Desgranando la figura de Hansi Flick, el elegido de Laporta: "Prefiere la armonía, pero si te pasas de la raya habrá consecuencias"
El alemán es un entrenador que escucha y tiene en cuenta las opiniones de sus futbolistas: trata de protegerlos del entorno.

Pep Guardiola, Tito Vilanova, Luis Enrique, Ernesto Valverde, Ronald Koeman o Xavi. Los últimos entrenadores que han desfilado por el banquillo del Barcelona comparten que, algunos más y otros menos, conocían la idiosincrasia del club. El entorno que tantas veces criticó Xavi. Aunque también están los casos de Quique Setién, que empezó a caer desde su primer discurso ("Ayer paseaba al lado de las vacas...") o el Tata Martino, que sigue sin entender por qué se le criticó una victoria en Vallecas a pesar de perder la posesión.
Laporta ha apostado por la vía alemana, una escuela de entrenadores por la que hace años que siente curiosidad. A Barcelona llegará Hansi Flick, la guillotina de Setién y de toda una generación blaugrana. Llegó a dirigir en la élite, como recurso de emergencia, después de que el Bayern de Múnich echara a Niko Kovac. Lo ganó todo con los bávaros y luego dio el salto a la selección. Flick es un entrenador muy cercano con el jugador. Les escucha, tiene en cuenta sus opiniones y está disponible para ellos las 24 horas del día, "día y noche".
Flick tiene la característica mentalidad alemana. Es calculador, raramente pega voces y es muy directo cuando habla. Todos los jugadores que han pasado por sus manos destacan su calidad humana. Su mensaje al vestuario siempre es claro, bien sea para felicitar o para criticar lo visto. Para él, el grupo siempre está por encima de todo. Y es el primero en salir a defenderlo. Rara vez señalará a un futbolista como culpable.
Un 'padre' para Rüdiger
"Es exigente, nos dice qué espera de nosotros. Lo veo como a una figura paterna", explica Antonio Rüdiger en el documental Todo o Nada de Prime Video. "No grita, pero cuando habla es muy claro. Simplemente es muy claro. Eso es importante", detalla el central del Real Madrid. Flick construye lazos fuertes con su equipo y es habitual que deje a algunos de sus futbolistas hacer el discurso motivacional antes de los grandes partidos.
La comunicación fluida con la plantilla es fundamental para el técnico, que es habitual que se reúna de manera individual para escuchar sus opiniones. "Hansi es una persona que prospera con las relaciones. Le gusta que la gente sea abierta y transparente. También tiene un sexto sentido cuando la comunicación se rompe y algo no se dice en voz alta", cuenta en el documental Oliver Bierhoff, quien fuera director deportivo de la selección alemana hasta 2022.
"Se interesa en la persona y no teme en mostrar sus vulnerabilidades. Es un fantástico comunicador", dijo una vez Per Mertesacker. En Barcelona tendrá que superar la barrera idiomática. "Se toma su tiempo con los jugadores. No solo es 'trabajo, trabajo, trabajo'. Es muy auténtico. Y esa es la fuerza más importante que puede tener un entrenador", explicó Arne Friedrich, que como Mertesacker coincidió con Flick en la selección durante la dirección de Joachim Löw. "Prefiere la armonía, pero si te pasas de la raya habrá consecuencias", apuntó Leon Goretzka.
"Prefiere la armonía, pero si te pasas de la raya habrá consecuencias"
Coincidió con Flick en el Bayern y la selecciónEn el Mundial, por ejemplo, analizaba en vídeo las reacciones de los futbolistas suplentes a los goles de Alemania para calibrar el estado de ánimo del equipo. "Lo importante es proteger siempre al grupo. Aunque las cosas no vayan bien, aquí siempre tendréis protección", dijo a la plantilla en una de sus primeras charlas. Durante la estancia en Catar hubo más de un desencuentro a nivel interno entre jugadores y Flick se mostró intervencionista. "Ha sido un desacuerdo, son cosas que pasan. Pero hay cosas más importantes. Primero, tenemos que ser respetuosos los unos con los otros. Y después del entrenamiento, se habla. Es importante mencionarlo porque al final necesitamos que todos en el equipo tengan éxito", dijo delante del grupo.
Muy estricto con la puntualidad
Es muy estricto con la disciplina y si la impuntualidad es algo reincidente, hay consecuencias. Aun así, siempre escucha al futbolista cuando se trata de preocupaciones personales o cuestiones futbolísticas. "Me encanta hablar las cosas con los jugadores. Podría decirles que yo doy las órdenes y ellos las acatan. Pero me gusta saber qué piensan", explica. Durante el Mundial, accedió a la propuesta de Kimmich de trabajar más la presión del centro del campo o la defensa de la última línea. "Si tenéis algo en mente u os molesta no jugar, venid a verme", solía decir a sus jugadores.
A pesar de que su Bayern será recordado a lo largo de la historia, Flick no tiene como principal cualidad ser un estratega. Se apoya, eso sí, en todo el equipo de analistas. Graba todos los entrenamientos para poder analizarlos después, incluso las jugadas a balón parado. En las previas de los partidos, dibuja el once rival que espera acompañado de información de cada futbolista: nombre, foto, dorsal, posición o altura. En las paredes siempre están pegados papeles con la estrategia y el análisis en tiempo real del cuerpo técnico le permite analizar cortes de vídeo en el mismo descanso de los partidos.
Más allá de la táctica o el físico, Flick también cuida que los entrenamientos tengan una parte lúdica. Durante la concentración en Catar propuso algunos juegos antes de iniciar los entrenamientos, hubo partidillos de básquet y hasta trajo a un ilusionista. Además, permitió que los jugadores pudieran recibir visitas de las familias que habían viajado hasta Oriente Medio.
Acostumbrado a trabajar bajo presión
Flick aterrizará en Barcelona teniendo en el currículum su paso por el Bayern y por la selección. Durante el Mundial tuvo el añadido de tener que calibrar la crítica de Alemania a los derechos humanos en Catar y el impacto interno. El combinado teutón acabó cayendo en la fase de grupos, incapaz de ganar a España, Costa Rica y Japón. "Hay que admitir que la presión es inmensa. También es evidente que cuando las victorias no llegan, hay aún más críticas. Eso te vacía, pero al final es parte del trabajo", reconoció.
"En Alemania siempre es complicado. Solo existe el blanco y el negro. Si juegas bien, se esperan victorias. Preferiblemente ganar el Mundial. Si las cosas no van bien, dicen que no tenemos ninguna posibilidad y que el equipo es malo", dijo antes de viajar a Catar. En Barcelona, el decorado no será distinto.