacer aflorar su nombre.

Pasados los 20 minutos de eliminatoria de Copa ante el Athletic, Balde se rompió en una de sus clásicas jugadas. Apenas una semana antes, de uno de sus acelerones, en el campo de Unionistas, salió a relucir la mejor versión del lateral. Agarró el balón en la banda y acabó marcando tras un gran disparo. "Si es que es imparable...", comentó Xavi en la rueda de prensa pospartido. "Está recibiendo sus primeras críticas, es joven... Se tiene que rebelar", expuso el entrenador.

Sin plazos marcados y a fuego lento

Con la lesión, Balde ha querido quedarse en un segundo plano. No se expone ante nadie, se recoge con los suyos y apenas publicada contenido en redes sociales. Ha preferido llevar una recuperación en silencio y en la que Raúl Martínez está siendo una pieza importante. Mentalmente, a pesar de que después de la lesión quisieran colocarle en el horizonte el final de temporada o la Eurocopa como objetivos, Balde no se marcó plazos y contó con el acompañamiento del club. Aunque la idea no es que vuelva a jugar hasta la próxima campaña, pronto podría volver a ejercitarse sobre el verde.

Balde se presentaba a esta 2023/24 sabiendo que sería una temporada más complicada que la anterior. Una vez aupado a la élite como un lateral poderoso en ataque y capaz de fiarse en defensa de su poderoso físico, tocaba corroborar que no fue un one season wonder, cosa de una temporada. Ofensivamente no estuvo al mismo nivel porque el equipo atacó distinto. Los movimientos los iniciaba más cerca de la portería rival, por lo que tenía menos margen para abrir las alas. De hecho, este curso ha intervenido seis veces menos por encuentro respecto al pasado (de 70 a 64). No es el mismo el Balde que llega, que el Balde que nace como extremo. La pizarra le propulsa.

Su explosión de la temporada pasada llevó a Xavi a dibujar el cambio generacional en la banda izquierda. Jordi Alba, que tuvo un rol importante ya en su ocaso en LaLiga que ganó el Barça, acabó como suplente. Balde, por su parte, fue el motor del cambio de formación que Xavi propuso a media temporada. El canterano daba sentido al sistema asimétrico en el que se presentaba en la izquierda como protagonista. La derecha quedaba reservada para Dembélé. Con el difícil papel de relevar a una leyenda como Alba, el Barça tuvo la suerte de encontrarse con Balde. No sucedió lo mismo con Sergio Busquets.

A las puertas del mes de mayo, la secretaría técnica debe comenzar a mover fichas. Los últimos encuentros de Cancelo siembran las dudas sobre su futuro, a pesar de que durante un tramo de temporada se mostró compatible con Balde. A la espera de la recuperación del canterano, el Barça tendrá que volver a buscarle un compañero.