Los derbis de Vidakovic, el mariscal de los 90: "Veías en la calle el deseo de la gente de ganarlo"
El defensa señala el duelo en Nervión de 1994 como el punto de inflexión de su época. "Fue el más importante", señala.

Seis temporadas en el Betis como futbolista permitieron a Risto Vidakovic conocer de lleno el derbi sevillano. Tres victorias, tres empates y una sola derrota acumuló el defensa durante la década de los 90, en un periodo de color verdiblanco que comenzó a cambiar precisamente con su fichaje en la temporada 94-95. "El más importante fue el primero, aquel del 0-1 en el campo del Sevilla", recuerda Vidakovic, con esa nostalgia que aparece cuando se recuerda aquel fútbol distinto al actual.
Sin los teléfonos móviles que invaden ahora cualquier escenario o esas redes sociales en las que cualquiera deposita su argumentario, Vidakovic echa en falta esa puridad que ofrecía vivir a pie de calle y en la que un derbi representaba la máxima expresión. "En esa época se vivía distinto. No sé si es porque ahora hay tantos partidos y ya no se viven igual. Pero sobre todo era en la calle, no había tantas redes sociales, no había nada. Todo lo que ocurría era con la gente por las calles, tú veías el deseo de la gente de que ganases el derbi", dice el defensa sobre aquel fútbol español que se encontró tras su fichaje procedente del Estrella Roja.
Si en la primera parte de la entrevista con Relevo, Vidakovic repasó sus inicios en el fútbol yugoslavo, su fichaje por el Betis y esa trayectoria posterior como verdiblanco, ahora el defensa se centra en los derbis, en un equipo que los vivió al 100%. "Tú puedes perder con otros equipos, pero el derbi se tiene que ganar. Mi generación salía a esos partidos muy enchufada, muy metida. Siempre peleábamos a tope esos encuentros", cuenta el elegante zaguero, que incluso asegura que no les hacía falta esa motivación añadida que siempre impuso Lorenzo Serra Ferrer: "En esos partidos no hace falta ni el entrenador. Esos partidos son de los futbolistas. Nadie te tiene que motivar para un partido contra el Real Madrid y menos para un derbi con el Sevilla. No se necesita un coach que ayude a motivarte. Son partidos que tú vives desde antes, que quieres, que sueñas, en los que imaginas las jugadas que vas a hacer o que van a pasar. Para esos partidos el futbolista no necesita a nadie".
"Son partidos que vives desde antes, que quieres, que sueñas, en los que imaginas las jugadas que vas a hacer o que van a pasar"
Aquel Betis recién ascendido a Primera quiso superar esa hegemonía sevillista de los tiempos anteriores. "El Betis había estado por debajo del Sevilla, al que se trataba como un equipo grande y nosotros éramos más humildes. Nosotros quisimos estar por encima de ellos, demostrar que éramos mejores y durante muchos años lo conseguimos", dice Vidakovic, que también marca el punto de inflexión en aquel derbi del 22 de diciembre de 1994 en el que el Betis se impuso 0-1 al Sevilla con gol de Alexis de penalti: "Siempre se habla del derbi del 0-3, en el que ellos tenían jugadores como Bebeto o Prosinecki. Pero para mí el más importante fue el 0-1 en el campo del Sevilla, en ese año que quedamos terceros. Éramos dos equipos que luchaban en el mismo nivel, creo que ellos también se metieron en Europa ese año y tenían un equipo excelente con Suker, Rafa Paz, Dumitrescu… Un montón de jugadores muy buenos. Eran favoritos porque jugaban en su campo pero les ganamos. Fue un partido muy igualado, muy luchado, un derbi de verdad. Y fue una alegría tremenda para el equipo cuando se ganó. Nos dio un empujón muy importante".
También recuerda Vidakovic aquel 3-3 que acabó con el gol fantasma de Robert Jarni. "Ese día íbamos ganando 3-1. Les habíamos dado un baño y al final se nos escapó en los últimos minutos a partir de un gol de Salva. Fue un partido con mucha polémica. Pero para mí, te digo que me quedo con el del 0-1. Fue mi primer derbi y lo recuerdo con mucha alegría", señala el defensa, que, desde su experiencia, apunta las claves para afrontar un duelo de rivalidad. "No hay favorito, y aunque se diga no tiene mucho que ganar. Los derbis hay que jugarlos con humildad, con lucha, con pelea, con garra. Y olvidarse del arte y de cosas así", dice el defensa, que pone el ejemplo del de la primera vuelta en Nervión: "Yo creo que el último partido en el Sánchez-Pizjuán nos demostró que el Betis salió sin ninguna chispa, sin agresividad. Fue un partido muy tosco. Claro, yo tenía la sensación de que juegan contra Leganés o no sé quién. Y el Sevilla sí que salió para jugar como se tiene que jugar un derbi. Y entonces yo creo que con la espina clavada que tendrán ahora los jugadores debería servir de experiencia para este partido".
Una receta clara para el derbi la que propone Vidakovic. "Por mucho que tú quieras jugar bonito y bien, si te falta agresividad, si no tienes hambre y no lo demuestras, no lo puedes ganar", dice el defensa, que tampoco quiere ofrecer un resultado, que la superstición también aparece en la previa de un duelo de rivalidad. "Ojalá lo ganemos y que el equipo pueda luchar por los puestos de Champions. Pero no me gusta dar un pronóstico, no es bueno", concluye Vidakovic, ese mariscal de los derbis de los '90.