BARCELONA

Detrás de la frase de Pedri: ¿Por qué el Barcelona ataca mal?

El canario señaló después del partido que el Barça pierde demasiados balones.

Pedri abatido después de la derrota ante el Bayern de Múnich en el Camp Nou. /Getty
Pedri abatido después de la derrota ante el Bayern de Múnich en el Camp Nou. Getty
Albert Blaya

Albert Blaya

Cuando todo falla, el diagnóstico siempre es complejo. Afloran los culpables en forma de nombres propios, de rencillas del pasado y de filias y fobias de cada uno. Pero si algo queda claro es que el Barça es un equipo que no cuida a sus centrocampistas, por lo menos no de la forma que deberían hacerlo. Este miércoles Pedri declaró: "una de las grandes cosas que tenemos que hacer para competir mejor es atacar mejor, perder menos balones". El Barça se desangra entre pérdidas y malas decisiones. Xavi debe tomar una decisión.

El discurso de Pedri va en consonancia con la relevancia que tiene el canario en el juego azulgrana. Contra el Bayern, en el primer tiempo, solo dio más pases que Lewandowski y Ter Stegen, con 14. Atacar mejor y más pausado obviando a Pedri es como querer marcar más goles obviando a Lewandowski, una incompatibilidad en el juego que lo único que hace es evidenciar el problema. El jugador canario es el futbolista de LaLiga que más penúltimos pases hace (6) y el segundo, solo por detrás de Kroos, que más progresiones hacia el último tercio realiza (10,54). Es decir, es un futbolista capital tanto en la gestación como en la aceleración. Reducir su impacto es menguar el techo azulgrana.

Lo explicó Xavi tras el partido: "no hemos competido. Hoy han sido superiores. Es la primera vez en toda la temporada que lo siento". En esta última declaración se esconde una lectura ciertamente peligrosa, pues Xavi no está identificando lo del Bernabéu o el doble duelo ante el Inter como un error colectivo, sino como una suma de individualidades que le han llevado a perder.

Sucede que en un deporte sustentado en el error, ya que acertar es el premio y no la norma, el Barça no es capaz de sobreponerse a los fallos que comete y vive en un estado de agarrotamiento que le lleva a querer acercarse lo más rápido posible a la portería rival. En muchos partidos, el Barça se salta el centro del campo pensando que si llegan a la portería rival estarán a salvo.

A Pedri le pasa un poco como al De Jong que aterrizó en Barcelona, con la diferencia que el canario tiene una mucha mejor percepción del entorno que el neerlandés. Cuando llegó Frenkie, al encontrarse un equipo con tantos problemas y el ser él un jugador de tanto nivel, los entrenadores (Valverde, Setién y Koeman) le empezaron a meter en roles distintos, cambiándole constantemente para que tapara defectos colectivos. Que ante el Bayern Pedri no participe se da porque Xavi entiende que donde es más necesario es arriba para acelerar, olvidándose que antes de llegar allí se debe pausar y mover al rival.

Xavi debe tomar una decisión. O construir mirando dentro, o construir mirando fuera. Pensar en De Jong y Pedri o pensar en Dembélé y Raphinha. Y lo primero significa que el balón le llegue en mejores condiciones a los segundos, lo que les permitirá marcar unas diferencias que en los días grandes no están marcando. En el diagnóstico escueto de Pedri se esconde mucho más. Ahora le tocará al equipo dar respuesta.